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Upupa epops

De Mexpedia
Abubilla
Archivo:Wiedehopf mit Puppe als Futter.jpg
Archivo:Upupa epops.ogg
Estado de conservación
Casi amenazado (NT)
Casi amenazado (UICN 3.1)[1]
Taxonomía
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Aves
Orden: Bucerotiformes
Familia: Upupidae
Género: Upupa
Especie: U. epops
Linnaeus, 1758
Distribución
Archivo:Upupa epops distribution.png
color #008000 Residente todo el año

color #FF8000 Zona de anidamiento color #0000FF Zona de invernada

Otras especies

color #00FF00 Upupa africana

color #808000 Upupa marginata
Subespecies
Véase el texto
Página no enlazada a Wikidata y añade el enlace en español: Upupa epops.

La abubilla[2] (Upupa epops) es una especie de ave bucerotiforme de la familia Upupidae. Se trata de una especie diurna, solitaria, territorial y migratoria.

Descripción

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Es un ave de tamaño medio, de unos 26–28 cm de longitud, con una envergadura de 42 a 46 cm y una masa corporal que, en promedio, se sitúa en torno a 69 g en los machos y 63 g en las hembras.[3][4] Presenta una silueta muy característica, con un cuerpo estilizado y un pico largo, delgado y ligeramente curvado hacia abajo, de unos 4 a 6 cm de longitud, de color negro con la base más clara. La musculatura de la cabeza le permite abrir el pico mientras lo introduce en el sustrato durante la búsqueda de alimento.[4]

El plumaje muestra un contraste muy acusado. Las alas y la cola combinan negro y blanco de forma llamativa: las secundarias presentan bandas transversales alternas, mientras que en las primarias las manchas blancas forman una franja visible en la mitad distal del ala. La cola es negra con una ancha banda blanca. Cuando está cerrada, esta banda dibuja una especie de “U” invertida.[4] El resto del cuerpo presenta tonos cálidos, entre canela y anaranjado parduzco, y el pecho suele mostrar una coloración rosada o ligeramente vinácea.[5]

Archivo:Wiedehopf Landung.jpg
Abubilla a punto de posarse.

La cresta es uno de sus rasgos más evidentes. Está formada por plumas marrón-anaranjadas con los ápices negros y blancos.[4][5] Normalmente permanece plegada, sobresaliendo por detrás de la cabeza, aunque se despliega en situaciones de excitación y también, de forma breve, en los aterrizajes.[4][6]

En vuelo resulta muy característica. El desplazamiento es ondulante, con un batido irregular que a menudo se describe como el de una mariposa. Alterna batidos amplios con otros más cortos, y las alas se cierran parcialmente al final de cada impulso.[7] El resultado es una trayectoria algo inestable, con cambios de dirección bastante marcados. En esas condiciones, el contraste del plumaje hace que destaque claramente el diseño listado en blanco y negro.[4][5]

En el suelo se desplaza caminando. Mantiene el cuerpo bajo, con el vientre próximo al sustrato, lo que hace más evidente la relativa cortedad de sus patas. Durante la alimentación introduce repetidamente el pico en el suelo en busca de presas.[4][6]

El dimorfismo sexual es poco acusado. Los machos suelen ser algo mayores y presentan el pecho de color rosado con tinte vináceo, que se prolonga hacia el vientre de forma bastante uniforme. En las hembras, en cambio, el pecho es más apagado, de tono marrón-ocráceo, y el vientre muestra líneas oscuras longitudinales más marcadas, además de un pequeño babero claro bajo el pico. En la práctica, estas diferencias no siempre son fáciles de apreciar en el campo.[4][5]

Los ejemplares juveniles presentan una coloración más apagada, similar a la de las hembras. Destaca el babero claro y un tono general más pardo. El pico es proporcionalmente más corto y recto que en los adultos, y algunas marcas, como las de la cola, pueden aparecer menos definidas. Antes de la primera muda parcial, la determinación del sexo resulta poco fiable.[4][5]

Los adultos inician la muda tras la reproducción, que puede prolongarse durante el periodo migratorio y continuar en las áreas de invernada.[8] En los jóvenes, la muda postjuvenil es parcial y afecta principalmente al plumaje corporal, mientras que existe además una breve muda prenupcial que implica sobre todo a las plumas de la cabeza y el cuello.[5]

Nomenclatura

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El nombre científico es resultado de la unión del nombre de la abubilla en latín: upupa, y en griego: ἔποψ épops.

En español la abubilla recibe diversos nombres según las regiones.[9] Los distintos nombres suelen ser onomatopéyicos, con aliteraciones (repetición de una misma letra) que intentan reproducir su característico canto.

En Andalucía recibe el nombre de gallito (de) marzo o bubilla.[10] En Aragón se la conoce popularmente con el nombre de gurgute, papute, cucute y cuscute. En algunas zonas de Castilla y Aragón se conoce como cucuta o cucut. Popularmente también se conoce como cuquillo. En Canarias como apupu o tabobo. En Cataluña y las Baleares, como puput, cucuch, palput o porput al igual que en la Comunidad Valenciana. En Galicia recibe el nombre de bubela. En la Región de Murcia se le conoce con el nombre de parputa. En la comarca leonesa de La Maragatería se conoce con el nombre de budibilla. En Navarra se le llama gallico de San Martín. En Extremadura se la conoce como poipa, en algunos pueblos de la provincia de Burgos como bubulilla y en Ávila se la conoce como abubute.

Este carácter onomatopéyico se observa también en otros idiomas. En inglés se denomina hoopoe, que si bien es una voz procedente del francés antiguo huppe y del latín upupa, es considerada imitativa del canto del ave;[11] en francés, huppe, derivada igualmente de upupa, que el Dictionnaire de l’Académie française relaciona con una formación onomatopéyica;[12] y en otras lenguas europeas aparecen formas semejantes, como el portugués poupa, el italiano upupa, el neerlandés hop, el afrikáans hoep-hoep, el polaco dudek, el ruso удод (udod) o el letón pupuķis, todas ellas recogidas como nombres vernáculos de Upupa epops.[13]

Taxonomía

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Se trata de una especie de ave bucerotiforme de la familia Upupidae;[14] no obstante, en la taxonomía de Sibley-Ahlquist, Upupa es separado en un orden propio, los Upupiformes.

Subespecies

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Se conocen nueve subespecies de Upupa epops :[15]

Algunos autores consideran a Upupa marginata, de Madagascar, una subespecie más de Upupa epops.

Distribución

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La abubilla presenta una amplia distribución en Europa, Asia y África. Su área de reproducción se extiende desde las islas Canarias y Madeira, por el oeste, hasta las costas del Pacífico en China y Siberia por el este, ocupando un amplio rango latitudinal que alcanza aproximadamente entre los 50°–60° N y el norte de África y Oriente Próximo.[17][18] En este ámbito, la subespecie nominal es migrante transahariana y pasa el invierno mayoritariamente al sur del Sahara.[17]

Archivo:Hoopoe with insect.jpg
Abubilla cazando en un herbazal.

En Europa, la distribución se concentra en las regiones meridionales y centrales del continente, con un límite septentrional que se sitúa desde el norte de Francia, pasando por el noreste de Alemania, hasta Estonia. Está prácticamente ausente en las islas Británicas, Bélgica, los Países Bajos, Dinamarca y Escandinavia.[17]

En la península ibérica, donde habita la mayor parte de la población europea, se distribuye de manera casi continua, siendo escasa y localizada en la cornisa cantábrica. Está presente asimismo en las islas Baleares y Canarias, donde nidifica de forma generalizada aunque con menor abundancia en algunas islas occidentales. En el norte peninsular su presencia reproductora se restringe a zonas más cálidas y abiertas, como valles amplios o áreas costeras, mientras que en el resto del territorio ocupa de forma continua los hábitats favorables.[4][17]

Altitudinalmente se encuentra desde el nivel del mar hasta alrededor de los 1000 m de forma habitual, aunque puede alcanzar cotas superiores en condiciones favorables, habiéndose registrado a unos 1.900 m en Sierra Nevada y hasta 2.000 m en Tenerife.[4][17]Aunque es fundamentalmente una especie estival en gran parte de Europa, en la península ibérica mantiene poblaciones invernantes, especialmente en el litoral mediterráneo, Andalucía, Extremadura y ambos archipiélagos, siendo más escasa en invierno en las regiones septentrionales.[4][17]

Archivo:Upupa in posa.jpg
Abubilla posada sobre un tronco hueco.

Esta ave ocupa una amplia variedad de hábitats, pero muestra una clara preferencia por ambientes cálidos, secos y abiertos, con vegetación escasa o dispersa.[18] Su presencia está condicionada fundamentalmente por dos requisitos ecológicos: la disponibilidad de cavidades adecuadas para la nidificación y la existencia de suelo desnudo o con vegetación rala que permita la búsqueda de alimento.[4]

Para nidificar utiliza todo tipo de oquedades, tanto naturales como artificiales, incluyendo huecos en árboles, grietas en rocas, cavidades en muros, tejados, montones de piedras, taludes excavados por otras especies y cajas nido. La disponibilidad de estos refugios constituye un factor determinante en la presencia reproductora de la especie. En la península ibérica son especialmente favorables los olivares viejos y las dehesas de encinas y alcornoques, donde la abundancia de cavidades naturales facilita la nidificación.[4]

En cuanto al hábitat de alimentación, selecciona preferentemente áreas con suelo accesible, como pastizales, barbechos, cultivos abandonados, claros de bosque y bordes de caminos. Evita los terrenos recientemente roturados y muestra preferencia por pastos antiguos y mosaicos agropecuarios heterogéneos, donde la disponibilidad de presas es mayor. En estos entornos explota con frecuencia zonas ricas en insectos subterráneos, como grillos topo, así como larvas y pupas de diversos coleópteros y lepidópteros.[4]

La especie se asocia estrechamente a paisajes humanizados de agricultura y ganadería extensivas, beneficiándose de la heterogeneidad estructural a pequeña escala.[4] En el ámbito mediterráneo es frecuente en olivares, dehesas y formaciones abiertas de quercíneas, así como en estepas, sabanas, brezales y claros forestales. También puede ocupar pinares abiertos y áreas aclaradas dentro de masas forestales, siempre que se mantengan condiciones de apertura.

Por el contrario, evita los bosques densos, las selvas y los desiertos estrictos, limitando su presencia en estos medios a zonas marginales. Generalmente ocupa cotas bajas y medias, siendo menos frecuente en áreas de montaña elevada, en parte debido a su sensibilidad a temperaturas bajas y precipitaciones elevadas.[4]

Desde el punto de vista climático, la especie muestra una amplia tolerancia, ocupando en la península ibérica áreas con temperaturas que oscilan aproximadamente entre −9,7 °C y 36,7 °C, y precipitaciones anuales entre 214 y 1.949 mm,[18] si bien tiende a ser más frecuente en regiones con menor pluviosidad.[4][17]

Estado de conservación

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La abubilla euroasiática está incluida en la lista de especies de "menor preocupación" de la UICN. A pesar de ello, la especie está en continuo declive según la organización desde 2008,[19] siendo las causas la pérdida de hábitat y la caza excesiva.

En Europa, la abubilla parece tener una población estable, aunque está amenazada en varias regiones. El ave se considera extinta en Suecia[20] y "necesita conservación activa" en Polonia.[21] La especie se ha recuperado y estabilizado en Suiza, sin embargo la especie sigue siendo vulnerable.

Biología y comportamiento

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Vocalizaciones

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Archivo:Abubilla.ogg
Canto de la abubilla con secuencias de dos y tres sílabas.

El canto de la abubilla es uno de sus rasgos más característicos y fácilmente reconocibles. Consiste en una serie de notas graves, repetidas de forma rítmica y pausada, que suelen transcribirse como “up-up-up”. Lo más habitual es que esté formado por tres sílabas, aunque no es raro que aparezcan secuencias de dos o cuatro. Lo emite principalmente el macho durante la época reproductora y cumple una función territorial. Suele emitirse desde puntos visibles o parcialmente ocultos, y puede percibirse a bastante distancia gracias a su repetición regular.[4]

Es un canto muy característico de la especie, aunque en algunas regiones, como en el Himalaya, sus llamadas pueden confundirse con las del cuco del Himalaya (Cuculus saturatus). Este último suele emitir secuencias de cuatro notas, a diferencia de las más frecuentes tres sílabas de la abubilla.[22]

Además del canto, la especie produce otros sonidos menos frecuentes. En situaciones de alarma emite llamadas ásperas y roncas, y en el nido tanto los adultos como los polluelos pueden producir siseos cuando se sienten amenazados: "schiir".[23] Las hembras, por su parte, emiten un sonido ronco durante la alimentación de cortejo por parte del macho.[22]

La sonoridad de estas vocalizaciones ha influido en la denominación científica del grupo, ya que el nombre Upupa es de origen onomatopéyico y reproduce de forma aproximada el propio canto. Tanto el nombre del género como el de la especie derivan de esta interpretación sonora.[24]

Alimentación

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Archivo:008 Eurasian hoopoe eating in Keoladeo National Park Photo by Giles Laurent.jpg
Abubilla alimentándose en el suelo.

La dieta de la abubilla euroasiática está compuesta principalmente por insectos, aunque en ocasiones también consume pequeños reptiles, ranas y materia vegetal como semillas y bayas. Es un ave solitaria cuando forrajea y normalmente se alimenta en el suelo. En ocasiones se alimenta en el aire, donde sus alas fuertes y redondeadas la hacen rápida y maniobrable, en persecución de numerosos enjambres de insectos.

Con mayor frecuencia, su estilo de búsqueda consiste en caminar por terrenos relativamente abiertos y detenerse periódicamente para explorar el suelo con toda la longitud de su pico. Las larvas y pupas de insectos son detectados con el pico y extraídos o desenterrados con sus fuertes patas. Las abubillas también se alimentan de insectos en la superficie, exploran montones de hojas e incluso utilizan el pico como palanca para mover piedras grandes y desprender la corteza de los árboles. El tamaño de sus presas oscila entre 10 y 150 mm de longitud, con un tamaño preferido en torno a 20–30 mm. Las presas de mayor tamaño son golpeadas contra el suelo o contra una piedra para matarlas o eliminar las partes del cuerpo no digeribles, como alas y patas.[7] Una de las características en su alimentación, es la ingesta de gusanos de la procesionaria del pino, en estado de crisálida, por ello es una especie esencial en las zonas de pinares.

Reproducción

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Pareja de abubillas:
(a) cortejo; (b) cópula.

Sistema reproductivo y cortejo

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La abubilla mantiene un sistema de monogamia estacional, en el que el vínculo de pareja suele limitarse a una única temporada reproductora.[7] El macho establece y defiende un territorio, que anuncia mediante series de llamadas sonoras emitidas con la cresta erizada y el plumaje desplegado. Las interacciones entre machos rivales pueden incluir persecuciones y enfrentamientos directos, en los que los individuos intentan herirse con el pico.[7][25]

El cortejo incluye exhibiciones vocales y ofrecimiento de alimento por parte del macho, a menudo seguidas de vuelos de persecución. Con frecuencia el macho muestra cavidades potenciales de nidificación; cuando la hembra acepta una de ellas y penetra en su interior, la formación de la pareja queda establecida. Las cópulas tienen lugar principalmente en el suelo.

Nidificación

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Archivo:Upupa che nutre i suoi piccoli.jpg
Abubilla alimentando a sus polluelos en un nido.

La especie nidifica en cavidades naturales o artificiales, como huecos de árboles viejos, agujeros en muros, grietas entre rocas, montones de piedras y otras oquedades.[26] También utiliza cavidades excavadas por pájaros carpinteros y acepta cajas nido adecuadas, siempre que dispongan de una abertura suficientemente amplia y volumen interno suficiente. El interior puede carecer de revestimiento o contener restos diversos acumulados.[27]

Puesta e incubación

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El tamaño de la puesta varía según la localización geográfica. En regiones templadas de Europa central y septentrional y en Asia puede alcanzar alrededor de diez a doce huevos, mientras que en zonas subtropicales y tropicales suele oscilar entre cuatro y siete.[7] En términos generales, las poblaciones de latitudes más altas presentan puestas más numerosas que las cercanas al ecuador.[7] En muchas áreas se produce una sola puesta anual, aunque las poblaciones meridionales pueden realizar una segunda. Se ha documentado también la posibilidad de una puesta de reemplazo.[27]

Archivo:Huppe fasciée MHNT ZOO 2010 11 161 Ouzouer-sur-Trézée.jpg
Huevos de abubilla.

Los huevos son de forma elíptica alargada, con un tamaño medio aproximado de 26×18 mm y un peso en torno a 4,5 g.[28] Presentan inicialmente tonalidades azuladas o azul lechoso, a veces con matices verdosos y moteado variable, pero tienden a oscurecerse progresivamente debido a las condiciones del nido.[7] Las cáscaras poseen pequeñas depresiones que favorecen la retención de la secreción uropigial aplicada por la hembra.[29]

La incubación es realizada exclusivamente por la hembra, que comienza generalmente tras la puesta del primer huevo. El macho la alimenta durante este periodo. La duración de la incubación oscila aproximadamente entre quince y diecinueve días. Dado que los huevos se depositan a intervalos diarios y la incubación se inicia con el primero, la eclosión es asincrónica, de modo que en una misma nidada pueden coexistir pollos en distintos estadios de desarrollo. Esta asincronía se ha interpretado como un mecanismo que permite ajustar el tamaño efectivo de la nidada en función de la disponibilidad de alimento.[30]

Desarrollo de los polluelos

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Archivo:Dudek chocholatý při krmení mláďat.jpg
Adulto alimentando a un ejemplar juvenil en el nido.

Los polluelos nacen cubiertos de plumón. Entre el tercer y quinto día comienzan a emerger los cañones de las plumas definitivas. Durante toda la incubación y al menos los primeros días tras la eclosión, la hembra permanece en el nido y es alimentada exclusivamente por el macho. Posteriormente ambos progenitores participan en la aportación de alimento. Mientras los polluelos requieren ser empollados para mantener la temperatura corporal, la hembra reduce su actividad exterior.

El periodo de permanencia en el nido se sitúa aproximadamente entre 26 y 30 días. Tras el emplumamiento, los jóvenes continúan siendo alimentados por los padres durante varios días más antes de independizarse y dispersarse, en ocasiones a distancias considerables.

Comportamiento defensivo en el nido

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Archivo:Eurasian hoopoe (Upupa epops) juvenile in nest box 2.jpg
Ejemplar juvenil en caja nido.

Las abubillas presentan defensas antipredatorias particularmente desarrolladas durante la reproducción. La hembra incubante y los polluelos segregan una sustancia de olor intenso producida por una glándula uropigial modificada. Esta secreción, que puede recordar al olor de materia orgánica en descomposición, se distribuye sobre el plumaje y contribuye a disuadir depredadores y parásitos, además de poseer propiedades antibacterianas asociadas a bacterias simbiontes presentes en la glándula. [31][32][33][34] La hembra impregna también los huevos con esta sustancia, lo que se ha relacionado con un aumento del éxito de eclosión y con variaciones en la coloración superficial durante la incubación.[35][28]

Cuando se sienten amenazados, los polluelos pueden emitir silbidos semejantes a los de una serpiente y proyectar excrementos hacia el exterior de la cavidad. Incluso al ser manipulados, defecan de forma intensa. También pueden golpear con el pico o con un ala.[28] En caso de peligro, los adultos pueden adoptar una postura con alas y cola extendidas y el cuerpo aplanado contra el suelo, lo que ha sido tradicionalmente interpretado como una conducta de camuflaje, aunque algunos autores lo relacionan con comportamientos de confort, como el baño de sol.

El característico olor que emana de los nidos se debe principalmente a la secreción uropigial. Aunque se han descrito acumulaciones de excrementos en algunas cavidades, no es correcto afirmar que la especie no retire nunca los desechos. En ocasiones dichas acumulaciones se deben a limitaciones físicas de la cavidad o a ocupantes previos.[34]

Migración

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La abubilla presenta un comportamiento migratorio variable según la región. Las poblaciones reproductoras de Europa y del norte de Asia son mayoritariamente migratorias, mientras que en amplias zonas de África las poblaciones son residentes y permanecen durante todo el año. Las aves europeas realizan desplazamientos de larga distancia hacia el África subsahariana tras la reproducción, con áreas de invernada concentradas en el cinturón del Sahel. La migración implica un cambio estacional marcado en la distribución de la especie entre sus áreas de cría en latitudes templadas y sus zonas de invernada en regiones tropicales.[36][37][38] Estos movimientos se efectúan principalmente durante la noche.[39]

En la península ibérica, la especie presenta un comportamiento parcialmente migrador. Una parte significativa de las poblaciones abandona el territorio tras la época reproductora, pero existe un contingente invernante relativamente abundante, especialmente en el litoral mediterráneo, Andalucía, Extremadura y los archipiélagos balear y canario, donde las condiciones climáticas son más favorables. En las regiones del norte peninsular la presencia invernal es escasa y localizada.[17][4]

En otras áreas de su distribución, especialmente en regiones del sur de Asia, se han descrito desplazamientos estacionales ligados a la disponibilidad de recursos, en particular a las precipitaciones, lo que indica cierta flexibilidad en los patrones de movimiento de la especie más allá de la migración estricta.[40] Durante sus desplazamientos, la abubilla puede alcanzar altitudes elevadas al atravesar grandes sistemas montañosos, habiéndose registrado ejemplares a más de 6.400 metros durante el cruce del Himalaya. Un ejemplar llegó a ser registrado durante la primera expedición al Everest.[22]

La abubilla en la cultura

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  • La dieta de la abubilla euroasiática incluye muchas especies consideradas por el hombre como plagas, como las pupas de la procesionaria del pino, una plaga forestal perjudicial.[41] Por esta razón, la especie está protegida por la ley en muchos países.[42]
  • Las abubillas son aves distintivas y han tenido un impacto cultural en gran parte de su área de distribución. Se consideraban sagradas en el Antiguo Egipto, y se representaban en las paredes de las tumbas y los templos. Durante el Imperio Antiguo, la abubilla se utilizaba en la iconografía como código simbólico para indicar que el niño era el heredero y sucesor de su padre.[43] Alcanzaron un prestigio similar en la Creta minoica.[28]
  • Su dieta y su fetidez deben haber sido de las razones por las que la abubilla se incluye en el Antiguo Testamento en la lista de aves no limpias (ver Levítico 11:19 y Deuteronomio 14:18).
  • Archivo:Hieronymus Bosch 031 - The Garden of Earthly Delights, central panel, detail.jpg
    El jardín de las delicias, detalle. La abubilla está a la izquierda.
    En una Hagadá del judaísmo, se refiere a la abubilla como custodio por orden del ángel Rahab (demonio) de una criatura que se trataría de un gusano Shamir,[44] que tendría la habilidad de perforar las más duras piedras y habría sido utilizado por el rey Salomón para construir el Templo de Jerusalén.
  • La abubilla aparece en la mitología romana. De acuerdo con Ovidio, Tereo transformado en una abubilla persigue a su mujer Procne para vengar la muerte de Itis, su hijo en común que ella ha asesinado por despecho. En la mitología griega la abubilla aparece como personaje principal en la comedia Aves de Aristófanes.
  • En el Islam, la abubilla se asocia con el rey Salomón (el profeta Suleyman para los musulmanes), quien habla con los animales; ella le cuenta sobre la Reina de Saba y su magnífico reino (Corán 27:20-28).
  • En la poesía clásica china, la abubilla se describe como un mensajero celestial que a menudo trae noticias sobre el advenimiento de la primavera. La abubilla es considerada auspiciosa en China gracias a su belleza única.
  • Por otra parte, la palabra dupe, que en francés y en inglés significa ‘aquel que es fácilmente engañable’, o ‘engañar’, proviene del nombre de la abubilla en un dialecto del francés. Se aplica a las personas poco inteligentes, tal como se consideraba a esta ave.
  • La abubilla es figura central en La Conferencia de las Aves, una de las obras principales de la literatura sufí.
  • Los habitantes de Lanciego en Álava, reciben el sobrenombre de «bubillos» por una antigua leyenda.
  • Los habitantes de Palazuelos reciben el sobrenombre de «bubillos» por la abundancia de esta ave en su término.
  • Los habitantes de Useras en Castellón, reciben el sobrenombre de «paputs» por una antigua leyenda.
  • Las mujeres de Celadilla-Sotobrín de Burgos reciben el sobrenombre de «bubulillas»
  • En el Diálogo inicial del De umbris idearum de Giordano Bruno, uno de los personajes recomienda usar una lengua de abubilla para obtener una memoria portentosa.[45]

Véase también

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Referencias

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  1. ↑ BirdLife International (2009). «Upupa epops». Lista Roja de especies amenazadas de la UICN 2011.1 (en inglés). ISSN 2307-8235. Consultado el 6 de agosto de 2011. 
  2. ↑ Bernis, F; De Juana, E; Del Hoyo, J; Fernández-Cruz, M; Ferrer, X; Sáez-Royuela, R; Sargatal, J (2001). «Nombres en castellano de las aves del mundo recomendados por la Sociedad Española de Ornitología (Sexta parte: Coliiformes, Trogoniformes y Coraciiformes)». Ardeola. Handbook of the Birds of the World (Madrid: SEO/BirdLife) 48 (1): 107-110. ISSN 0570-7358. Consultado el 6 de agosto de 2011. 
  3. ↑ Royal Society for the Protection of Birds (RSPB). «Hoopoe» (en inglés). Consultado el 25 de abril de 2026. 
  4. ↑ 4,00 4,01 4,02 4,03 4,04 4,05 4,06 4,07 4,08 4,09 4,10 4,11 4,12 4,13 4,14 4,15 4,16 4,17 4,18 4,19 Martín-Vivaldi; Doña; Romero Masegosa; Soto Cárdenas, Manuel; Jorge; Jonathan; Manuel (2016). «Abubilla – Upupa epops». En Salvador, A.; Morales, M. B., ed. Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Departamento de Zoología, Universidad de Granada, Facultad de Ciencias, Campus de Fuentenueva, Granada: Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC). Consultado el 30 de marzo de 2026. 
  5. ↑ 5,0 5,1 5,2 5,3 5,4 5,5 Blasco-Zumeta, Javier; Heinze, Gerd-Michael (2004). Guía de identificación de aves: Abubilla (Upupa epops). Ibercaja; SEO/BirdLife. Consultado el 25 de abril de 2026. 
  6. ↑ 6,0 6,1 «Abubilla (Upupa epops)». Fauna Ibérica. Consultado el 25 de abril de 2026. 
  7. ↑ 7,0 7,1 7,2 7,3 7,4 7,5 7,6 Krištin, A. (2001). «Family Upupidae (Hoopoes)». En del Hoyo, J.; Elliott, A.; Sargatal, J., eds. Handbook of the Birds of the World. 6: Mousebirds to Hornbills. Barcelona, Spain: Lynx Edicions. pp. 396–411 [410]. ISBN 978-84-87334-30-6. (requiere registro). 
  8. ↑ RSPB Handbook of British Birds (2014). UK ISBN 978-1-4729-0647-2.
  9. ↑ Vid. Carmen Achútegui, Paloma Albalá & Rafael Rodríguez-Ponga Salamanca, "Los nombres de la abubilla en los Atlas lingüísticos españoles", en Archivo de Filología Aragonesa, XXXII-XXXIII, 1984, pp. 205-255, http://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/10/86/06achuteguietal.pdf
  10. ↑ «Abubilla». Birding Málaga. 
  11. ↑ «hoopoe noun». Oxford Advanced Learner's Dictionary. Oxford University Press. Consultado el 17 de mayo de 2026. 
  12. ↑ «Huppe». Dictionnaire de l’Académie française. Consultado el 17 de mayo de 2026. 
  13. ↑ «Upupa epops (Common Hoopoe)». Avibase. Birds Canada. Consultado el 17 de mayo de 2026. 
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  15. ↑ Clements, J. F., T. S. Schulenberg, M. J. Iliff, B.L. Sullivan y C. L. Wood. (2010). «The Clements checklist of birds of the world: Version 6.5». Archivado desde el original el 1 de agosto de 2011. Consultado el 6 de agosto de 2011. 
  16. ↑ Gill, F.; Donsker, D. (Eds.) (2015). Todies, motmots, bee-eaters, hoopoes, wood hoopoes & hornbills. IOC World Bird List (v.5.3).
  17. ↑ 17,0 17,1 17,2 17,3 17,4 17,5 17,6 17,7 Muñoz Gallego; Altamirano Jeschke, A. Román; María. «Abubilla (Upupa epops)» (PDF). Atlas de las aves reproductoras de España. Madrid: Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Consultado el 30 de marzo de 2026. 
  18. ↑ 18,0 18,1 18,2 «Upupa epops (Abubilla)» (PDF). Impactos, vulnerabilidad y adaptación al cambio climático de la biodiversidad española. Fauna de vertebrados. Aves. Letra U. Madrid: Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Consultado el 30 de marzo de 2026. 
  19. ↑ «decrease». IUCN. Consultado el 18 de enero de 2022. 
  20. ↑ «extinct». Artfakta. Consultado el 18 de enero de 2022. 
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  22. ↑ 22,0 22,1 22,2 Ali, Sálim; Ripley, S. Dillon (1970). Handbook of the Birds of India and Pakistan, together with those of Nepal, Sikkim, Bhutan and Ceylon. 4: Frogmouths to Pittas. Bombay, India: Oxford University Press. pp. 124-129. (requiere registro). 
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