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Tangena

De Mexpedia
Representación artística de un juicio por tangena en un claro del bosque de Madagascar.
Representación artística del siglo XIX de una prueba de tangena en un claro del bosque de Madagascar.
Archivo:Cerbera tanghin - Köhler–s Medizinal-Pflanzen-176.jpg
Fruto de Cerbera manghas (conocida antiguamente como Cerbera tanghin), abierto para mostrar su semilla tóxica, según una ilustración de Medizinal-Pflanzen de Köhler.

La tangena fue una forma de juicio por ordalía practicada en Madagascar para determinar la culpabilidad o la inocencia de una persona acusada. La prueba consistía en administrar semillas de Cerbera manghas, un árbol perteneciente a la familia Apocynaceae, cuyas semillas contienen glucósidos cardíacos altamente tóxicos, entre ellos la cerberina y la tanghinina.

El uso de la tangena está documentado, desde el siglo XVI en el reino de Imerina. Se estima que este veneno ritual pudo haber sido responsable de la muerte de hasta un 2% de la población de la región central de Madagascar anualmente.[cita requerida] Alcanzó su máxima uso durante el reinado de Ranavalona I (1828-1861),[cita requerida] cuando la ordalía era empleada frecuentemente para juzgar delitos como la brujería, el robo o la conversión al cristianismo.

La confianza en la eficacia de la tangena estaba profundamente arraigada en la sociedad malgache. Incluso personas convencidas de su propia inocencia aceptaban someterse voluntariamente a la prueba, al considerarla un medio legítimo mediante el cual las fuerzas sobrenaturales revelarían la verdad. El uso oficial de la tangena fue abolido en 1863 por el rey Radama II,[cita requerida] aunque existen testimonios de que la práctica continuó de forma clandestina durante varias décadas.[cita requerida]

Etimología

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Tangena, término que designa tanto el árbol como la ordalía en la que se empleaban sus semillas, deriva del vocablo tangaina, perteneciente al dialecto de las tierras altas del idioma malgache, cuyo significado es «juramento» o «prestación de juramento».[1]

Se desconocen el origen y la fecha exacta de aparición de la ordalía de la tangena en Madagascar. La historia oral del pueblo merina, recogida en el siglo XIX en la obra Tantara ny andriana eto Madagasikara, menciona que durante el reinado de Andrianjaka (1612-1630) se modificó el procedimiento de la ordalía. Hasta entonces, el veneno de tangena se administraba a un gallo perteneciente a la persona acusada y la inocencia o culpabilidad se determinaba en función de la supervivencia del animal. Posteriormente, el veneno pasó a ser ingerido por el propio acusado.[2]

Que esta modificación se atribuya al reinado de Andrianjaka indica que la tangena ya constituía una institución judicial consolidada y ampliamente aceptada, lo que sugiere que su origen es, como mínimo, anterior al siglo XVI.[3]

Aunque existieron diversas variantes del ritual, el procedimiento más habitual consistía en obligar al acusado a ingerir tres pequeños trozos de piel de pollo, seguidos de una preparación elaborada con el veneno mezclado con hojas o jugo de plátano o cardamomo.[4]

Si la persona conseguía vomitar los tres trozos de piel de pollo era declarada inocente; por el contrario, la muerte o la imposibilidad de expulsarlos se interpretaban como prueba de culpabilidad.[5]

Cuando el acusado pertenecía a la nobleza (andriana) o a la clase de los hombres libres (hova), era habitual que el veneno se administrara previamente a un perro y a un gallo. Solo si ambos animales morían se obligaba al acusado a ingerirlo. En cambio, los miembros de la clase esclava (andevo) debían consumir el veneno inmediatamente, sin que existiera esta comprobación previa.[6]

De acuerdo con la costumbre, quienes fallecían tras la ordalía no podían ser enterrados en la tumba familiar. Sus cuerpos eran sepultados en lugares apartados y considerados inhóspitos, con la cabeza orientada hacia el sur, dirección asociada con la deshonra.[7]

Se consideraba que los tres trozos de piel de pollo representaban simbólicamente la carne humana, que, según las creencias tradicionales, era consumida por las personas poseídas por espíritus malignos. En consecuencia, la incapacidad para expulsarlos mediante el vómito se interpretaba como una prueba de que el acusado estaba contaminado por dichas fuerzas y, por tanto, era culpable.[4]

Según el historiador malgache del siglo XIX Raombana, la inmensa mayoría de la población depositaba una confianza absoluta en la tangena como manifestación de una justicia de origen sobrenatural. Incluso cuando una persona considerada inocente era declarada culpable por la ordalía, el resultado era aceptado como parte de un designio divino cuya lógica escapaba a la comprensión humana.[6]

También se creía que la semilla del árbol de tangena albergaba un espíritu denominado Manamango, capaz de revelar la culpabilidad o la inocencia de la persona sometida a la prueba.[8]

La tangena podía emplearse para juzgar una amplia variedad de delitos. Entre las acusaciones más frecuentes figuraban el robo, la práctica del cristianismo y, especialmente, la brujería, delito para el cual la ordalía constituía un procedimiento habitual.[6]

Se estima que entre un 20% y un 50% de las personas sometidas a la prueba fallecían como consecuencia de la intoxicación. Durante la década de 1820 la tangena causaba aproximadamente un millar de muertes al año. Entre 1828 y 1861, coincidiendo con el reinado de Ranavalona I, esta cifra aumentó hasta unas 3000 muertes anuales.[6]

En 1838 se calculó que alrededor de 100 000 personas habían muerto en Imerina como consecuencia de la ordalía, lo que representaba aproximadamente el 20% de la población del reino.[6]

La ordalía de la tangena fue abolida oficialmente en 1863 por el rey Radama II. Además de prohibir su práctica, el monarca decretó que las personas fallecidas como consecuencia de la prueba dejarían de ser consideradas culpables de brujería, permitiendo que sus restos fueran trasladados y enterrados en las tumbas familiares.[6]

La medida fue recibida con entusiasmo por gran parte de la población de Imerina, donde la mayoría de las familias había perdido al menos a uno de sus miembros a causa de la tangena. Como consecuencia, se llevaron a cabo numerosas reinhumaciones de personas que habían sido sepultadas en lugares apartados conforme a la antigua costumbre.[6]

Pese a la prohibición, la práctica no desapareció de inmediato. Continuó celebrándose de forma clandestina en Imerina y de manera más abierta en otras regiones de Madagascar durante varias décadas.[6][9]

Tras la muerte de Radama II, una de las condiciones impuestas por los ministros para aceptar la proclamación de la reina Rasoherina fue el compromiso de mantener la abolición de la tangena.[10][11]

Toxicología

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Se ha determinado que Cerbera manghas contiene diversos glucósidos cardíacos, entre los que destacan la tanghinina, la desacetiltanghinina, la neriifolina y la cerberina.[12]

Estos compuestos inhiben la bomba sodio-potasio, alterando la actividad eléctrica del miocardio y pudiendo provocar bradicardia, arritmias y, en los casos más graves, paro cardíaco.[13]

Aunque todas las partes del árbol son venenosas, las semillas contienen la mayor concentración de principios activos y eran las empleadas durante la ordalía. Según las creencias tradicionales malgaches, determinados alimentos y bebidas ingeridos antes de la prueba podían modificar el efecto del veneno, razón por la cual únicamente ciertos especialistas estaban autorizados para preparar y administrar la mezcla.[4]

Los glucósidos cardíacos presentes en Cerbera manghas pueden provocar náuseas y vómitos, aunque estos síntomas suelen aparecer después de más de una hora de la ingestión.[14]

Debido a este retraso en la aparición de los síntomas, algunas personas sometidas a la tangena eran declaradas culpables y ejecutadas antes de que el veneno manifestara plenamente sus efectos.[4]

Referencias

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  1. ↑ «Rakibolana sy Rakipahalalana malagasy: tangena». Monde Malgache. Archivado desde el original el 1 de julio de 2026. Consultado el 2 de julio de 2026. 
  2. ↑ Kent (1970), p. [número de página pendiente].
  3. ↑ Callet (1972), p. [número de página pendiente].
  4. ↑ 4,0 4,1 4,2 4,3 Robb, George L. (1957). «The Ordeal Poisons of Madagascar and Africa». Botanical Museum Leaflets, Harvard University 17 (10): 265-316. ISSN 0006-8098. 
  5. ↑ Oliver (1886), p. [número de página pendiente].
  6. ↑ 6,0 6,1 6,2 6,3 6,4 6,5 6,6 6,7 Campbell, Gwyn (1991). «The state and pre-colonial demographic history: the case of nineteenth century Madagascar». Journal of African History 32 (3): 415-445. doi:10.1017/S0021853700031534. 
  7. ↑ Chapus (1953), p. 32.
  8. ↑ Ellis, Stephen (2002). «Witch-Hunting in Central Madagascar 1828–1861». Past & Present (175): 90-123. ISSN 0031-2746. 
  9. ↑ De Maleissye (1991), p. [número de página pendiente].
  10. ↑ Cousins (1895), p. [número de página pendiente].
  11. ↑ Randriamamonjy, p. 529-534.
  12. ↑ Carlier, Jérémy; Guitton, Jérôme; Bévalot, Fabien; Fanton, Laurent; Gaillard, Yvan (2014). «The principal toxic glycosidic steroids in Cerbera manghas L. seeds: Identification of cerberin, neriifolin, tanghinin and deacetyltanghinin by UHPLC–HRMS/MS, quantification by UHPLC–PDA-MS». Journal of Chromatography B 962: 1-8. 
  13. ↑ Babula, P.; Masarik, M.; Adam, V.; Provaznik, I.; Kizek, R. (2013). «From Na+/K+-ATPase and cardiac glycosides to cytotoxicity and cancer treatment». Anti-Cancer Agents in Medicinal Chemistry 13 (7): 1069-1087. PMID 23537048. doi:10.2174/18715206113139990304. 
  14. ↑ Tsai, Yi-Cheng; Chen, Chun-Yu; Yang, Ning-I; Yang, Chen-Chang (2008). «Cardiac glycoside poisoning following suicidal ingestion of Cerbera manghas». Clinical Toxicology 46 (4): 340-341. doi:10.1080/15563650701291766. 

Bibliografía

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  • Callet, François (1972). Tantara ny andriana eto Madagasikara (Histoire des rois) (en francés). Antananarivo: Imprimerie Catholique. 
  • Chapus, G. S.; Mondain, G. (1953). Un homme d'État malgache : Rainilaiarivony (en francés). París: Éditions Diloutremer. 
  • Cousins, William Edward (1895). Madagascar of To-day: A Sketch of the Island, with Chapters on Its Past. Londres: Religious Tract Society. 
  • De Maleissye, Jean (1991). Histoire du poison (en francés). París: Bourin. 
  • Kent, Raymond (1970). Early Kingdoms in Madagascar: 1500–1700. Londres: Holt, Rinehart and Winston. 
  • Randriamamonjy, Frédéric. Tantaran'i Madagasikara Isam-Paritra (en malgache).