Academia del FBI

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La Academia del FBI (del inglés: FBI Academy) es el centro de investigación y de formación policial de la Oficina Federal de Investigación. La academia ocupa aproximadamente 221 hectáreas y está dentro de los terrenos de la Base de Quantico del Cuerpo de Marines,[1]cerca de la ciudad de Quantico, en el Condado de Prince William (Virginia). Se encuentra a 58 kilómetros de Washington D. C. y es un centro de formación integral.[2]Además de formar a nuevos agentes del FBI, la División de Formación también instruye a agentes especiales, analistas de inteligencia, agentes de las fuerzas del orden, agentes de la DEA y socios extranjeros.[3]

Academia del FBI
FBI Academy
Localización
Información general
Tipo Centro de Formación Policial
Organización
Depende de Oficina Federal de Investigación
Historia
Fundación 7 de mayo de 1972
Sucesión
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Historia

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Inicios

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La génesis de la Academia del FBI se remonta a la masacre de Kansas City. En junio de 1933, tres policías y un agente del FBI que escoltaban a un prisionero por una estación de tren de Misuri murieron cuando "Pretty Boy" Floyd y otros delincuentes abrieron fuego contra ellos. Tras la indignación pública, los agentes del FBI recibieron la autoridad para realizar arrestos y portar armas por primera vez. Para ello, necesitaban aprender todo lo necesario sobre el uso y manejo de armas de fuego. El FBI necesitaba un lugar seguro y apartado. Y lo encontraron gracias al Cuerpo de Marines, que en 1934 les permitió utilizar por primera vez los campos de tiro de su base, en Quantico (Virginia), a unos 56 kilómetros al suroeste de la capital nacional.[4]

Formación

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A principios de 1920 el FBI (que en aquellos años no se llamaba Oficina Federal de Investigación sino Oficina de Investigación) comenzó la formación oficial de sus agentes. Su primera escuela organizada de agentes se inauguró en 1929 en Washington D. C. Incluía formación teórica, ejercicios prácticos de toma de huellas dactilares y recopilación de pruebas, e incluso instrucción física en la azotea del edificio del Departamento de Justicia.


En consonancia con las recomendaciones de una comisión nacional sobre la necesidad de una formación policial más estandarizada, en 1935 el FBI creó una "Escuela de Formación Policial", precursora del actual programa de la Academia Nacional. Los profesionales policiales de alto nivel aprendieron técnicas de investigación y científicas, estudiaron principios de gestión, realizaron ejercicios prácticos y recibieron formación con armas de fuego en el campo de tiro de Quantico. Muchos de los graduados crearon cursos de formación en sus países para compartir lo aprendido.[5]

El primer edificio de la Academia del FBI

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Los campos de tiro que usaban los Marines no satisfacían las necesidades policiales más especializadas del FBI, y necesitaban un lugar central para instruir a todos los agentes de policía y agentes especiales.

Como resultado, el Cuerpo de Marines permitió al FBI construir su propio campo de tiro y, en 1940, crearon su primer edificio con aulas en la sección principal de la base. Aquí nació la Academia del FBI.

Durante las dos décadas siguientes se añadieron al edificio original una nueva ala, un sótano, más espacio para el comedor y la cocina, y un ascensor. Pero aún no era suficiente. Ocho personas compartían un dormitorio. La falta de espacio en las aulas limitaba el tamaño de los grupos de formación. Para acudir al campo de tiro los alumnos necesitaban coger un autobús y el camino tenía muchos baches. Se necesitaban unas instalaciones que estuvieran a la altura de su visión de una formación de primera clase.

En 1965 obtuvieron la aprobación para construir un nuevo complejo en Quantico. La construcción comenzó en 1969.[6]

La nueva academia

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El 7 de mayo de 1972 se inauguró la nueva, ampliada y modernizada Academia del FBI.

Aquello supuso una ampliación de gran envergadura: el complejo pasó a contar con más de dos docenas de aulas, ocho salas de conferencias, dos edificios de residencias de siete plantas, un auditorio con capacidad para 1.000 personas, un comedor, un gimnasio completo con piscina, una biblioteca totalmente equipada y una nueva galería de tiro. A esto se sumaron mejoras fundamentales, como aulas especializadas para la formación en criminalística, cuatro laboratorios de identificación, más de una docena de cuartos oscuros y un aula que recrea una ciudad simulada, además de una sala de escenas del crimen para realizar prácticas.

Las amplias instalaciones permitieron que las promociones de la Academia Nacional se multiplicaran por diez, alcanzando más de 200 alumnos por convocatoria, incluyendo a un mayor número de estudiantes extranjeros.[7]

Actualidad

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Desde 1972 la Academia ha continuado creciendo y evolucionando, tanto en su oferta formativa como en sus instalaciones. Algunos ejemplos destacados son:

En 1976 se creó el Instituto Ejecutivo Nacional, destinado a los máximos responsables de las principales fuerzas y cuerpos de seguridad del país. A este le han seguido otros programas de formación en liderazgo.

En 1987 se construyó en el complejo un pueblo de entrenamiento ficticio llamado “Hogan’s Alley”, que ofrece un escenario de prácticas realista para los agentes.

También en 1980 y 1990 se incorporaron al complejo de la academia el Centro de Investigación de Ingeniería y el Grupo de Respuesta a Incidentes Críticos, dentro del cual están integrados el Equipo de Rescate de Rehenes y especialistas en ciencias del comportamiento.

En octubre de 2001 se creó un programa básico de formación de analistas para abordar las responsabilidades de investigación actuales y futuras. Actualmente, el Centro de Formación en Investigación e Inteligencia de Quantico (Virginia), ofrece formación básica, intermedia y avanzada a analistas de inteligencia y agentes especiales.

En 2003 se inauguró el primer edificio de laboratorio independiente, una instalación de última generación equipada con amortiguadores del tamaño de un edificio para soportar las vibraciones de las explosiones balísticas cercanas del Cuerpo de Marines.

Desde 2007 el FBI ha realizado una inversión significativa en el futuro de la academia. Se están renovando por completo las residencias y los comedores (que contaban con cuarenta años de antigüedad), junto con las galerías de tiro, que son aún más antiguas. Las nuevas instalaciones disponen de aulas adicionales, un centro de apoyo con armas de fuego, un pabellón deportivo para entrenamiento físico y el Centro de Formación de Investigación e Inteligencia.

Y no se trata solo de nuevos edificios; se está utilizando la tecnología más avanzada (como la realidad virtual) para formar a los agentes y que les ayude a desenvolverse en el entorno de alta tecnología del siglo XXI.

A la Academia del FBI se la denomina el "West Point de las Fuerzas del Orden" y sigue mirando hacia el futuro, con nuevos programas diseñados para satisfacer las necesidades cambiantes de su fuerza laboral y de sus socios nacionales e internacionales.[8]

Instalaciones de entrenamiento

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Unidades tácticas como el Equipo de Rescate de Rehenes, los Equipos de Respuesta a Evidencias (o contextualmente Unidades de Procesamiento de Escenas del Crimen), Armas y Tácticas Especiales (los SWAT) y alrededor de 1.000 jefes de agencias de policía de todo el mundo asisten a la Academia del FBI y utilizan sus instalaciones de entrenamiento para mejorar sus habilidades.

La academia cuenta con varios programas de entrenamiento, como el manejo de armas de fuego, el Callejón Hogan (un complejo de entrenamiento que simula un pequeño pueblo)[9]el Centro de Operaciones de Vehículos Tácticos y de Emergencia (Tactical and Emergency Vehicle Operations Center, TEVOC), Habilidades de Supervivencia y Desarrollo Ejecutivo[3]para las Fuerzas del Orden. Para satisfacer las necesidades de estos programas de entrenamiento, la instalación cuenta con una pista de conducción ovalada (de aproximadamente 1,77 km con un obstáculo de precisión) para impartir formación en conducción operativa y de emergencia (o conducción táctica de emergencia). El Callejón Hogan (Hogan's Alley) es una ciudad simulada construida con la ayuda de escenógrafos de Hollywood para proporcionar entrenamiento realista a los agentes. Les ayuda a experimentar escenarios realistas y estresantes para prepararlos mejor para situaciones reales.[10]

La academia también cuenta con un centro de entrenamiento acuático de 1900 m² recientemente renovado. La instrucción acuática se utiliza para mejorar la resistencia cardiorrespiratoria, la fuerza muscular, la flexibilidad, la potencia y la velocidad. Mientras que los nuevos agentes en formación utilizan las instalaciones para aprender técnicas de RCP y de salvamento, las unidades más grandes (como los agentes del Equipo de Rescate de Rehenes) reciben más de 450 horas de formación en buceo avanzado, buceo nocturno, buceo de rescate y natación de rescate. Los alumnos del FBI y de la DEA también asisten a clases centradas en el acondicionamiento físico, habilidades básicas de supervivencia en el medio acuático y trabajo en equipo.[11]

Formación

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La Academia del FBI es el principal centro de investigación y de formación para las fuerzas del orden de todo el mundo.

Ubicada en Quantico (Virginia), la Academia del FBI es donde agentes especiales del FBI, analistas de inteligencia y otras agencias colaboradoras (como departamentos de policía, oficinas del sheriff, la DEA, el Servicio Secreto o la ATF, junto con otros muchos más organismos) reciben formación de primer nivel, que incluyen situaciones prácticas y reales que encontrarán en su día a día en el desempeño de su labor policial.

Curso Básico de Formación de Campo

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Todos los nuevos agentes especiales y analistas de inteligencia del FBI se forman juntos en el Curso Básico de Formación de Campo (Basic Field Training Course, BFTC) de la Academia del FBI.

Allí, los nuevos agentes y analistas aprenden los fundamentos del trabajo en equipo con un enfoque integrado, tal como lo harán en una de las 56 oficinas de campo del FBI tras graduarse.

Formación para nuevos agentes

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Los nuevos agentes dedican más de 800 horas de formación académica, ejercicios prácticos, manejo de armas de fuego y habilidades operativas. Durante el programa de aproximadamente 18 semanas, los nuevos agentes aprenden:

  • Formación teórica: Los agentes aprenden sobre ética, derecho, ciencias del comportamiento, técnicas de investigación, interrogatorio, ciencia forense, liderazgo y muchas otras disciplinas. Como parte de esta formación, visitan el Museo Conmemorativo del Holocausto para aprender qué sucede cuando las fuerzas del orden pierden sus valores fundamentales. También visitan el Monumento a Martin Luther King Jr. para comprender mejor la igualdad civil.
  • Armas de fuego: Dado que portar un arma de fuego es parte de sus funciones, todos los nuevos agentes en formación aprenden a usar las armas de fuego proporcionadas por el FBI. Aprenden los fundamentos de puntería, seguridad y técnicas de tiro. Los nuevos agentes dedican más de 100 horas a practicar con las armas proporcionadas por el FBI. A partir de 2025-2026, la pistola principal y estándar que se les asigna es la Glock 19M de calibre 9. Es una variante de la Glock 19 diseñada específicamente para cumplir con los requisitos técnicos del FBI. La pistola cuenta con un retén del cargador ambidiestro y un acabado más resistente. Los alumnos deben demostrar una puntería extrema y superar un curso de calificación de 50 disparos a distancias que van desde los 2,7 hasta los 23 metros. Además de la pistola (arma corta), todos los aspirantes a agentes especiales son instruidos en el manejo de la carabina (generalmente una variante del Colt M4) y de una escopeta (el modelo estándar de entrenamiento es la Remington 870 de calibre 12.
  • Habilidades operativas: Los nuevos agentes adquieren diversas habilidades operativas, como conducción táctica, aptitud física, vigilancia física y electrónica, y realización de operaciones. En el Callejón de Hogan aprenden a investigar casos como robos a bancos y secuestros.
  • Ejercicios de casos: Los nuevos agentes se forman en escenarios de investigación de casos reales para poner a prueba sus habilidades. Les proporcionan una pista y la siguen hasta dar con el sujeto. En estas investigaciones se valen de actores que interpretan a criminales en el Callejón de Hogan. Los estudiantes también investigan escenarios basados en inteligencia y aprenden a presentar pruebas en el tribunal.[12]

Formación para Nuevos Analistas de Inteligencia

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Los nuevos analistas de inteligencia cursan un programa de estudios similar al del resto de la Comunidad de Inteligencia de Estados Unidos. Los analistas aprenden sobre doctrina y técnicas operativas, competencias y directrices, así como el respeto y la valoración por las normas y el estado de derecho.

Formación Continua
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La formación no termina cuando los nuevos agentes y analistas de inteligencia reciben sus primeras asignaciones. Los agentes del FBI se "reciclan" a lo largo de sus carreras. Agentes, analistas de inteligencia y otros empleados suelen regresar a Quantico para recibir formación actualizada.

Formación para las Fuerzas del Orden
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El FBI ofrece formación a sus socios/colaboradores en las fuerzas del orden estatales, locales, federales, tribales y territoriales.[13]

La primera semana

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Al inicio de cada promoción, el último de los alumnos baja del autobús estacionado frente a una de las residencias de la Academia del FBI. Uno a uno, hombres y mujeres jóvenes de toda procedencia se dirigen hacia la entrada cargando con su equipaje.

Una mezcla de nerviosismo y entusiasmo se palpa en el ambiente mientras los supervisores, orientadores y demás personal de la academia reciben a cada alumno en el vestíbulo. Estos se desplazan de un puesto a otro recogiendo documentación, ropa, horarios de clases y asignaciones de habitación. En una de las paradas, los aspirantes reciben el equipo reglamentario: polos, pantalones caqui y ropa de deporte.

Este diverso grupo de aspirantes está convergiendo en Quantico desde todo el país con un objetivo en mente: completar el Curso Básico de Formación de Campo y convertirse en agentes especiales del FBI.

La formación será exigente en muchos aspectos (académico, físico y psicológico) y el éxito no está garantizado. Pero gracias a los estrechos lazos que inevitablemente se forjan entre compañeros y al apoyo de los instructores de la Academia, los nuevos agentes superarán los desafíos que les esperan.

A lo largo de cinco meses, los aspirantes aprenderán los fundamentos del oficio de agente especial. Realizarán simulacros para desarticular redes de narcotraficantes y detener a atracadores de bancos en el Callejón de Hogan (la ciudad simulada del FBI y centro de entrenamiento práctico). Desarticularán células terroristas y aprenderán a realizar entrevistas complejas. Estudiarán cuestiones legales y procedimientos de investigación, recopilarán y analizarán pruebas y dispararán miles de balas en el campo de tiro. Durante el proceso, los nuevos agentes en formación trabajarán junto a nuevos analistas de inteligencia para identificar amenazas y desarrollar habilidades de pensamiento crítico.

El intenso régimen de entrenamiento es necesario para preparar a los nuevos agentes para llevar a cabo la compleja misión del FBI de proteger a la nación de una serie de importantes amenazas criminales y de seguridad nacional, incluidas aquellas planteadas por terroristas, espías, piratas informáticos, pandillas y criminales, al tiempo que defienden los derechos civiles y la Constitución de los Estados Unidos.

Llegar a la Academia ha sido un camino largo y arduo para los alumnos que ingresan en cada promoción. Han tenido que competir con decenas de miles de aspirantes en uno de los procesos de selección más exigentes del país. Superar las numerosas etapas de la solicitud (incluidas varias rondas de entrevistas y una investigación de antecedentes exhaustiva) supone una prueba en sí misma.

Al igual que en todas las promociones, cada grupo de nuevos agentes cuenta con diversas trayectorias profesionales, algunas de ellas menos convencionales de lo esperado. Aunque la mayoría de los alumnos tiene experiencia previa en las fuerzas armadas, en cuerpos de policía o en el sector de la administración de justicia, también se encuentran antiguos docentes, científicos, profesionales de las tecnologías de la información y emprendedores, entre otros perfiles.

En la era global e impulsada por la tecnología actual, la diversidad en muchos niveles es una necesidad para el FBI, y los grupos de cada promoción son cuidadosamente seleccionados por la amplia gama de habilidades y perspectivas que aportan. Muchos de los aspirantes que llegan a la academia lo han hecho tras haber decidido cambiar de carrera a mitad de camino, sintiendo la necesidad de servir a su país o afrontar un nuevo reto.

La Prueba de Actitud Física (Physical Fitness Test) es un circuito exigente que incluye abdominales, un sprint de 300 metros, flexiones y una carrera de 2,4 kilómetros. Aprobar la prueba es esencial, no solo para completar el resto del Curso Básico de Formación de Campo, sino también para garantizar que los nuevos agentes puedan desempeñar sus funciones con eficacia.[14] La Prueba de Actitud Física tiene un sistema de puntuación acumulativo; no basta con aprobar cada ejercicio por separado, sino que hay que alcanzar una puntuación total mínima para no ser expulsado de la promoción.

Dentro del aula

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Justo al lado del Callejón de Hogan (la ciudad simulada y centro de entrenamiento de la Academia del FBI) hay un conjunto de modernos edificios de dos plantas con varias aulas. Dentro de una de ellas, los nuevos agentes en formación están formando sus escuadrones para el día siguiente, cuando reciban la noticia de que ha ocurrido una "explosión" en una ciudad cercana.

Durante las últimas semanas, el escuadrón ha estado usando las habilidades adquiridas para investigar un simulacro de atentado con bomba en un hotel y localizar a los responsables. Con este nuevo informe, los aspirantes sospechan que los hechos podrían estar relacionados con actividades terroristas. Pero antes de poder identificar a los sujetos, el escuadrón necesita recopilar información, realizar entrevistas y obtener más pistas.

Y aquí entran en escena los socios/colaboradores de los agentes (que son los nuevos analistas de inteligencia del FBI y que se forman junto a ellos). Los analistas (hombres y mujeres que ayudan a recopilar, compartir y dar sentido a la información y la inteligencia de todos los rincones del mundo) nunca han sido tan vitales para la misión del FBI en este mundo posterior al 11-S. Al integrar su formación, el FBI replica lo que los agentes y analistas experimentarán en sus próximos casos, garantizando que una colaboración fluida forme parte de su esencia desde el primer día.

“Los agentes y analistas en formación necesitan comprender sus respectivas funciones laborales y cómo se desarrollan en el mundo real”, afirma Carrie Richardson-Zadra, agente especial supervisora de la Unidad de Formación de Investigación e Inteligencia del FBI. “Por eso los hacemos trabajar juntos desde su llegada a la academia”.

Más adelante en el ejercicio, los alumnos comienzan a interrogar a la mujer de un presunto extremista (interpretada por una actriz local). Aunque al principio se muestra reacia a hablar, gracias al uso de las tácticas de entrevista recién aprendidas (basadas en la creación de sintonía o establecimiento de una relación de confianza), los nuevos agentes logran obtener poco a poco la información necesaria para detener un posible ataque terrorista. Sin la información estratégica facilitada por los analistas de inteligencia de su unidad, los alumnos no habrían tenido tanto éxito.

El FBI contrata a actores profesionales para estos escenarios en Hogan’s Alley para que los alumnos se enfrenten a reacciones humanas reales (llanto, gritos, mentiras), lo que hace que el entrenamiento sea mucho más que una simple clase teórica.

Si bien los alumnos realizan una formación integrada tanto dentro como fuera de las aulas, se imparten cursos de especialización en función de las funciones que desempeñarán en el terreno. Para los aspirantes a agente especial, la carga académica es exigente e incluye una amplia gama de materias que les dotan de una base sólida en principios de derecho, ética, ciencias del comportamiento, técnicas de entrevista y redacción de informes, así como técnicas de investigación e inteligencia básicas y avanzadas, interrogatorio y recogida de pruebas.

Los agentes en formación también reciben más de 90 horas de instrucción y ejercicios prácticos centrados en tácticas, planificación de operaciones, cooperación con testigos e informantes, vigilancia física y electrónica, operaciones encubiertas e inteligencia.

El rigor académico es vital para el éxito futuro de los agentes en formación. Necesitarán aprender los fundamentos de la ley federal, la Constitución de los Estados Unidos y el proceso legal. Si los agentes no comprenden todos los detalles que rigen las búsquedas, podrían surgir dudas durante el juicio sobre la credibilidad de las pruebas recuperadas.

Los analistas de inteligencia se graduarán antes que los agentes tras completar 12 semanas en Quantico. En ese momento, los alumnos a agente especial comienzan su formación táctica y ponen el punto de mira en los delincuentes y bandas criminales que les esperan en el Callejón de Hogan.

Recordando por qué sirven

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Los agentes del FBI ostentan importantes competencias policiales, entre ellas la capacidad de efectuar detenciones y, junto con los analistas, de aportar las pruebas necesarias para llevar a una persona a prisión. Por ello, tanto agentes como analistas deben basarse en principios éticos fundamentales y otorgar el máximo valor a la protección de los inocentes y a la defensa del estado de derecho.

Como parte de su formación en ética, los nuevos agentes y analistas en formación realizan dos excursiones a D.C. que recalcan la importancia de proteger al público y prevenir el abuso de autoridad.


El primer viaje (organizado por el FBI en abril de 2000) consiste en una visita especializada al Museo Conmemorativo del Holocausto. Tras la visita, los agentes y analistas conversan con representantes del museo sobre cómo los nazis tomaron el poder en Alemania en 1933 con la ayuda de la policía civil y los horrores que pueden ocurrir cuando las fuerzas del orden no protegen ni sirven con compasión y justicia.

En un segundo viaje (incorporado a la formación de la Academia del FBI en agosto de 2014) los alumnos visitan el Monumento a Martin Luther King, Jr.. El programa (elaborado en colaboración con la Fundación del Monumento y el Servicio de Parques Nacionales) recuerda a los aspirantes los errores cometidos por el FBI en el pasado, la importancia de los derechos civiles para todos y la necesidad de supervisión y rendición de cuentas.[15]

Preparándose para el desempeño de su trabajo

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Son las 8 de la mañana de un lunes, y los nuevos agentes en formación se preparan para realizar un arresto en el Callejón Hogan. Su objetivo: un fugitivo buscado, sospechoso de extorsión y lavado de dinero.

Mientras los alumnos se equipan con chalecos tácticos y enfundan sus armas reglamentarias, los jefes de equipo transmiten a sus unidades el plan para entrar de forma segura en la vivienda de un hombre de mediana edad, considerado armado y peligroso.

Los alumnos se dividen en equipos y se dirigen a una vivienda a las afueras del pueblo. La tensión aumenta mientras un grupo de estudiantes se posiciona frente a la puerta principal con escudos balísticos en mano. Un agente al mando golpea con fuerza y grita: “¡FBI, tenemos una orden de registro, abra la puerta!”, pero el sospechoso no responde. Los agentes no tienen más remedio que proceder a la apertura forzada.

Con las linternas encendidas y las armas empuñadas, el sospechoso es localizado, esposado y puesto bajo custodia de forma segura.

Este tipo de ejercicio es uno de los muchos a los que se enfrentan los nuevos agentes mientras adquieren habilidades tácticas y operativas durante el Curso Básico de Formación de Campo en la Academia del FBI, en Quantico (Virginia). Ya se trate de la detención de fugitivos o de la prevención de ataques terroristas, los instructores de la Academia han diseñado cada escenario con el máximo realismo posible.

“Queremos replicar lo que se van a encontrar en su día a día”, dice M.A. Myers, jefe de sección de la División de Formación del FBI. “Los escenarios que hemos desarrollado se basan íntegramente en casos reales de nuestros agentes. Por tanto, un ejercicio en el Callejón de Hogan va a reflejar fielmente lo que nuestros instructores han vivido en sus propias intervenciones”.

Desde 1987, la ciudad de entrenamiento ha sumergido a los nuevos agentes en diversas situaciones intensas y realistas que los desafían a tomar la decisión correcta, con la ayuda de actores que interpretan a criminales, víctimas y transeúntes.

“El Callejón de Hogan es donde la teoría se pone en práctica. Es donde podemos experimentar cómo podrían ser realmente las cosas ahí afuera”, dice Sunny, un nuevo agente en prácticas.

Justo detrás de Hogan’s Alley, los alumnos conducen un vehículo a gran velocidad por un circuito de 1,7 kilómetros y sortean conos naranjas en la pista de conducción de precisión. Un instructor supervisa de cerca las maniobras mientras los nuevos agentes completan el recorrido. Las técnicas aprendidas en el Centro de Operaciones Tácticas de Vehículos de Emergencia preparan a los agentes para afrontar situaciones críticas, como persecuciones a alta velocidad o maniobras de evasión marcha atrás bajo fuego enemigo.

Los alumnos también pasan cientos de horas en la galería de tiro del complejo de la Academia, realizando innumerables ejercicios con munición real. Dado que los nuevos agentes deben proteger la vida de los inocentes y pueden enfrentarse a situaciones de peligro en el ejercicio de sus funciones, es necesario que alcancen un alto nivel de destreza con diversas armas de fuego, como la pistola, la escopeta y la carabina.

“Uno de los aspectos más importantes en los que hacemos hincapié en la Academia es la instrucción de tiro. Dedicamos mucho tiempo a enseñar a los alumnos el manejo seguro de las armas y a disparar con precisión”, afirmó Myers. Los alumnos deben superar los ejercicios de tiro reglamentarios para poder graduarse.

A escasos metros de la galería de tiro cubierta se encuentra un gran pabellón. En su interior, una sucesión de tatamis azules cubre el suelo, junto a mobiliario acolchado y una réplica parcial de un avión comercial; elementos que los instructores utilizan para enseñar tácticas de defensa personal en espacios reducidos, como el boxeo, combate en el suelo, desarme y cacheo.

En uno de los simulacros, un sospechoso (interpretado por otro alumno) se niega a levantarse de su escritorio y a ser esposado, obligando a los agentes a reducirlo en el suelo. Tras forcejear contra el mobiliario de prácticas, son necesarios dos agentes para subyugar al sujeto. Todo termina en cuestión de segundos, pero este ejercicio realista simula lo que puede ocurrir cuando los delincuentes se vuelven violentos durante una detención.

Para aquellos alumnos sin experiencia previa en las fuerzas armadas o en las fuerzas y cuerpos de seguridad, la instrucción táctica puede ser uno de los aspectos más exigentes de su paso por la Academia. Es posible que nunca hayan propinado un golpe, disparado un arma o conducido un vehículo a gran velocidad. Sin embargo, para garantizar que los agentes puedan desempeñar su trabajo con seguridad, los instructores deben llevar al límite a cada aspirante.

La Noche de Destinos

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La Noche de Destinos (Orders Night) —uno de los eventos más esperados del Curso Básico de Formación de Campo del FBI— es el momento en que los nuevos agentes y analistas de inteligencia descubren dónde comenzarán su carrera profesional.

Antes de esa noche, se pide a los alumnos que cumplimenten una «lista de preferencias» con las delegaciones territoriales donde desearían ser destinados. Aunque algunos obtienen sus destinos preferentes, otros son enviados a zonas que suponen una absoluta sorpresa. No cabe recurso alguno contra esta decisión.

A lo largo de la noche, cada alumno se levanta ante el resto de la promoción, abre su sobre y comunica el resultado. Antes de hacerlo, comentan cuáles eran sus destinos preferentes.[16]

Cumpliendo un sueño

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En una fría tarde de viernes, tras el pabellón de la Academia del FBI, los alumnos tiritan en una fila india esperando ser rociados en la cara con oleorresina de capsicum, una sustancia más conocida como gas pimienta.

Cuando llega el turno de Liz, espera con los ojos cerrados hasta que el instructor le pregunta si está lista. No hay cuenta atrás ni aviso previo. Antes de darse cuenta, siente un fuerte ardor en el rostro. Para superar esta prueba de aptitud, Liz debe ser capaz de abrir al menos un ojo, golpear un saco de entrenamiento y defenderse de un agresor que intenta arrebatarle la pistola de la funda.

En mitad del caos, Liz logra reducir al sujeto y el extenuante ejercicio finaliza. Esta es una de las últimas pruebas de la Academia. Hasta este momento, han dedicado más de 800 horas, tanto dentro como fuera de las aulas, a aprender lo necesario para convertirse en agentes especiales. Los alumnos han trabajado, estudiado y se han esforzado juntos para completar una de las experiencias más exigentes de sus vidas. Ahora, todo culmina en un último acto: la entrega de su placa y sus credenciales del FBI el día de la graduación.

Llegado el día de la graduación, cientos de personas acceden al auditorio de la Academia. Familiares y amigos (cuyo apoyo y sacrificio han sido fundamentales durante estos cinco meses) toman asiento y esperan con expectación el momento en que sus seres queridos se conviertan oficialmente en agentes especiales.

Tras prestar juramento, se dirigen a los laterales del auditorio con el resto de su promoción. Ataviados con traje, todos esperan en fila con entusiasmo su turno para subir al escenario y culminar su etapa en la Academia.

Tras la ceremonia de graduación, y antes de que los nuevos agentes recojan sus pertenencias para dirigirse a sus destinos, deben cumplir un último trámite: pasar por el depósito de armamento para recoger su propia pistola reglamentaria y la munición. Es una última lección simbólica sobre la seriedad e importancia de su futura labor: proteger vidas, poner a peligrosos delincuentes y terroristas a disposición judicial y salvaguardar la nación.

La formación nunca termina

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Aunque la ceremonia de graduación supone el acto de clausura para los nuevos agentes (quienes han dedicado innumerables horas a prepararse para servir al país), la formación es continua. Los agentes destinados en sus unidades se esfuerzan constantemente por perfeccionar sus habilidades operativas a medida que cambian de servicio. Por ejemplo, aquellos agentes asignados a casos de salud pública deben comprender la complejidad del sector y los tipos de infracciones que pueden producirse.

Tras la graduación, los nuevos agentes se incorporan a sus primeras unidades de destino, donde permanecen en periodo de prácticas y se les asigna un tutor de formación. Durante un plazo de tres años, los agentes deben superar una serie de hitos y objetivos específicos antes de poder actuar con mayor autonomía en las investigaciones.[17]

Referencias

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  1. ↑ «Overview». Federal Bureau of Investigation. Consultado el 28 de febrero de 2016. 
  2. ↑ «FBI Academy». www.fbi.gov. Consultado el 16 de mayo de 2025. 
  3. ↑ 3,0 3,1 «Training Academy». Federal Bureau of Investigation. Consultado el 1 de abril de 2019. 
  4. ↑ «The FBI Academy: A Pictorial History - In the Beginning» (en inglés). Consultado el 3 de marzo de 2026. 
  5. ↑ «The FBI Academy: A Pictorial History - Training Takes Off» (en inglés). Consultado el 3 de marzo de 2026. 
  6. ↑ «The FBI Academy: A Pictorial History - The Academy’s First Home» (en inglés). Consultado el 3 de marzo de 2026. 
  7. ↑ - «The FBI Academy: A Pictorial History - A New Era for FBI Training» (en inglés). Consultado el 3 de marzo de 2026. 
  8. ↑ «The FBI Academy: A Pictorial History - New Directions, New Neighbors» (en inglés). Consultado el 4 de marzo de 2026. 
  9. ↑ «The Baddest Town in America and the FBI Owns It.». The FBI Academy. Consultado el 28 de febrero de 2016. 
  10. ↑ «Tactical/Hogan's Alley». 
  11. ↑ Savine, Marc C. (May 2018). «Newly Renovated FBI Academy Pool to Benefit Law Enforcement». FBI Law Enforcement Bulletin: 14-17. 
  12. ↑ «The FBI Academy is the world's premier learning and research center for law enforcement - Basic Field Training Program» (en inglés). Consultado el 4 de marzo de 2026. 
  13. ↑ «New Intelligence Analyst Training» (en inglés). Consultado el 4 de marzo de 2026. 
  14. ↑ «Part 1: The First Week - Become An FBI Agent» (en inglés). Consultado el 5 de marzo de 2026. 
  15. ↑ «Become An Agent - Inside the Classroom» (en inglés). Consultado el 5 de marzo de 2026. 
  16. ↑ «Become an FBI Agent - Preparing for the Field» (en inglés). Consultado el 6 de marzo de 2026. 
  17. ↑ «Become An Agent - Fulfilling a Dream» (en inglés). Consultado el 7 de marzo de 2026.