Arse
| Saguntum Arse | ||
|---|---|---|
| Ciudad | ||
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| Entidad | Ciudad | |
| • País | Imperio romano | |
| • Provincia | Tarraconense | |
| Superficie | ||
| Población () | ||
| • Total | hab. | |
| • Densidad | Error en la expresión: operador / no esperado. hab/km² | |
| Habitantes | Íberos, romanos | |
| Correspondencia actual |
Sagunto ( | |
| Altitud | ||
| • Media | m s. n. m. | |
| Código postal | ||
| Código INSEE | {{#property:P374}}[1] | |
| Código dantai | {{#property:P429}}[2][3] | |
| Código ISTAT | {{#property:P635}} | |
| Código INEGI | {{#property:P1976}}[4][5] | |
| Código catastral | {{#property:P806}}[6] | |
| Número oficial de comunidad | {{#property:P439}} | |
Ars (en idioma íbero ) o Arse (
) fue el primigenio núcleo de población de la etnia íbera edetana del que surgiría la ciudad romana de Saguntum. Su ciudadela fue inexpugnable para las tropas cartaginesas comandadas por Aníbal durante el sitio de Sagunto. Llegó a ser primero un oppidum y luego un municipium romano, cuyos habitantes eran hispanorromanos, con el topónimo latino de Saguntum.
Toponimia
[editar | editar código]El término 'Arse' es recogido principalmente en fuentes epigráficas. Plinio el Viejo (siglo I) documenta en su Naturalis historia la forma 'Arsa'.[7] Claudio Ptolomeo en el siglo II cita una población de nombre 'Ἄρσι' (Ársi), pero no está clara su ubicación, y el mismo autor se refiere de manera separada a Sagunto como 'Σάγουντον' (Ságounton).[8] Por su parte, leyendas monetales saguntinas muestran las leyendas íberas 'Ars-e-sk-en', 'Ars-e', 'Ars-kit-ar', 'Ars-e-et(e)-ar', 'Ars-et(e)-ar', '(Ars-)ete-ban-ar' y 'Ars-e-et(e)-ar-kit-erder'.[7]
En una carta comercial hallada en Ampurias (Emporion) y fechada en el siglo V a. C., en la que se consignan los desplazamientos y contactos comerciales de los mercaderes ampuritanos, se menciona una actividad comercial, cuyos partícipes eran ampuritanos y un comerciante ibero llamado Basped(as), indígena de origen saigantheo.[9] El remitente de la carta ordenaba al destinatario que realizara una transacción comercial relativa al vino, en un lugar llamado 'Σαιγάνθηι' (Saiganthei), topónimo helenizado del emplazamiento geográfico en el que había un emporio comercial situado en el territorio de Arse, en el que se localizaba un pantalán de amarre. Sin embargo, se objeta que la misiva fechada en el siglo V a. C., pueda referirse en una época tan temprana al puerto de Arse.
Varios autores clásicos griegos (Polibio, Apiano, Diodoro de Sicilia) la citan como 'Ζάκανθα' (Zákantha), de la que derivaría la forma romana. Saguntum aparece testimoniado en monedas a partir de final del siglo II a. C., siempre en alfabeto latino, y también en fuentes escritas, readaptado por autores griegos posteriores (Estrabón, Claudio Ptolomeo, Plutarco), que emplean 'Σάγουντον' (Ságounton).[8]
Según algunos autores, el nombre del oppidum ibérico, situado bajo el posterior castillo de Sagunto y destruido a finales del siglo III a. C., sería 'Arse'. Por su parte, Zákantha sería el nombre del puerto, al que haría referencia la carta comercial de Emporion. Saigánthe sería una primera transliteración al griego del nombre ibérico del puerto, que más tarde se adaptaría de nuevo al griego con la forma 'Zákantha', a partir de la cual se formaría la forma latina Saguntum.[8]
Geografía histórica y económica
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El desarrollo social y económico de Arse se debe a que su puerto desempeñó un gran papel como escala en la ruta comercial que enlazaba la costa meridional de la Galia con la costa septentrional de Iberia, donde había poblaciones fundadas por colonos griegos, como Massalia y Emporion.
El puerto no se limitaba a ser un lugar de paso en las rutas de navegación, sino que desde él se exportaban e importaban tanto productos locales como los del interior de la región edetana. Su prosperidad, pues, podría afirmarse que se debía en gran parte a los beneficios obtenidos de su actividad comercial. El desarrollo político y social de la ciudad se generó como consecuencia inmediata de las ideas y culturas que entraron a través de su puerto, que a largo plazo redundaron en tal evolución.
Además era un enclave estratégico terrestre, bien comunicado con el interior, constituía una encrucijada entre los núcleos de población de Iberia septentrional y meridional, debido tanto a su emplazamiento en un cordón litoral como a que el río Palancia desembocaba en su área portuaria, curso fluvial de tránsito de productos entre la costa y las tierras del interior, siendo una auténtica vía de comunicación natural.
Los descubrimientos arqueológicos del presente han demostrado que en el siglo V a. C. era un puerto en plena efervescencia. Avalado por los descubrimientos en su entorno, de materiales cerámicos griegos de importación, en los yacimientos ibéricos del Rabosero, de la Punta d'Orleyl, del Castell d'Almenara, y de la Muntaya Frontera.[10][11] Se ha estimado que, a principios del siglo IV a. C., Arse tenía una superficie de 8 hectáreas.[12]
Recursos mineros
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El hecho de que la galena argentífera que hay en los filones y vetas de la Sierra Calderona contara con pocos testimonios antiguos sobre su explotación por los arsetanos, además de la de los habitantes de la ciudad de Edeta, se debe a la cercanía de los respectivos territorios a las minas.
En el área de Arse se hallaron recortes de plata. Los arqueólogos han deducido que se utilizaron como modelo de uso de plata a peso, y debido a su reducido tamaño se emplearon como una especie de dinero para los intercambios y pagos. El conjunto de fragmentos encontrados manifiesta la circulación de pequeños recortes, seguramente también los hubo grandes, y se pueden relacionar con el sistema de metrológico monetal de los inicios de las acuñaciones de monedas en Arse. El ámbito en que se usaron dichos recortes para pagos e intercambios, serían tanto de orden institucional como privado, aunque es indemostrable según la opinión de arqueólogos, como Gozalbe y Ripollés (2002).[13]
Las características del sistema de pesos vinculadas a la recopilación de fragmentos de plata (unos 330 fragmentos) evidencia la existencia de ponderales. Por su reducido tamaño posibilitaba efectuar una amplia variedad de transacciones comerciales cotidianas de muy pequeño valor. Se puede remontar el uso de la plata a peso a comienzos del siglo IV a. C., y con toda probabilidad al V a. C. Por otra parte, han aparecido monedas no acuñadas en Arse, que datan desde el siglo VI al último tercio del III a. C. La presencia de comerciantes griegos está atestiguada por el hallazgo de monedas procedentes de cecas del Mediterráneo Central, como Segesta, Mesina, Acragante y de la actividad comercial púnica, y en menor medida por las provenientes de Sicilia. También se han hallado monedas de Etruria y Provenza, acuñadas a principios del siglo V a. C. Otras piezas monetales revelan contactos comerciales con la isla de Ceos y la región minorasiática de Caria. Otros materiales arqueológicas encontrados evidencian la relación comercial entre Arse, Ebusus y poblaciones campogibraltareñas durante el siglo V a. C.[14]
La acuñación de moneda propia puede fecharse a partir de mediados del siglo IV a. C. La leyenda arsesken predomina en el reverso de distintas emisiones de monedas.[15] La acuñación de dracmas, óbolos y hemióbolos en la primera mitad del siglo III a. C., manifiestan las relaciones comerciales entre Arse y las ciudades griegas de Magna Grecia, Sicilia y Campania, confirmado por otras evidencias arqueológicas.[15]
Historia
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Esta ciudad íbero-edetana conocida como Arse, con el tiempo daría lugar a la ciudad hispanorromana de Saguntum. Se habla de la ciudad de Sagunto en algunos textos de la literatura clásica, relacionados con los acontecimientos sucedidos en la segunda guerra púnica. Silio Itálico atribuye la fundación mítica de la ciudad a Heracles,[16] que halla su reflejo en las monedas.[17]
La historia de Sagunto como ciudad portuaria es muy extensa. Ya en el siglo III a. C., Sagunto (en aquella época, aliada de Roma) constituía un punto estratégico en el comercio por el mar Mediterráneo con la ceca más importante de Edetania.[18] En dicha época, comerciantes de Sagunto vivían instalados en las proximidades del puerto (fuera de la ciudad amurallada) con la finalidad de hacer prósperos sus comercios con las mercaderías que traían los marineros que arribaban a Sagunto. Este puerto antiguo es el barrio conocido como el "Grau Vell" (Puerto Viejo).
Siglos VII-IV a. C.
[editar | editar código]En aras de una visión global, los iberistas han ampliado el marco cronológico y físico al área del Baix Palancia (Bajo Palancia), concretamente al estudio de su poblamiento ibérico. Ahora bien, en palabras de María Ángeles Martí Bonafé «la envergadura e importancia de los restos arqueológicos de cronología romana ha condicionado las actuaciones llevadas a cabo en el yacimiento, así como en el enclave portuario del Grau Vell».[19]
Siglos III a I a. C.
[editar | editar código]La doble toponimia Arse-Saguntum, evidenciada numismáticamente, no demuestra por sí sola la existencia de un asentamiento colonial romano en las cercanías de la ciudad ibérica, sino que «es más plausible que esta ciudad tuviera dos nombres, uno ibero y otro latino».[20] Sin embargo, el estatus de colonia de Saguntum está atestiguado por varias emisiones monetarias.[21][22] El topónimo ibérico, Arse, atestiguado en las monedas locales a partir del siglo III a. C., y el latino de Saguntum, deducible del etnónimo Saguntinorum, y asociado al ibero desde el último tercio del siguiente siglo, responderían llanamente a una estrategia, urdida por el Senado romano, para justificar una guerra con la que logró la hegemonía en el Mediterráneo Occidental.
El Tratado del Ebro suscrito en 226 a. C. entre Roma y Cártago, que establecía el reparto de áreas de influencia a ambos lados del Ebro, podría haber contemplado una cláusula relativa a Sagunto en virtud de la cual la ciudad, aunque estuviera al sur del Ebro y, por tanto, en territorio de dominio de jure cartaginés, quedaba bajo influencia romana.[8] Algunos autores consideran posible que Roma se asociara con los edetanos de Arse algún tiempo después del año en que se firmó el tratado.[23] En cualquiera de los casos, la ciudad edetana, fue asediada por el general cartaginés Aníbal en el año 219 a. C. al ser su emplazamiento estratégico. El sitio duró meses, y los habitantes de Arse basaron su estrategia en impedir a Aníbal superar las murallas que rodeaban la ciudad. No obstante, la negativa de ayuda de las comarcas adyacentes, que veían con temor el creciente poder de Arse sobre los pueblos de la región, pudieron resistir los envites del ejército cartaginés para tomar la ciudad. La situación se hizo insostenible después de la negativa de la República romana a enviar ayuda a los saguntinos. La ciudad, desmoralizada, pudo resistir unos meses más, ante un ejército mayor en número y en recursos; hay que tener en cuenta que el ejército que la asediaba se había formado con el objetivo final de derrotar a Roma. Además de estar comandada por uno de los grandes caudillos de la antigüedad. Después del asedio, Aníbal se encontró con una ciudad desolada, parcialmente destruida y quemada. Aquello hizo enfurecer al cartaginés que había sacrificado tiempo, soldados y recursos en su conquista. Cuenta la leyenda, que los ciudadanos de Sagunto al no recibir ayuda de los romanos, y negándose a rendirse, decidieron encender una gran hoguera y lanzarse todos a ella. Así se inició la segunda guerra púnica entre Cartago y la república de Roma. El papel decisivo de Arse en el desarrollo de esta guerra ha sido tratado tanto por la historiografía antigua como por la moderna.[19] A menudo también se ha recurrido sobre este aspecto a sus acuñaciones monetales y a su epigrafía.[19]
Siete años después, la ciudad fue tomada por los romanos, y renombrada Saguntum. En 214 a. C. pasó a ser administrada como municipium (municipio romano). De entre los munícipes, destacaron los miembros de la gens Bebia, algunos de los cuales ingresaron en el Senado romano en época imperial, como Lucio Bebio Avito bajo Vespasiano.[24] Los romanos construyeron un gran circo en la parte baja de la ciudad y un teatro con un aforo para ocho mil espectadores.
Referencias
[editar | editar código]- ↑ INSEE, Datos de población para el año 2012 de Arse (en francés).
- ↑ Ministerio de Asuntos Internos y Comunicaciones (10 de octubre de 2016). «都道府県コード及び市区町村コード» [Códigos de prefectura y municipales] (PDF) (en japonés). Consultado el 25 de enero de 2018.
- ↑ Ministerio de Asuntos Internos y Comunicaciones (10 de octubre de 2016). «都道府県コード及び市区町村コード» [Códigos de prefectura y municipales] (XLS) (en japonés). Consultado el 25 de enero de 2018.
- ↑ Catálogo de Claves de Entidades Federativas y Municipios.
- ↑ Catálogo de claves de localidades (formato XLS comprimido).
- ↑ «Codici Catastali». Comuni-italiani.it (en italiano). Consultado el 29 de abril de 2017.
- ↑ 7,0 7,1 La lengua de las leyendas monetales ibéricas, Joan Ferrer i Jané, 2012.
- ↑ 8,0 8,1 8,2 8,3 Estarán Tolosa, María José (2021). «Arse-Saguntum, la ciudad de los dos nombres». Studia Antiqua et Archaeologica 27. pp. 116-122. Consultado el 16 de noviembre de 2021.
- ↑ Santiago, 1990, pp. 123-140.
- ↑ Aranegui Gascó, Carmen (1994). «Arse-Saguntum: Una estrategia para consolidar el poder». Leyenda y arqueología de las ciudades prerromanas de la península ibérica 1. Madrid. p. 32.
- ↑ Martí, María Ángeles (1998). El área territorial de Arse-Saguntum en época ibérica.
- ↑ Ripollès y Llorens, 2002, p. 326.
- ↑ Gozalbes y Ripollés, 2002, pp. 217-256.
- ↑ Ripollés Alegre, 2004, p. 25.
- ↑ 15,0 15,1 Ripollès y Llorens, 2002, p. 325.
- ↑ Silio Itálico I,273.
- ↑ Ripollès y Llorens, 2002, p. 327.
- ↑ Corell, Josep (2002). Inscripcions romanes del país Valencià: Saguntum i el seu territori (en catalán). Universitat de València. p. 15. ISBN 8437055245.
- ↑ 19,0 19,1 19,2 Martí Bonafé, 1998, p. 22.
- ↑ Aranegui Gascó, 1993, pp. 31-43.
- ↑ Ripollés y Velaza, 2002, pp. 285-291.
- ↑ Amela, 2011, pp. 153-161.
- ↑ Goldsworthy, 2008, p. 170.
- ↑ Geza Alföldy, Los Baebii de Saguntum, Diputación de Valencia, Valencia, 1977, p. 16.
Bibliografía
[editar | editar código]- Aranegui Gascó, Carmen (1993). Arse-Saguntum: Una estrategia para consolidar el poder. Leyenda y arqueología de las ciudades prerromanas de la Península Ibérica I. Museo Arqueológico Nacional de España (Ministerio de Cultura). pp. 31-43.
- Goldsworthy, Adrian (2008). La caída de Cartago: las Guerras Púnicas, 265–146 a. C. Editorial Ariel. ISBN 84-344-5243-X.
- Gozalbes, M.; Ripollés, Pere Pau (2002). Circulación y dispersión. En Ripollés; Llorens, eds. «Arse-Saguntum. Historia monetaria de la ciudad y de su territorio». Saguntum.
- Martí Bonafé, María Ángeles (1998). Diputación de Valencia, ed. El área territorial de Arse-Saguntum en época ibérica (1ª edición). Valencia: Institució Alfons el Magnánim. ISBN 84-7822-234-0.
- Ripollés Alegre, Pere Pau (2004). «La monetización como reflejo del desarrollo político: siglos V-III a.C.». OPULENTISSIMA SAGUNTUM. Valencia: Fundación Bancaja. ISBN 84-8471-061-0.
- Santiago, R. A (1990). «En torno a los nombres antiguos de Sagunto». Saguntum 23: 123-140.
- Ripollès, Pere Pau; Llorens, María del Mar (2002). Arse-Saguntum.Historia monetaria de la ciudad y de su territorio. Sagunto: Fundación Bancaja. ISBN 84-8471-027-0.
- Ripollès, Pere Pau; Velaza, Javier (2002). «Saguntum, colonia romana». Zeitschrift für Papyrologie und Epigraphik nº 141.
- Ripollès, Pere Pau (2002). «La ordenación y la cronología de las emisiones». Arse-Saguntum. Historia monetaria de la ciudad y de su territorio. Sagunto: Fundación Bancaja. ISBN 84-8471-027-0.
- Amela Valverde, Luis (2011). «Sagunto, colonia». Arse nº45. Sagunto: Centro Arqueológico Saguntino.