Juan Lorenzo Castro
Juan Lorenzo Castro (Buenos Aires, gobernación del Río de la Plata, 1762 - provincia de Buenos Aires, Provincias Unidas del Río de la Plata, después de 1826) fue un estanciero, hacendado, comerciante, funcionario y miliciano argentino, que hizo donativos diversos desde 1806 para la reconquista y defensa de su ciudad ante las invasiones inglesas, luego fue elegido por el Cabildo de Buenos Aires como agrimensor en 1807 y primer alcalde de hermandad del nuevo partido de Chascomús en 1808, separado de esta manera del de Magdalena durante la época virreinal rioplatense, y reelegido dos veces, después de la Revolución de Mayo de 1810 a la cual también hizo donaciones, continuó en el puesto medio año más, pero debido a dos litigios judiciales tuvo que renunciar, aunque finalmente tuvieron sentencias favorables en 1813, y posteriormente otra vez fue reelegido en 1818 y en 1819.
En el corto mandato del gobernador Balcarce durante la Anarquía del Año XX, lo apoyó como capitán-comandante de escuadrón de Blandengues de la frontera sur en su contrarrevolución unitaria, pero fue derrotado en Ranchos y el gobernador finalmente devolvió el mando a Sarratea, por lo que Castro pidió la separación del sevicio como miliciano y se le fue concedido, pero siguió comprometido con la educación de los niños y la defensa de Chascomús contra los malones aborígenes de manera activa y mediante donaciones en metálico. Al cambiar su residencia a Buenos Aires, fue nombrado de manera interina como juez de paz de la parroquia de Monserrat en 1823 y también en 1825.
Biografía hasta las invasiones inglesas
[editar | editar código]Juan Lorenzo Castro y Rodríguez[2] nació en 1762 en la ciudad de Buenos Aires, capital de la gobernación del Río de la Plata que formaba parte como una entidad autónoma dentro del Virreinato del Perú.[3] Sin bien se desconocen sus orígenes familiares, su padre tendría el apellido Castro y su madre el de Rodríguez y el trato que recibía Lorenzo en los escritos de la época era el de un hidalgo colonial.[2]
En 1777 se creó el nuevo Virreinato del Río de la Plata y una vez aprobada la defensa de la región meridional de la gobernación bonaerense el 30 de mayo de 1779, por parte del virrey rioplatense Juan José de Vértiz y Salcedo, el capitán Pedro Nicolás Escribano de la compañía de Blandengues de Buenos Aires, fundó el fuerte San Juan Bautista en la orilla norte de la laguna de Chascomús, a cuyo lado se formó un pueblo con capilla atendida por el cura Mateo Sosa y alrededor se intalaron varias estancias agropecuarias.[3][4]
Una de ellas fue concedida por la Corona española en el mismo año al militar retirado Clemente López de Osornio en el rincón del Salado, o sea al sur de la desembocadura del río, que pasaría a llamarse «Rincón de López» e incluía a la abandonada reducción Concepción de los Pampas de las misiones jesuitas del Sur (1740-1753).[5]
De esa forma surgió la nueva línea de fortificaciones gubernamentales que quedó concluida en 1781, la cual constaba de los fuertes de Salto, de San José de Luján, el ya nombrado de Chascomús, el de Monte, de San Francisco de Rojas y los fortines de Lobos, de Nuestra Señora del Pilar de los Ranchos, de Navarro, de San Claudio de Areco y de Melincué.[6]
Tras la paz acordada en 1790 por el virrey Nicolás del Campo, II marqués de Loreto, con los aborígenes de la frontera sur, se fijó como línea divisoria entre ellos y los cristianos el río Salado, a excepción de la estancia «Rincón de López» que había heredado Agustina López de Osornio y quien en este año se casó con el capitán León Ortiz de Rozas,[7] por lo que la población indígena gozaba del control de la llanura pampeana. En 1795 el pueblo de Chascomús contaba con una capilla atendida por el cura Judas Tadeo de la Poveda y unos 200 habitantes.[4]
Aparece documentado Juan Lorenzo Castro como guarda del Resguardo de Rentas de Buenos Aires desde el 15 de febrero de 1797.[8] En la región meridional de la gobernación, el hacendado Julián Martínez de Carmona se aventuró en fundar su estancia Dos Talas al sur del río Salado en 1798,[9] siendo contemporáneo a la construcción del fortín Las Víboras cerca del río de Ajó que desemboca en la bahía de Samborombón, para evitar los desembarcos extranjeros y el contrabando.
Con la relativa seguridad de los fuertes, Castro compró en mayo de 1802[2] a José García —que a su vez lo había adquirido de los herederos del vecino fundador Juan Trillo— los derechos[10] de una estancia de 5.800 ha de extensión en el entonces distrito de Chascomús, por lo que pasó a ser aspirante a propietario rural y productor ganadero.[2]
Hacia 1804 también se hizo comerciante, principalmente de cueros,[2] ya que en dicho año se lo registró pagando las alcabalas.[3] Desde el 15 de marzo de 1805, Lorenzo Castro está documentado como fiel estanquero de la frontera de Chascomús.[11][12]
Ocurrida la primera invasión inglesa de Buenos Aires el 24 de junio de 1806 y la rendición de la ciudad el día 27, comenzó la reconquista porteña en principio liderada por el español Martín de Álzaga, gracias a las contribuciones de muchos argentinos como el bonaerense Juan Lorenzo Castro, que donó 108 novillos, y peninsulares como el vasco Francisco Asensio de Lezama, afincado en Salta que donó 100 pesos, el salario y uniforme de un soldado desde el mes de marzo, entre otros más.[13]
Ante el riesgo de que volvieran, Castro donó 500 novillos el 22 de enero de 1807, al igual que otros también, para la futura defensa de la ciudad.[12] Finalmente ocurrió la segunda invasión inglesa de Buenos Aires el 5 de julio y fue resistida debido a los liderazgos de Santiago de Liniers y el alcalde Álzaga que gracias a los donativos de algunos ciudadanos habían logrado reunir un ejército de 9000 milicianos, logrando la capitulación inglesa el día 7.
Alcalde de hermandad de Chascomús y la revolución porteña
[editar | editar código]El Cabildo de Buenos Aires nombró el 15 de diciembre de 1807 como agrimensores para el distrito de Chascomús a ocho personas bajo juramento para delimitar al futuro partido. A cada dos se les dio una determinada labor para mayor control, a Simeón Manuel Peralta y Martín Cáceres para llevar las banderas, a Juan Castellanos y Martín Alcaraz para llevar las cuerdas, a Francisco Chico y Camilo Islas como apuntadores y a Juan Lorenzo Castro y José O. Lujanes como contadores de mesura.[14] El 22 de diciembre Castro como agrimensor informó adonde iban a estar los límites del nuevo partido.[15]
El 1 de enero de 1808,[1] durante el mandato del reelecto alcalde de primer voto Martín de Álzaga y Matías Cires de segundo voto, con los regidores del cabildo porteño eligieron a Juan Lorenzo Castro como primer alcalde de hermandad del partido de Chascomús,[3] por lo que como límite en el río Samborombón fue separado del partido de Magdalena, que formaba parte de la superintendencia de Buenos Aires en el virreinato rioplatense.[15]
En este año el hacendado Esteban Márquez también se aventuró en las pampas y erigió el casco de su estancia El Carmen al abrigo del fortín Las Víboras del Ajó, y por otro lado, el muy joven Juan Manuel Ortiz de Rozas y López de Osornio pasó a adminitrar la estancia Rincón de López de su madre, la cual se transfería a la jurisdicción del nuevo partido.
Hacia febrero del mismo año, el incipiente alcalde de hermandad Lorenzo Castro también inauguró su propia pulpería en el pueblo de Chascomús, diversificando así su labor comerciante y al mismo tiempo, coincidió con un bando del virrey Santiago de Liniers de cerrarlas a las diez de la noche, pero él como autoridad local ordenó hacerlo al toque de retreta, una hora antes, pero algunos pulperos no acataban ninguna normativa.[16]
En marzo de 1808 fue falsamente acusado de robar cueros a los vecinos y luego también fue él mismo quien denunció dos veces a hacendados de Chascomús de robar lo mismo y también ganado.[16]
A altas horas de la noche del 26 de noviembre, vecinos del pueblo y otros pulperos llamaron al entonces comandante del fuerte Juan Andrada para que interviniese ante la infracción de la pulpería de Castro, atendida por un mozo que estaba a cargo del negocio, con mesas de juego y una gran asistencia de clientes.[16]
Cuando se personó el alcalde de hermandad, si bien lo acusaron de estar en una habitación contigua y que al increpar al mozo, salió a defenderlo con una arma blanca —según lo relatado por los testigos contrarios, quienes en abril de 1809 serían tildados de borrachos y de tener una mala reputación en la comunidad— el alcalde Lorenzo Castro negó que estuviese presente y alegó que él estaba con el respetado Mariano Fernández y responzabilizó al mozo de la infracción y animó al comandante que lo reprendiera.[3]
Al mismo tiempo, sin repercutir en su reputación, Castro fue reelegido sucesivamente como alcalde de hermandad de Chascomús el 1 de enero de 1809 hasta el 11 de enero de 1810, año que siguió en el puesto por sustituir al electo Liborio Rivero que se excusó en ocuparlo.[1] El 17 de mayo, cuando Castro estaba junto a Antonio Martínez fueron atacados con un cuchillo por el pardo Miguel de los Ríos, ya que los supuso europeos y les tenía aversión, por lo que fue apresado por el sargento mayor de la plaza.[17] Por entonces el pueblo tenía unos 800 habitantes, la zona rural unos 600 y al sur del río Salado vivían unos 350 cristianos.[4]
Luego de la Revolución de Mayo que separó a las Provincias Unidas del Río de la Plata del Imperio español, el alcalde de hermandad Lorenzo Castro continuó en su cargo[3] y donó a la causa libertadora 50 reses adonde se le señalara para contribuir al auxilio de la Expedición a las Provincias Interiores,[18] pero le sugirieron dejar el puesto el 27 de noviembre, debido a los citados litigios judiciales con vecinos del partido que tuvo que afrontar. Lo sucedió en el cargo Domingo de Lamadrid.[1]
Expansión hacia el sur del Salado y fin de litigios judiciales
[editar | editar código]Cuando en 1811 se reconoció a los Ortiz de Rozas López de Osornio como propietarios de la estancia «Rincón de López», otros valientes hacendados también se atrevieron a fundar las suyas al sur del río Salado, como Gregorio Domínguez que erigió el casco de su estancia cerca de la laguna del Hinojal, Miguel González de Salomón al este de las tierras de Carmona y Domingo de Lamadrid que estableció la estancia de Monsalvo. También unos marinos mercantes británicos con permiso bonaerense, los hermanos escoceses Tomás y José Gibson, compraron al hacendado Márquez Él Carmen y pasó a ser conocida como estancia Los Yngleses que seguiría bajo el abrigo del fortín Las Víboras del Ajó por dos décadas más.
Además en este mismo año pasó por Chascomús el cabildante porteño Francisco Hermógenes Ramos Mejía en compañía de cuatro hombres de confianza de su estancia Los Tapiales de Buenos Aires y el baquiano criollo José Luis Molina, que le haría de traductor con los aborígenes,[7] y se trasladó al sur del río Salado hasta la laguna Kaquel Huincul, y en sus cercanías compró 64 leguas cuadradas de tierras a los pampas araucanizados de los caciques Negro, Ancafilú y Neukapan por 10.000 pesos de plata que equivalían en la época a 588 onzas de oro, lo que prueba que los indígenas pampeanos las utilizaban, y también las volvería a comprar al Estado.[7][19]
En cuanto a Lorenzo Castro con su dependiente de la pulpería fueron absueltos por sentencia judicial en 1813, el mismo año que el hacendado Lorenzo López erigió el casco de su estancia Dos Islas, más al sur de las tierras de Ramos Mejía. En 1814 se registró el primer pago de 800 pesos de impuestos por la pulpería de Castro y además Lorenzo participaba en iniciativas para el mejoramiento del pueblo, como la reconstrucción del fuerte o la creación de una escuela local, inclusive sin tener cargos de autoridad.[3]
En el citado año, el capitán Ramón Lara del fuerte de Chascomús, avanzó en dirección al sur hacia la zona del lago Kaquel Huincul con 50 hombres costeados por los propios hacendados locales, uno de ellos era Castro, a los efectos de proteger la propiedad de algunos valientes hacendados como Julián Martínez de Carmona con su estancia Dos Talas —fundada en 1798 y cuya propiedad había sido otorgada en 1806— además de Gregorio Domínguez y Miguel González de Salomón, entre otros, que aprovechaban la numerosa ganadería de estas regiones con abundantes pastos y aguadas.[9]
El hacendado Ramos Mejía también se instaló allí en 1815 junto a su esposa María Antonia de Segurola e hijos, uno de ellos era Matías Ramos Mejía, donde fundó la estancia Miraflores[20] y en el mismo año Ramón Lara, designado teniente alcalde de hermandad de la Banda Occidental del Río Salado, erigió el fortín Kakel Huincul en la orilla oriental del lago homónimo para dar protección contra los malones indígenas.[21]
Nuevamente Castro aparece documentado desde el 16 de febrero de 1816 como capitán del 1.er Escuadrón en la 1.ª Compañía de Milicias de Caballería de la Campaña de Buenos Aires del Regimiento N.°5.[8]
Luego de la declaración de la Independencia Argentina el 9 de julio del mismo año, el gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata a cargo del entonces director supremo Juan Martín de Pueyrredón, dispuso una serie de medidas destinadas a reforzar la seguridad en áreas del partido de Chascomús al sur del río Salado, que pasaría a llamarse distrito de Monsalvo,[lower-alpha 2] por lo cual fue enviado el comandante general de la frontera bonaerense Francisco Pico, para reconocer y explorar la zona de la laguna Kaquel Huincul y asentar allí una nueva población.
En el mismo año, Castro formó parte de la Junta Protectora de Escuelas del partido de Chascomús que propuso fundar una de primeras letras, para la cual donó 10 pesos[22] y se seguía registrando año a año el pago de impuestos como pulpero hasta 1817.[3]
Al mismo tiempo, se creó un destacamento de frontera de Blandengues, al mando del capitán Ramón Lara que asentó la guarnición militar Las Bruscas a 14,5 km nordeste del casco de la estancia Dos Talas de Carmona, que alojaba como prisioneros a oficiales y soldados realistas y algunos disidentes de la independencia. En abril, el Cabildo de Buenos Aires designó como comandante militar al capitán Pedro Antonio Paz, que junto con el teniente alcalde Lara, el presbítero Francisco de Paula Robles y un grupo de vecinos se reunieron en la estancia de Domingo de Lamadrid y en donde se firmó el Acta de Monsalvo el 21 de agosto.
En dicha acta se acordaron la fundación por Ramón Lara del nuevo pueblo de Dolores en 1817, a 5 km al sudoeste de Las Bruscas, en unas lomas ubicadas en la estancia Dos Talas de Julián Martínez de Carmona, a unos 10 km al oeste de casco de la misma, lindera con la de Miguel González de Salomón al este, y se pobló con vecinos de la zona y con el traslado de la población de Las Bruscas.[23]
Reelecto alcalde de hermandad y actuación en la anarquía del XX
[editar | editar código]Juan Lorenzo Castro fue reelegido nuevamente como alcalde de hermandad de Chascomús en 1818, siendo su predecesor Mariano Fernández, y en este año en el distrito de Monsalvo,[lower-alpha 2] cerca de la laguna costera de Mar Chiquita, Juan Ramón Ezeiza erigió el casco de la estancia El Durazno. Otra vez Lorenzo Castro fue reelegido en 1819,[1] el mismo año que Patricio Lynch construyó el casco de su estancia Lynch de 83.000 ha cerca de la laguna La Brava y por otro lado el alcalde Castro recibió una merced de seis leguas cuadradas cerca del pueblo.[24] Lo sucedió en la alcaldía de hermandad Mariano Olivares el 13 de enero de 1820.[1]
Previamente, el 17 de marzo de 1819 había sido nombrado nuevamente Juan Ramón Balcarce como gobernador intendente de Buenos Aires y de esta forma se incorporó al ejército comandado por el nuevo director supremo José Rondeau, para una nueva campaña militar unitaria sobre la provincia de Santa Fe, pero fueron completamente derrotados por las fuerzas de la Liga Federal de los caudillos Estanislao López y Francisco Ramírez en la batalla de Cepeda del 1 de febrero de 1820 y la cual causó la caída del Directorio.
Al llegar el gobernador intendente Balcarce a la capital, se encontró con la Anarquía del Año XX y renunció al mandato el 9 de febrero, por lo que fue reemplazado brevemente por Matías de Irigoyen que declaró el 11 de febrero la autonomía bonaerense, continuando por cinco días más como gobernador de la provincia.
Al asumir como nuevo gobernador Manuel de Sarratea el 18 de febrero, firmó con los caudillos federales el Tratado del Pilar, por el que la provincia de Buenos Aires se reconocía como igual a las demás, pero en el cual desoyeron al general José Gervasio de Artigas, a través de Cosme Maciel que era el representante de López y por lo cual renunció, en recuperar a la Provincia Oriental de la ocupación luso-brasileña que meses después provocaría una guerra interna federal y además entre las cláusulas secretas, Sarratea se comprometía a entregar un importante armamento a los caudillos vencedores.
Cuando los militares porteños se enteraron, hicieron una contrarrevolución a Sarratea, por lo cual el general Balcarce se apoyó en la campaña bonaerense y comisionó al coronel Miguel Arauz para ir a Chascomús y convocar toda la milicia desde el otro lado del río Salado hasta Lobos y de esta manera sostener su gobierno que consideraba el legítimo, finalmente depusieron a Sarratea el 6 de marzo y nombraron en su lugar al general Balcarce.[25]
El 7 de marzo de 1820, Francisco Ramos Mejía en representación de 16 jefes indígenas y el brigadier general Martín Rodríguez en representación del gobierno de Balcarce, firmaron el tratado de Paz de la estancia Miraflores, pero en vez de ratificar la paz existente, la situación se deterioraría rápidamente a finales de año.[26]
El 9 de marzo del mismo año, durante la ausencia del gobernador Balcarce, el doctor Miguel Mariano de Villegas, asesor del Juzgado de primer voto, dejó encargado a Matías de Irigoyen como delegado para la defensa interior, eligiendo al mismo tiempo un tribunal de vigilancia.[27]
Se adhirieron al bando de Balcarce[25] el teniente coronel Justo Rufino Fleytas,[28] jefe del Regimiento 5.°, y los capitanes-comandantes de escuadrón[25] Juan Lorenzo Castro[8] y Mariano Fernández,[29] quienes citaron a toda la gente con caballo en la reunión general en Quilmes.[30]
Los oficiales y tropa de Blandengues se pusieron a las órdenes de Castro, que desde Chascomús con el coronel Arauz avanzaron sobre Ranchos pero fueron rechazados por los vecinos en armas organizados por el capitán Policarpo Izquierdo, por lo que tuvieron que regresar. El gobierno de Balcarce no logró controlar el caos y cuando los caudillos lanzaron una amenaza a los porteños si no reponían a Sarratea, renunció al mandato el 11 de marzo.[30]
El comandante de milicia de la campaña bonaerense Juan Lorenzo Castro pidió al gobierno licencia y absoluta separación de servicio, lo que finalmente se le concedió el 12 de abril del citado año.[8]
Malones aborígenes, venta de estancia y separación del distrito de Monsalvo
[editar | editar código]A dos años de la ejecución de Juan José y Luis Carrera por hayarlos culpables de los delitos de lesa patria y actos contra la plaza de Mendoza por el gobernador intendente cuyano Toribio de Luzuriaga, el hermano de aquellos y exdirector supremo chileno José Miguel Carrera, al no conseguir junto a Carlos María de Alvear una alianza con José Gervasio de Artigas o la Liga Federal para recobrar el poder en sus respectivos países, Carrera se apoderó de Las Bruscas y liberó a varios detenidos realistas también de origen chileno, y para poder cruzar la cordillera de los Andes y regresar a su tierra, hizo tratos con los amerindios ranqueles de los caciques Pablo y Yanquetruz.[31]
El 27 de noviembre de 1820, Carrera comandó un malón de 2000 ranqueles, junto a más de 500 desertores y prófugos de la justicia, sobre el pueblo de Lobos, en el que murieron 100 habitantes cristianos, y luego, el día 3 de diciembre fue saqueado el pueblo de Salto, destruyéndolo completamente, asesinando a hombres del pueblo y de la guarnición del fuerte, esclavizando a 250 mujeres y niños que usaban como botín de guerra. También sufrieron malones los pueblos de Rojas y Chascomús.[31]
El hacendado Ramos Mejía, que convivía pacíficamente con aborígenes pampas en su estancia Miraflores, había sido denunciado como hereje por difundir entre los aborígenes y en la propia familia su doctrina religiosa y su afinidad con los amerindios era considerada sospechosa de informar a los ranqueles sobre el mejor momento de atacar.[19]
Tanto terror provocó en la ciudad como en la campaña de Buenos Aires que el nuevo gobernador Martín Rodríguez, que había asumido el 20 septiembre e hizo a través de sus secretarios unas reformas gubernamentales creando la ley de enfiteusis sobre las tierras fiscales, también decidió realizar la primera campaña contra los indígenas que provocaría que las tribus que se habían mantenido en paz por el tratado de Miraflores, se alzaran también.[32]
Cuando Rodríguez apresó al hacendado Ramos Mejía, su mujer María Antonia (hermana de Sebastián de Segurola), su hijo Matías y los demás, y a los peones indígenas de la estancia, el capataz José Luis Molina junto con otros dos, huyeron a las tolderías y decidieron tomar venganza.[32]
Si bien en 1820 Lorenzo vendió a José Antonio Capdevila la estancia que había adquirido hacía dieciocho años atrás, seguía con iniciativas de mejoramiento del partido de Chascomús, por lo menos hasta 1821,[3] año que Castro donó nuevamente 17 pesos para la reconstrucción del fuerte,[33] durante el mandato del alcalde de hermandad Julián Martínez de Carmona, por lo cual seguiría residiendo en dicha merced cercana al pueblo.[1]
Al mismo tiempo, Juan Manuel de Rosas que hacía unos años que había dejado de administrar los campos maternos, pasó a hacerlo con la estancia Dos Islas que sus primos terceros, los hermanos Juan José, Nicolás y Tomás Manuel de Anchorena, compraron a Lorenzo López y fundaron los cascos de las nuevas estancias de Camarones y de El Tala.
Además Lorenzo Castro formó parte de un grupo de hacendados que a su costa proponían organizar una compañía veterana para la defensa de la frontera cristiana meridional contra futuros malones.[22] El 30 de abril de 1821 un malón de 1500 hombres guiados por el capataz Molina destruyó el incipiente pueblo de Dolores (que Lara refundaría en 1827).[34]
El 4 de septiembre de 1822, durante el mandato del primer juez de paz Julián Martínez de Carmona que había sido reelegido para el nuevo puesto,[35] se separó de Chascomús el nuevo partido de Monsalvo, que se fue subdividiendo[lower-alpha 2] y el cual décadas después cambiaría su nombre al de Maipú.
Juez de paz del barrio porteño de Monserrat
[editar | editar código]Cuando Lorenzo Castro cambió su residencia a la ciudad de Buenos Aires, fue nombrado el 10 de mayo de 1823 como juez de paz interino de la parroquia de Monserrat, en reemplazo de José Lastra hasta el 1 de enero de 1824, cuando fue sucedido por Juan Bautista del Arca.[36]
Nuevamente fue nombrado interinamente en el mismo puesto en reemplazo del titular Juan Domingo Banegas mientras estuvo enfermo, desde el 25 de marzo hasta el 25 de julio de 1825.[36]
Matrimonio y descendencia
[editar | editar código]El alcalde de hermandad Juan Lorenzo Castro se unió en matrimonio en Buenos Aires hacia 1793 con María Vicenterri (n. ca.1770) y tuvieron cuatro hijos:[37]
- Juan Ángel Castro (n. Buenos Aires, 1795)[38] que fue comerciante y propietario de una pulpería en Chascomús[37] y figura en los padrones de 1815 con 20 años de edad, porteño, soltero y dedicado a dicho oficio.[38]
- Micaela Castro (n. ca.1798).[37]
- Juan Mariano Castro[37] (n. ca.1800) que fue portaestandarte del 1.er Escuadrón de Milicias de Caballería de la Campaña de Buenos Aires del Regimiento N.°5 desde el 16 de febrero de 1816 pero pidió licencia y absoluta separación del servicio, el cual le fue concedido el 12 de abril de 1820[8] y posteriormente fue hacendado.[37]
- Dorotea Castro (n. ca.1805).[37]
Véase también
[editar | editar código]Notas
[editar | editar código]- ↑ Los ocho sucesivos alcaldes de hermandad de Chascomús fueron: Gregorio Domínguez (1811), Gregorio Almirón (10 de marzo de 1812), Mariano Olivares (26 de enero de 1813), Domingo de Lamadrid (finales de 1813), Mariano Fernández (18 de febrero de 1814), Julián Martínez de Carmona (1815), Francisco de Aguilera (1816) y Mariano Fernández (1817).[1]
- ↑ 2,0 2,1 2,2 El entonces distrito de Monsalvo, al sur del río Salado que pertenecía al partido de Chascomús hasta 1822, pasó a ser uno nuevo que fue subdividiéndose hasta ser el actual partido de Maipú en 1878, y abarcaba los antiguos territorios del partido de Dolores que se creó en 1831 (con los presentes partidos de Pila y Tordillo, ambos hasta 1839, y con el de Castelli hasta 1865), además con los que se separaron en 1839 que eran los partidos de General Lavalle (Ajó), de Mar Chiquita y de Lobería Grande —con el de Necochea y el de Balcarce hasta 1865 y a este último en 1879 se le separaría el de General Pueyrredón (y a este a su vez en 1891, el de General Alvarado)— y por último, los partidos de General Madariaga (Tuyú), General Guido (Vecino) y parte del de Ayacucho que se crearon en 1865.
Referencias
[editar | editar código]- ↑ 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 1,5 1,6 1,7 Galarza, 2012, p. 92.
- ↑ 2,0 2,1 2,2 2,3 2,4 Galarza, 2012, p. 94.
- ↑ 3,0 3,1 3,2 3,3 3,4 3,5 3,6 3,7 3,8 Galarza, 2014, p. 113.
- ↑ 4,0 4,1 4,2 Levillier, 1968, p. 1967.
- ↑ Azcona, 1994, pp. 16-19 y 37.
- ↑ Azcona, 1994, pp. 22-25.
- ↑ 7,0 7,1 7,2 Azcona, 1994, p. 37.
- ↑ 8,0 8,1 8,2 8,3 8,4 AGNA, 1925, p. 194.
- ↑ 9,0 9,1 Roncoroni, 1967, p. 15.
- ↑ Banzato, 2005, pp. 109 y 159.
- ↑ AGNA, 1925, p. 195.
- ↑ 12,0 12,1 BORA, 1962, p. 59.
- ↑ Lobo, 1875, pp. 405 y 408.
- ↑ Beni, 1965, p. 55.
- ↑ 15,0 15,1 Romay, 1967, p. 27.
- ↑ 16,0 16,1 16,2 Galarza, 2014, p. 114.
- ↑ AGNA, 1860, p. 311.
- ↑ Carranza, 1895, p. 135.
- ↑ 19,0 19,1 Saldías, 1892, p. 108.
- ↑ Saldías, 1892, p. 107.
- ↑ Roncoroni, 1967, pp. 11-12 y 15.
- ↑ 22,0 22,1 Galarza, 2012, p. 98.
- ↑ Roncoroni, 1967, pp. 12 y 15.
- ↑ Galarza, 2012, p. 98, cit. 48.
- ↑ 25,0 25,1 25,2 Estrada Ábalos, 1974, p. 165.
- ↑ Saldías, 1892, pp. 107-108.
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- ↑ AGNA, 1925, p. 316.
- ↑ AGNA, 1925, p. 301.
- ↑ 30,0 30,1 Estrada Ábalos, 1974, pp. 165-166.
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- ↑ Banzato, 2005, p. 38.
- ↑ 36,0 36,1 ADGP, 1858, pp. 81 y 134.
- ↑ 37,0 37,1 37,2 37,3 37,4 37,5 Galarza, 2014, p. 113 b.
- ↑ 38,0 38,1 Romay, 1967, p. 35.
Bibliografía
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