Ir al contenido

Elementos de la naturaleza

De Mexpedia
(Redirigido desde «Cinco elementos»)
Archivo:Colored four elements.jpg
Grabado medieval de una edición de 1472 de la obra de Lucrecio, De rerum natura. Representa el sistema de los cuatro elementos de Empédocles. Los elementos son definidos según las palabras de Isidoro de Sevilla: acutus (afilado) contra obtusus (romo), tenuis (ligero) contra crassus (pesado), y mobilis (cambiante) contra immobilis (estable).

Los cuatro elementos de la naturaleza —agua (🜄), aire (🜁), fuego (🜂) y tierra (🜃)— eran, para muchas doctrinas antiguas, los constituyentes básicos de la materia y explicaban el comportamiento del mundo físico.[1] El modelo estuvo vigente hasta que la ciencia moderna empezó a desentrañar los elementos y reacciones químicas.[2] Aristóteles añadió el quinto elemento, el éter,[3] denominado quintaesencia en la alquimia medieval europea.[4]

La teoría de los cuatro elementos se mantuvo en Europa y Asia. El sistema clásico europeo se originó en la antigua Grecia del siglo V a.C., especialmente con los textos de Empédocles, Aristóteles y Galeno.[5] En Asia el budismo temprano de la tradición pali[6] y el zoroastrismo de Persia también sostenían los cuatro elementos.[7] Durante la Edad Media, los eruditos islámicos y europeos fusionaron la teoría griega con el misticismo, dejando las referencias que hoy inspiran la cultura popular.[8][9]

Los estados de la materia, según la ciencia moderna y, en menor grado, también la tabla periódica de los elementos y el concepto de combustión (fuego) pueden considerarse sucesores de aquellos primeros modelos.[10] La tradición oriental siempre representa cinco elementos (una conceptualidad diferente a la cultura occidental). La filosofía hindú introduce el akasha (espacio o éter),[11] la filosofía japonesa el vacío[12] y la filosofía china la madera y el metal.[13] Algunas culturas hablan del aire,[14] otras del viento[15] y otras más no los diferencian.[16]

En Occidente

[editar | editar código]
Archivo:Elemento clásicos.JPG
Diagrama de las cualidades de Aristóteles: cada elemento está compuesto por dos cualidades: el principio activo —cálido (expansión) o frío (contracción)— y el principio pasivo —húmedo (adaptable) o seco (rígido)—.

El arjé y los filósofos monistas

[editar | editar código]

Los filósofos presocráticos atribuyeron un arché o ‘principio de todas las cosas’ en un contexto cosmogónico: Tales de Mileto propuso el agua (todo surge del agua),[17] Anaxímenes consideró el aire (se transforma en todas las cosas)[18] y Heráclito creyó que el fuego era el principio (πάντα ῥεῖ, ‘todo fluye’, el fuego simboliza el cambio constante).[19] Jenófanes, aunque no desarrolla el principio teórico del arché, dice que «todo surge de la tierra y el agua», según un comentario de Simplicio.[20] Aecio y Sexto Empírico a ello se refieren en un fragmento de un texto de Jenófanes.[21] Además Aristóteles había dicho que ningún pensador había atribuido a la tierra el carácter de elemento primordial.[22]

Aristotélico y pitagórico

[editar | editar código]

Para Aristóteles el éter o quinto elemento es la quintaesencia, razonando que el fuego, la tierra, el agua y el aire eran terrenales y corruptibles, y que las estrellas no podían estar hechas de ninguno de estos elementos, sino de uno diferente, inmutable, de una substancia celestial.[23] Los pitagóricos utilizaban las letras iniciales[24] de los cinco elementos para nombrar los ángulos de su pentagrama (salud platónica),[25] y los identificaban con los sólidos platónicos.[26]

Empédocles: las cuatro raíces

[editar | editar código]

En el siglo V a.C., Empédocles postuló que el universo estaba compuesto por cuatro raíces eternas e indestructibles (fuego, tierra, aire y agua). Las cuatro raíces son eternas, no nacen ni mueren; lo que los humanos llaman ‘nacimiento’ o ‘muerte’ es simplemente la mezcla y la separación de estas piezas fundamentales en diferentes proporciones. Dos fuerzas motrices moldeaban las cuatro raíces: el amor (philía) las unía y el odio (neíkos) las separaba. El mundo físico existe en un punto intermedio de tensión entre ambas fuerzas. Empédocles personificó los cuatro elementos asignándoles nombres de dioses para describir su comportamiento arquetípico: Zeus y Hera, Aidoneo y Nestis. No especifica qué dios se corresponde a cada elemento, salvo Nestis (Perséfone) «que hace correr con sus lágrimas las fuentes de los mortales».[27][28]

Aristóteles: las cuatro cualidades

[editar | editar código]

Más tarde, Aristóteles perfeccionó esto explicando que los elementos no son rígidos, sino el resultado de la combinación de cuatro cualidades primordiales:[29]

cálido frío
seco fuego tierra
húmedo aire agua
  • Caliente (θερμόν, thermón) — el principio activo de expansión y movimiento ascendente.
  • Frío (ψυχρόν, psychrón) — el principio activo de condensación y contracción.
  • Húmedo (ὑγρόν, hygrón) — el principio pasivo de adaptabilidad, fluidez y unión.
  • Seco (ξηρόν, xērón) — el principio pasivo de rigidez, delimitación y separación.

Hipócrates y Galeno: los cuatro humores

[editar | editar código]

La teoría de los cuatro humores fue el modelo médico y psicológico predominante en Occidente desde el siglo V a. C. hasta el siglo XIX. Formulada inicialmente por Hipócrates y consolidada por Galeno en el siglo II d. C., sostenía que el cuerpo humano está regido por cuatro fluidos fundamentales (humores). La salud consistía en el equilibrio perfecto de estos fluidos (eukrasia), mientras que un exceso o una deficiencia de cualquiera de ellos provocaba la enfermedad (dyskrasia) y determinaba el carácter del individuo:[30]

elemento humor temperamento órgano estación
Aire sangre sanguíneo corazón primavera
Fuego bilis amarilla colérico hígado verano
Tierra bilis negra melancólico bazo otoño
Agua flema flemático cerebro y pulmones invierno

Carl Jung: funciones psicológicas

[editar | editar código]

En el siglo XX, el psiquiatra Carl Jung rescató esta estructura cuaternaria milenaria para diseñar sus ‘tipos psicológicos’, los cuales encajan matemáticamente con los cuatro elementos de la astrología. Jung explica que las cuatro funciones de la consciencia operan bajo dos actitudes: extravertido (objetivo) e introvertido (subjetivo):[31]

elemento tipo descripción
Fuego Intuición La percepción a través del inconsciente. Es la chispa inmediata, la visión de futuro, el entusiasmo instantáneo que no necesita demostración lógica. La pasión, la batalla, la moral y la aventura.
Tierra Sensación La percepción a través de los sentidos físicos. Es el realismo, los hechos tangibles, lo pragmático y el aquí y ahora. Los sentidos, lo material, el realismo y el placer físico.
Aire Pensamiento La función evaluadora lógica. Analiza, categoriza, busca la verdad objetiva y distancia las emociones para mantener la neutralidad. El estudio, la comunicación, las ideas y la adaptación.
Agua Sentimiento La función evaluadora subjetiva. Determina el valor de las cosas (si algo es agradable o desagradable, bueno o malo) basándose en el impacto emocional y el vínculo humano. La emoción, la fantasía, la espiritualidad y los vínculos.

Usos contemporáneos

[editar | editar código]

El término «éter» fue recuperado por físicos del siglo XIX para denominar el medio invisible que llenaba el universo, el éter luminoso.[32][33] En 1987, el compositor Robert Steadman escribió una sinfonía en la cual cada movimiento representaba las características de los elementos clásicos de la antigua Grecia.[34] De un modo más tópico se han tratado en corrientes de la música contemporánea, como la New Age.[35][36] Resulta evidente que el concepto/término «elemento» utilizado por los antiguos no se refiere a los elementos químicos de la ciencia moderna.[37] Estudiosos más recientes han razonado que los elementos de la naturaleza se refieren a los estados de la materia: líquido (agua), sólido (tierra), plasma (fuego) y gas (aire).[38]

Astrología occidental y esoterismo

[editar | editar código]
Archivo:Medieval four elements.jpg
Representación de los cuatro elementos en el contexto astrológico, en un manuscrito inglés del siglo XI.

La astrología continúa usando el concepto de los cuatro elementos desde la Antigüedad, aplicando a las técnicas de interpretación y cálculo astrológico los cuatro elementos de la antigüedad griega, en el contexto de la carta astral:

Cardinal Fijo Mutable
Fuego Aries Leo Sagitario
Tierra Capricornio Tauro Virgo
Aire Libra Acuario Géminis
Agua Cáncer Escorpio Piscis

Según Pierre Riffard, en su Diccionario de esoterismo, el orden estratigráfico de los elementos es: 1) tierra, 2) agua, 3) aire, 4) fuego y 5) éter. Y el orden genérico de los elementos es: 1) éter, 2) fuego, 3) aire, 4) agua y 5) tierra.

Para algunos sectores del ocultismo, los cuatro elementos representados en la esfinge egipcia se relacionan con la astrología babilónica: el rostro humano corresponde a Acuario (aire), las alas al águila de Escorpio (agua), las garras de león a Leo (fuego) y las patas de toro a Tauro (tierra).

Shakespeare y Calderón

[editar | editar código]

En la literatura europea, en especial en el teatro del Barroco, pueden encontrarse referencias a los cuatro elementos.[39]

Por ejemplo, en La vida es sueño, de Pedro Calderón de la Barca:

En quien un mapa se dibuja atento,
pues el cuerpo es la tierra,
el fuego, el alma que en el pecho encierra,
la espuma el mar, y el aire es el suspiro,
en cuya confusión un caos admiro;
pues en el alma, espuma, cuerpo, aliento,
monstruo es de fuego, tierra, mar y viento.[40]

Otro ejemplo se encuentra en Hamlet, de William Shakespeare:

Yo he oído decir que
el gallo, trompeta de la mañana,
con la alta y aguda voz de su garganta sonora
despierta al dios del día, y que a su anuncio,
todo extraño espíritu errante en el mar o el fuego, en la tierra o el aire, huye
hasta su confín.[41]

Tradición nativa americana

[editar | editar código]

El círculo sagrado es un símbolo sagrado en muchas culturas de indígenas de América que representa el límite de la Tierra y todo el conocimiento del universo. Representa los cuatro puntos cardinales, el camino del sol, las cuatro estaciones y las cuatro medicinas sagradas. Cada elemento también está representado por un color que significa cuatro razas de humanos.[42][43]

  • La Tierra (Sur) representa el ciclo de la juventud, el verano, la raza Indígena, y la medicina del cedro.
  • Fuego (Este) representa el ciclo de nacimiento, la primavera, la raza asiática y la medicina del tabaco.
  • Viento/Aire (Norte) representa el ciclo mayor, el invierno, la raza europea y la medicina de la hierba dulce.
  • Agua (Oeste) representa el ciclo de la edad adulta, el otoño, la raza africana, y la medicina de la salvia.

El símbolo de la rueda de la medicina es una invención moderna que data de aproximadamente 1972, y estas descripciones y asociaciones son una adición posterior. Las asociaciones con los elementos clásicos no se basan en las enseñanzas indígenas tradicionales y el símbolo no ha sido adoptado por todas las naciones indígenas americanas.[44][45][46][47][48]

En Oriente

[editar | editar código]

Los cinco elementos en el hinduismo

[editar | editar código]

Los pancha maja-bhuta (cinco grandes-elementos), del hinduismo y budismo temprano son:

  1. pritiví o bhumi (tierra).
  2. ap o yala (agua).
  3. agni (fuego).
  4. vaiu o pávana (aire o viento).
  5. akasha (éter).

Estos «elementos» no se mencionan en el texto épicorreligioso Rig-veda (mediados del II milenio a. C.). La primera mención aparece en el Suetasuatara-upanishad (fines del I milenio a. C.).

Los cuatro elementos en el budismo temprano

[editar | editar código]

En la literatura pali, los maja bhuta (‘grandes elementos’) o chatu dhatu (‘cuatro elementos’) son:

  • agua
  • tierra
  • fuego
  • aire

En el budismo temprano, los cuatro elementos son las bases del entendimiento del sufrimiento y para liberarse a uno mismo de él.

Los cinco elementos de la antigua China

[editar | editar código]
Archivo:CircleOfElements3Cycles.svg
El círculo de los elementos.

En el taoísmo hay un sistema similar al de los griegos, que incluye metal y madera, pero excluye al aire.

Los cinco planetas mayores están asociados con el nombre de los elementos:

La Luna representa el yin y el Sol representa el yang.

El yin, el yang y los cinco elementos figuran en el método najia de interpretación I Ching, el más antiguo de los textos chinos, que describe la cosmología y filosofía china.

Los cinco elementos en Japón

[editar | editar código]

Las tradiciones japonesas usan un grupo de elementos llamados el 五大 (godai, literalmente ‘los cinco grandes’). Estos cinco son:

Estos procedían de las creencias budistas. Los elementos clásicos chinos también son importantes en la cultura japonesa.

Historia moderna

[editar | editar código]
Archivo:Artus Wolffort - The Four Elements.jpg
Artus Wolffort, Los Cuatro Elementos, antes de 1641

Elemento químico

[editar | editar código]

La tradición aristotélica y la alquimia medieval finalmente dieron origen a la química moderna, teorías científicas y nuevas taxonomías. En la época de Antoine Lavoisier, por ejemplo, una lista de elementos ya no se referiría a los elementos clásicos.[49] Algunos científicos modernos ven un paralelo entre los elementos clásicos y los cuatro estados de la materia: sólido, líquido, gas y el plasma débilmente ionizado.[50]

La ciencia moderna reconoce clases de partículas elementales que no tienen subestructura (o más bien, partículas que no están hechas de otras partículas) y partículas compuestas que tienen subestructura (partículas hechas de otras partículas).

Astrología occidental

[editar | editar código]
Fuego
Aire
Agua
Tierra
Los cuatro elementos y colores comúnmente asociados

La astrología occidental utiliza los cuatro elementos clásicos en relación con las cartas astrológicas y los horóscopos. Los doce signos astrológicos del zodíaco se dividen en los cuatro elementos: signos de fuego son Aries, Leo y Sagitario, signos de tierra son Tauro, Virgo y Capricornio, los signos de aire son Géminis, Libra y Acuario, y los signos de agua son Cáncer, Escorpio y Piscis.[51]

El historiador holandés de la ciencia Eduard Jan Dijksterhuis escribe que la teoría de los elementos clásicos "tenía que ejercer una influencia realmente dañina. Como ahora está claro, Aristóteles, al adoptar esta teoría como base de su interpretación de la naturaleza y al nunca perder la fe en ella, tomó un rumbo que prometía pocas oportunidades y muchos peligros para la ciencia".[52] Bertrand Russell dice que el pensamiento de Aristóteles se imbuyó de una autoridad casi bíblica en siglos posteriores. Tanto es así que "Desde principios del siglo XVII, casi todo avance intelectual serio ha tenido que comenzar con un ataque a alguna doctrina aristotélica".[53]

En la pintura

[editar | editar código]

Las alegorías eran un motivo del gusto del Manierismo italiano y flamenco de finales del siglo XVI.

En la pintura barroca flamenca la representación de "Los cuatro elementos" era un tema pictórico habitual en el siglo XVII (Jan Brueghel el Joven y otros). En esta época, las alegorías de tierra, fuego, agua y aire eran motivos propicios para explayarse en paisajes y celajes.[54]

Véase también

[editar | editar código]

Referencias

[editar | editar código]
  1. ↑ Kirk, G. S., Raven, J. E., y Schofield, M. (2008). Los filósofos presocráticos. Editorial Gredos; Aristóteles: Acerca de la generación y la corrupción (Introducción y traducción de J. Trinidad). Editorial Gredos.
  2. ↑ Isaac Asimov (2014): Breve historia de la química. Alianza Editorial; Robert Boyle (1661): The Sceptical Chymist (El químico escéptico); Antoine Lavoisier (1789): Traité Élémentaire de Chimie (Tratado elemental de química).
  3. ↑ Aristóteles: Sobre el cielo, I 2-3 (269a 30 - 270b 25)
  4. ↑ Edward Grant (2005): La naturaleza física en la Edad Media. Cambridge University Press. Documenta cómo la escolástica medieval unificó la cosmología aristotélica con las prácticas protocientíficas de la alquimia europea.
  5. ↑ Eggers Lan, C. y Juliá, V. E. (1978): Los filósofos presocráticos (Vol. II). Editorial Gredos; Edward Grant (2005): La naturaleza física en la Edad Media. Cambridge University Press; Mircea Eliade (2018): Alquimistas y herreros. Alianza Editorial.
  6. ↑ Majjhima-nikaya (Sutta 28 - Mahahatthipadopama Sutta); Dīgha Nikāya (Sutta 11 - Kevatta Sutta)
  7. ↑ El Avesta (Especialmente el Vendidad o Videvdat): el libro de leyes rituales del Zoroastrismo dedica varios capítulos (Fargards) a las leyes de pureza. Prohíbe estrictamente contaminar el agua y la tierra con cadáveres o basura, y regula el mantenimiento del fuego sagrado (Atar) y la pureza del aire.
  8. ↑ Yābir ibn Hayyān fue considerado el padre de la química, en sus tratados (como el Libro de las Piedras) reinterpretó a Aristóteles. Afirmó que los cuatro elementos griegos daban origen a dos principios intermedios en la corteza terrestre: el azufre (fuego/aire) y el mercurio (agua/tierra).
  9. ↑ Paracelso (1493–1541), en su obra Tratado de las Ninfas, Silfos, Pigmeos y Salamandras, asignó por primera vez un "ser espiritual" o elemental a cada uno de los cuatro elementos de la naturaleza
  10. ↑ Bensaude-Vincent, B. y Stengers, I. (1997): Historia de la química. Addison-Wesley / Universidad Autónoma de Madrid; Scerri, Eric R. (2011): The Periodic Table: A Very Short Introduction. Oxford University Press; John Gribbin (2003): Historia de la ciencia: 1543-2001. Editorial Crítica.
  11. ↑ En el Taitiriya-upanishad (II.1.1) se describe la emanación jerárquica y sucesiva de la naturaleza (los Pancha Mahabhutas) a partir del Absoluto (Brahman): «De ese Ser Supremo (Brahman), en verdad, surgió el espacio (Akasha); del espacio, el aire (Vayu); del aire, el fuego (Agni); del fuego, el agua (Jala); de las aguas, la tierra (Prithvi)...»
  12. ↑ Toshihiko Izutsu (2019): Filosofía del Budismo Zen. Editorial Trotta. Explica la dimensión metafísica del vacío (Kū) dentro del sistema elemental japonés (Godai). Demuestra que no se trata de un simple espacio físico geográfico, sino de la matriz espiritual de impermanencia y potencial puro de donde brotan el viento, el fuego, el agua y la tierra.
  13. ↑ Joseph Needham (1956): Science and Civilisation in China (Vol. 2: History of Scientific Thought). Cambridge University Press. El mayor estudio histórico sobre la ciencia y el pensamiento chino. Analiza en profundidad el sistema Wu Xing (Las Cinco Fases) detallando por qué la cosmología china prescindió del aire independiente e introdujo de forma fija la madera (mù) y el metal (jīn) como vectores dinámicos de la energía de la naturaleza.
  14. ↑ Anaxímenes y Aristóteles definen el aire como una sustancia física tangible con cualidades de calor y humedad. En India se clasifica el aire como la materia gaseosa que ocupa los espacios internos y rige la descompresión.
  15. ↑ Algunas culturas se refieren explícitamente al viento y no al aire. No les interesa el aire estático, sino el elemento como un vector de movimiento, energía, dirección o aliento sagrado. En Mesoamérica es una fuerza viva y divina en circulación que limpia los caminos y otorga el hálito vital. En China es el motor climático invisible que transporta la energía (Qi), íntimamente ligado a la fase Madera. En Japón representa la libertad, el crecimiento y el movimiento expansivo de la mente.
  16. ↑ Los indígenas norteamericanos, en la Rueda de la Medicina, usan aire y viento indistintamente. Físicamente le llaman "Aire" al cuadrante del Este, pero en los rituales invocan a los "Vientos" de esa misma dirección como mensajeros espirituales. En la alquimia medieval europea: Al traducir los textos griegos (Aēr) y árabes, los alquimistas terminaron unificando ambos conceptos. Definían el Aire como el elemento matriz, pero afirmaban que su estado activo y su "espíritu en movimiento" era el Viento.
  17. ↑ Aristóteles: Metafísica I, 3, 983b
  18. ↑ Aristóteles: Metafísica I, 3, 984a; Simplicio: Comentario a la Física de Aristóteles, 24, 26
  19. ↑ Aristóteles: Metafísica I, 3, 984a; Clemente de Alejandría: Stromata, V, 104, 2; Platón: Crátilo, 402a
  20. ↑ Simplicio: Comentario a la Física de Aristóteles, 22, 26-27
  21. ↑ Fragmento B27 de Jenófanes; Aecio: Placita (Opiniones de los filósofos), IV, 5; Sexto Empírico: Adversus Mathematicos (Contra los profesores / los dogmáticos), X, 313
  22. ↑ Aristóteles: Metafísica, 988a 25-30. «En todo caso, ninguno de los que dicen que el principio es uno afirmó que lo fuera la tierra, evidentemente a causa de la gruesa magnitud de sus partículas; en cambio, cada uno de los otros tres elementos ha tenido su defensor, pues unos dicen que es el fuego, otros que el agua y otros que el aire».
  23. ↑ Aristóteles: Sobre el cielo, I, 2 (269a - 269b); I, 3 (270a - 270b); II, 7 (289a). Aristóteles: Acerca de la generación y la corrupción, II, 1-4
  24. ↑ Comentarios de Félix Honorato Donato (siglo IV d.C.) y escolios a textos antiguos: Tradiciones posteriores explicaron el acrónimo combinando las letras de Ὑ- Γ-Ι-ΕΙ-Α con los elementos elementales de la materia, donde la Ύ (Ípsilon) representaba al agua (Hydōr / Ὕδωρ), la Γ (Gamma) a la tierra (Gaia / Γαῖα), la Ἰ (Iota) a la idea o el aire, la Theta o ‘EI’ al fuego o el éter, vinculando la armonía del cuerpo (salud) con el equilibrio de los elementos del cosmos
  25. ↑ Luciano de Samosata: Pro Lapsu inter salutandum (Sobre un desliz en el saludo), 5
  26. ↑ Proclo: Comentario al Libro I de los Elementos de Euclides; Aecio: Placita (Opiniones de los filósofos) II, 6, 5; Platón: Timeo, 53c - 56c
  27. ↑ Los filósofos presocráticos (Vol. II) (Kirk, G. S., Raven, J. E., & Schofield, M., Editorial Gredos): Es el manual académico estándar en español. Contiene la recopilación analítica de los fragmentos de Empédocles (traducidos del catálogo clásico de Diels-Kranz) y explica detalladamente la mecánica de las cuatro raíces, el Amor y la Discordia.
  28. ↑ Fragmentos de los presocráticos (DK 31) (Hermann Diels y Walther Kranz): Es la fuente filológica de referencia universal. Las citas de Empédocles se clasifican bajo el número 31 (Testimonios "A" y Fragmentos "B"). El fragmento específico donde nombra las cuatro raíces a través de los dioses es el B 6
  29. ↑ Aristóteles: Acerca de la generación y la corrupción, 329b 30
  30. ↑ Galeno: Sobre los temperamentos; Las facultades del alma siguen los temperamentos del cuerpo; Sobre las facultades naturales; Comentario a "La natureza del hombre" de Hipócrates
  31. ↑ Carl Gustav Jung: Tipos psicológicos (Obras Completas de Carl Gustav Jung, Volume 6). Editorial Trotta (Madrid). ISBN: 978-84-9879-479-3
  32. ↑ James Clerk Maxwell: Materia y movimiento (artícilo «Éter» para a Enciclopedia Británica (1878); Albert Einstein y Leopold Infeld: La evolución de la física (Editorial Salvat / Editorial Losada)
  33. ↑ Por extensión, las más exóticas fases de la materia (como la condensación de Bose-Einstein) son algunas veces vistos como formas representativas del quinto elemento (éter).
  34. ↑ The Elements: A chamber symphony (Los Elementos: Una sinfonía de cámara), compuesta por el británico Robert Steadman en 1987. Consta de cuatro movimientos, cada uno influenciado y bautizado directamente bajo el nombre de los elementos clásicos de la Antigua Grecia: Fuego (Fire), Agua (Water), Viento/Aire (Wind) y Tierra (Earth)
  35. ↑ El reconocido pianista de música New Age y nominado al Grammy, Peter Kater, dedicó una de las sagas musicales más famosas y puras de este género a los cuatro elementos tradicionales. Publicó cuatro álbumes independientes diseñados de manera específica para la sanación y la introspección: Earth, Water, Fire y Air (publicados de forma consecutiva y recopilados por el sello especializado Real Music).
  36. ↑ El compositor griego Yanni, uno de los máximos exponentes históricos de la música instrumental contemporánea y la New Age, ha recurrido constantemente a la simbología elemental en sus producciones para evocar paisajes naturales o fuerzas místicas. Su álbum In the Mirror o temas icónicos como Rainmaker recurren al imaginario del agua y la tierra como catalizadores emocionales.
  37. ↑ Robert Boyle: The Sceptical Chymist (El químico escéptico), 1661: Boyle formula por primeira vez una crítica directa y demoledora contra la teoría de los cuatro elementos de Aristóteles y los tres principios de los alquimistas (sal, azufre y mercurio). Boyle redefine el «elemento» como una sustancia primitiva, simple y pura, que no está compuesta por ninguna otra sustancia ni mezcla, y que constituye el componente más básico en el que pueden descomponerse los cuerpos químicos. Si una sustancia (como el agua o la tierra) puede descomponerse en elementos más simples, deja de ser un elemento.
  38. ↑ Isaac Asimov: Breve historia de la química (Alianza Editorial); Michio Kaku: Física de lo imposible / El cosmos de Einstein; Carl Sagan: Cosmos (Editorial Planeta)
  39. ↑ Entre la ciencia y el sueño: notas sobre la fortuna de los cuatro elementos en las letras españolas, por Javier Salazar Rincón. UNED. La Seu d'Urgell (Lérida) Edición de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
  40. ↑ La vida es sueño, jornada I, escena II. Calderón de la Barca. [1]
  41. ↑ Horacio, personaje de Hamlet, Prince of Denmark, de Shakespeare.
    I have heard
    The cock, that is the trumpet to the morn,
    Doth with his lofty and shrill-sounding throat
    Awake the god of day, and at his warning,
    Whether in sea or fire, in earth or air,
    Th' extravagant and erring spirit hies
    To his confine.
  42. ↑ «Medicine Wheel – CPN Cultural Heritage Center» (en inglés). Consultado el 7 de mayo de 2023. 
  43. ↑ «The Medicine Wheel (U.S. National Park Service)». www.nps.gov (en inglés). Consultado el 7 de mayo de 2023. 
  44. ↑ Shaw, Christopher (August 1995). «A Theft of Spirit?». New Age Journal. Consultado el 28 de abril de 2021. 
  45. ↑ Thomason, Timothy C (27 de octubre de 2013). «The Medicine Wheel as a Symbol of Native American Psychology». The Jung Page. The Jung Center of Houston. Consultado el 28 de abril de 2021. 
  46. ↑ Chavers, Dean (15 de octubre de 2014). «5 Fake Indians: Checking a Box Doesn't Make You Native». Indian Country Today. Consultado el 28 de abril de 2021. 
  47. ↑ Beyer, Steve (3 de febrero de 2008). «Selling Spirituality». Singing to the Plants. Consultado el 28 de abril de 2021. 
  48. ↑ Bear Nicholas, Andrea (April 2008). «The Assault on Aboriginal Oral Traditions: Past and Present». En Hulan, Renée; Eigenbrod, Renate, eds. Aboriginal Oral Traditions: Theory, Practice, Ethics. Halifax, NS: Fernwood Pub Co Ltd. pp. 7-43. ISBN 9781552662670. 
  49. ↑ Lavoisier, Antoine. «Elements of Chemistry». En Giunta, Carmen, ed. Classic Chemistry. 
  50. ↑ Kikuchi, Mitsuru (2011), Frontiers in Fusion Research: Physics and Fusion, London: Springer Science and Business Media, p. 12, ISBN 978-1-84996-411-1, «Empedocles (495–435 BC) proposed that the world was made of earth, water, air, and fire, which may correspond to solid, liquid, gas, and weakly ionized plasma. Surprisingly, this idea may catch the essence.» .
  51. ↑ Tester, 1999, pp. 59–61, 94.
  52. ↑ Dijksterhuis, 1969, p. 71.
  53. ↑ Russell, 1991, p. 173.
  54. ↑ Ed. Sheila D. Muller (1958). The Val A. Browning Collection: A Selection of Old Master Paintings. Salt Lake City: The Utah Museum of Fine Arts, University of Utah.
  55. ↑ La obra de Kessel es réplica de una versión de comienzos del XVII, con otras muchas: Jan Brueghel el Joven y Ambrosius Francken el Joven (ca. 1625-1632 ficha en Commons). Jan Brueghel el Joven y Hendrik van Balen el Joven (mismas fechas ficha en Commons). Gerard Hoet (sin datar, finales del XVII o comienzos del XVIII ficha en Commons).

Bibliografía

[editar | editar código]
  • Riffard, Pierre (1987). Diccionario de esoterismo. Madrid: Alianza Editorial. ISBN 84-206-0237-X. 
  • Cirlot, Juan-Eduardo (1991). Diccionario de Símbolos. Barcelona: Editorial Labor. ISBN 9788433535047. 
  • Dijksterhuis, Eduard Jan (1969). The Mechanization of the World Picture. Princeton, NJ: Princeton University Press. 
  • Wilson, E.M. (1976). Los cuatro elementos en la imaginería de Calderón, Calderón y la crítica: historia y antología. Madrid: Editorial Gredos. 
  • Böhme, Gernot y Hartmut, Pierre (1998). Fuego, agua, tierra, aire: una historia cultural de los elementos. Barcelona: Editorial Herder. 
  • Russell, Bertrand (1991). History of Western Philosophy (2nd edición). Londres: Routledge. ISBN 0-415-07854-7. OCLC 221108071. 
  • Tester, S. J. (1999). A History of Western Astrology. Boydell & Brewer. 

Enlaces externos

[editar | editar código]