Colaboracionismo

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La palabra colaboracionismo deriva del francés collaborationniste, término atribuido a todo aquello que tiende a auxiliar o cooperar con el invasor. Entendida como forma de traición, se refiere a la cooperación del gobierno y de los ciudadanos de un país con las fuerzas de ocupación enemiga. La actitud opuesta al colaboracionismo –la lucha contra el invasor– es representada históricamente por los movimientos de resistencia.

Archivo:Greater East Asia Conference.JPG
Conferencia de la Gran Asia Oriental (1943). La Conferencia abordó pocos temas de importancia, puesto que desde el principio estuvo destinada a ser un mero instrumento propagandístico, para ilustrar así los compromisos panasiáticos del Imperio japonés y destacar su papel como el "libertador" de Asia respecto del colonialismo occidental.[1]

Los "colaboracionistas" suelen serlo por diferentes motivos: por afinidad ideológica, por simpatía por el enemigo, o por coincidencia en los objetivos, aunque también pueden serlo por coacción o incluso por miedo. En otros casos, los colaboracionistas esperan obtener ganancias, enriquecimiento o favores del enemigo. El historiador español Miguel Artola, en su estudio sobre los afrancesados a los que identifica con los «colaboracionistas», ha definido a estos últimos como «las gentes que por diversos motivos consideran un deber unirse al invasor para ver de salvar lo que se pueda de la nación, e incluso en algunos casos para medrar personalmente».[2]

Historia

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El término fue introducido durante la Francia de Vichy (1940-1944) en la Francia ocupada, por el propio mariscal Pétain que, en un discurso radiofónico pronunciado el 30 de octubre de 1940, exhortó a los franceses a colaborar con el invasor nazi. Posteriormente la palabra pasó a designar la actitud de gobiernos de países europeos que apoyaron la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial.

Otros ejemplos de colaboracionismo ocurrieron en mayor o menor grado en Bélgica, Países Bajos, Grecia, Croacia, Eslovaquia, Hungría y Noruega, donde Vidkun Quisling encabezó un gobierno afín a la Alemania nazi. Precisamente, el término Quisling se convirtió en varios idiomas en sinónimo de colaboracionista. También hubo colaboracionismo durante la Segunda Guerra Mundial en los territorios soviéticos, donde nacionalistas bálticos y ucranianos colaboraron con las tropas de Adolf Hitler. En Filipinas, el Kapisanan ng Paglilingkod sa Bagong Pilipinas (en español: Organización al Servicio de las Nuevas Filipinas), conocido por las siglas KALIBAPI, fue concebido como partido único o partido de Estado durante la ocupación japonesa de Filipinas.

Véase también

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Movimientos de resistencia

Referencias

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  1. ↑ Gordon, Andrew (2003). The Modern History of Japan: From Tokugawa Times to the Present (en inglés). Oxford University Press. p. 211. ISBN 0195110609. Consultado el 13 de abril de 2008. 
  2. ↑ Artola, Miguel (1976) [​1953​]. Los afrancesados. Prólogo de Gregorio Marañón. Madrid: Turner. pp. 53-54. ISBN 84-85137-39-6. 

Bibliografía

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  • The Patriotic Traitors: A History of Collaboration in German-occupied Europe, 1940-45 por David Littlejohn. ISBN 0-434-42725-X.

Enlaces externos

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