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Verraco de piedra

De Mexpedia
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Archivo:Toros de Guisando.jpg
Toros de Guisando en El Tiemblo, Ávila.
Archivo:VERRACO DE VILLANUEVA DEL CAMPILLO 2.jpg
Verraco situado en la plaza mayor de Villanueva del Campillo. Es la mayor escultura zoomorfa de origen vetón encontrada hasta el momento en la península ibérica.
Archivo:Mingorria0520.jpg
Verraco junto a la ermita de la Virgen en Mingorría, Ávila.
Archivo:Villardiegua-Mula.JPG
Verraco de Villardiegua (Zamora), popularmente llamada "la mula".
Archivo:Verraco celtibérico de Toro (Zamora) - 2013-Aug-20 - by Stromare.JPG
Verraco de la ciudad de Toro.
Archivo:AVILEÑA NEGRA IBERICA BAJO LA NIEVE.jpg
Res de avileña negra ibérica, posiblemente el modelo en el que se inspiraron los vetones.
Archivo:VILLATORO.jpg
Verraco de piedra en Villatoro, Ávila.
Archivo:Toro (Segura de Toro).jpg
Toro de Segura de Toro, Cáceres.
Archivo:Berraco (Plaza del Castillo, Ciudad Rodrigo).jpg
Verraco de Ciudad Rodrigo, Salamanca.
Archivo:PorcaMurca.jpg
Porca de Murça, Portugal.
Archivo:Bragança DSC 1091 (14966997279).jpg
Verraco de Braganza (Portugal).

Los verracos de piedra son esculturas zoomorfas de piedra que se encuentran en España, en las provincias de Cáceres, Salamanca, Zamora, Ávila, Toledo, Vizcaya y Segovia, y en Portugal, en las regiones de Beira Interior Norte y Trás-os-Montes, de la época de los vetones (hacia el siglo V a. C), cuya finalidad no está muy clara.

Características

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Hay varias teorías al respecto de su significado: por un lado se cree que delimitaban terrenos dedicados al pastoreo; por otro, que pudieran tener un significado místico o religioso, concretamente el culto a los muertos o ritos funerarios (esto se debe a que varios están emplazados en caminos a necrópolis, y algunos tienen grabadas inscripciones funerarias latinas de la época romana), o el culto a la fertilidad (ver Atégina) o incluso ser exvotos.

Uno de los verracos más singulares es el ídolo de Mikeldi, aparecido en Durango (Vizcaya), pues bajo el vientre del jabalí representado aparecen discos (posiblemente el sol y la luna surgiendo de la base del terreno representada a los pies del animal) y el disco de la derecha tuvo una inscripción en caracteres de un alfabeto diferente al latino, de la que queda testimonio por un dibujo del canónigo Bernaola de finales del siglo XIX.

Los verracos tienen diversas formas, entre las que predominan son: la de toro, cerdo, jabalí y menos frecuente la forma de oso. La predilección de los pueblos hispanos por el cerdo y el jabalí provenía del carácter sagrado que estos animales tenían para ellos, tratándose su cría y su caza de grandes ocupaciones.[1] Cuando están bastante deformes debido al paso del tiempo, no queda la figura perfectamente definida y puede fácilmente tomarse por diferentes animales. Por lo que afecta a la representación de sus diferencias sexuales, se han documentado machos y hembras.

Cuando tienen la forma y el tamaño de un toro, se les llama toros de piedra, ya que la palabra verraco significa «cerdo padre».[2]

Unos de los más conocidos son los Toros de Guisando, en la provincia de Ávila, y el más grande hasta la fecha conocido ha sido recuperado recientemente y se encuentra en la plaza mayor de Villanueva del Campillo, en Ávila. También existe uno muy antiguo y en buen estado en la plaza de Torralba de Oropesa, Toledo.

Quizá el más famoso de todos es el que hay junto al puente romano de Salamanca que aparece en la novela picaresca el Lazarillo de Tormes.

Salimos de Salamanca, y llegando a la puente, está a la entrada de ella un animal de piedra, que casi tiene forma de toro. El ciego me mandó que llegase cerca del animal, y allí puesto, me dijo:
–Lázaro, llega el oído a este toro y oirás gran ruido dentro de él.
Yo simplemente llegué, creyendo ser así. Y como sintió que tenía la cabeza par de la piedra, afirmó recio la mano y diome una gran calabazada en el diablo del toro, que más de tres días me duró el dolor de la cornada, y díjome:
-Necio, aprende, que el mozo del ciego un punto ha de saber más que el diablo.
Lazarillo de Tormes

Este tipo de verracos en el período más reciente de la historia ha definido a los pueblos principalmente ganaderos.

Se encuentran otros muy semejantes en lugares tan apartados como Polonia.

Localización de algunos verracos

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Salamanca

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  • Segovia (2 ejemplares: un toro y un jabalí; actualmente en el Museo Provincial).[3]
  • Coca (3 ejemplares: dos frente al arco de la Villa[3] y uno incrustado en los muros del castillo).

Tras os Montes, Portugal

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Guarda, Portugal

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Véase también

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Referencias

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  1. Cardeño, M. L. y Cabañes, E. (1994). «El simbolismo del jabalí en el ámbito celta peninsular». Trabajos de Prehistoria, 51(2): 103-119
  2. Real Academia Española. «verraco». Diccionario de la lengua española (23.ª edición). 
  3. 3,0 3,1 MARTÍN, José Luis (1992). La escultura segoviana. Segovia. pp. 231-235. ISBN 84-606-0909-X. 
  4. Ayuntamiento de La Puebla de Montalbán (2010). «El VII aniversario del Museo ‘La Celestina' acercará al público el verraco encontrado en La Puebla». Archivado desde el original el 29 de junio de 2012. Consultado el 26 de mayo de 2010. 

Bibliografía

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  • Martín, José Luis (1992). La escultura segoviana. Segovia. ISBN 84-606-0909-X. 
  • Luis Valdés, Isabel Arenal, Martín Almagro-Gorbea, Arturo Aldecoa Ruiz, Luminoso ídolo oscuro.  Miqueldi, historia y significado; arqueología: religión y creencias: yacimientos arqueológicos , Fundación Popular de Estudios Vascos (FPEV), junio, 2022, 428 p.  ISBN 978-84-09-44587-5

Enlaces externos

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