Unus mundus
Unus mundus (en latín un mundo, o un solo mundo) es un concepto subyacente de la filosofía occidental, la teología y la alquimia, que postula una realidad primordial unificada de la que deriva todo cuanto existe.
Desarrollo
[editar | editar código]El término puede rastrearse hasta la escolástica medieval, aunque la noción en sí se remonta, al menos, a la alegoría de la caverna de Platón.[1]
La idea fue popularizada en el siglo XX por el psiquiatra suizo Carl Gustav Jung, aunque el término puede rastrearse hasta escolásticos como Juan Duns Scoto[2] y fue retomado en el siglo XVI por Gerhard Dorn, discípulo del célebre alquimista Paracelso.
La explicación de Dorn es clarificadora porque saca a la luz las profundidades del mysterium coniunctionis de los alquimistas. Si se trata nada menos que de un restablecimiento del estado cósmico primigenio y de la inconsciencia divina del mundo, se comprende la insólita fascinación que provocaba este misterio, que al fin y al cabo es el equivalente occidental de los principios fundamentales de la filosofia clasica china (la unión de yang y yin en el tao) y al mismo tiempo la anticipación llena de presentimientos de ese tertium quid que he llamado sincronicidad sobre la base de la experiencia psicológica y de los resultados del experimento de Rhine. El simbolismo del mándala es el equivalente psicológico de la idea metafisica del unus mundus; la sincronicidad, el parapsicológico.[3]
Como señaló la analista junguiana Marie-Louise von Franz, el término difiere considerablemente de la «unidad de la realidad» postulada en 1952 por otro autor junguiano, Erich Neumann. Von Franz sostenía que la concepción de Jung se refería más bien a una «estructura potencial» que se activa esporádicamente en el «mundo real, interior y exterior».[4]: 10
Jung y Pauli
[editar | editar código]Jung, conjuntamente con el físico Wolfgang Pauli, exploró la posibilidad de que sus conceptos de arquetipo y sincronicidad estuvieran relacionados con el unus mundus; el arquetipo sería una expresión del unus mundus, mientras que la sincronicidad, o coincidencia significativa, sería posible por el hecho de que ambos, el observador y el acontecimiento concurrente, se derivan en última instancia de la misma fuente, el unus mundus.
Jung siempre tuvo cuidado, sin embargo, de enfatizar la naturaleza tentativa y provisional de tales exploraciones en una idea unitaria de la realidad.[5]
Para Jung,
Mientras que el concepto unus mundus es una especulación metafísica, lo inconsciente puede ser experimentado en sus manifestaciones de manera al menos indirecta.[6]
Véase también
[editar | editar código]- Anima mundi — Concepto de la metafísica
- Bernardo Silvestre — Filósofo y poeta platónico del siglo XII
- Teoría del doble aspecto — Teoría de la filosofía de la mente
- Monopsiquismo — Teoría medieval sobre el intelecto humano
- Monismo neutral — Concepción filosófica según la cual la mente y la materia proceden de una única realidad subyacente neutral
- Filosofía perenne — Idea de que todas las religiones comparten una única verdad
- Metafísica sufí — Parte de la filosofía islámica sufí
- Espíritu inconsciente — Supuesta parte del espíritu humano que opera fuera de la conciencia
- Brahman
- Púrusha
- Pléroma
- Siete sermones a los muertos
- Psicoide
- Realidad daimónica
- ¿Por qué existe algo?
- Nada surge de la nada
Referencias
[editar | editar código]- ↑ Hinton III, L. (2011). «Introduction: Fragmentation of the Unus Mundus». Journal of Analytical Psychology 56 (3): 375-380. PMID 21675983. doi:10.1111/j.1468-5922.2011.01915_1.x.
- ↑ C. G. Jung, El hombre y sus símbolos (1999), p. 315, nota 309.
- ↑ Jung, Carl Gustav. Obra completa volumen I4. Mysterium coniunctionis. Página 445, II § 327. Madrid: Editorial Trotta, 2002. ISBN 9788481645132
- ↑ von Franz, Marie-Louise (1974). Number and Time. Evanston: Northwestern University Press. ISBN 978-0-8101-0532-4.
- ↑ Jung, El hombre y sus símbolos (capítulo de Marie-Louise von Franz), págs. 309-310.
- ↑ Jung, Carl Gustav. Obra completa volumen I4. Mysterium coniunctionis. Páginas 444-448, II §§ 325-329. Madrid: Editorial Trotta, 2002. ISBN 9788481645132