Negro cimarrón
| Negro cimarrón | ||
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| Archivo:Leonard Parkinson, Maroon Leader, Jamaica, 1796.jpg | ||
| Etnias relacionadas |
Pueblos cimarrones Seminolas negros, Bushinengue, Cimarrones jamaicanos, Cimarrones de Mauricio, Kalungas, Palenqueros, Quilombola Grupos históricos cimarrones de Panamá cimarrones del Gran Pantano Lúgubre | |
Un negro cimarrón (o simplemente cimarrón) era un esclavo «que se refugiaba en los montes buscando la libertad».[1] La palabra, que originalmente designaba al animal doméstico que huía al campo y se hacía montaraz, pasó a aplicarse en América a los esclavos fugitivos a partir del siglo xvi.[2] En América y en las islas del océano Índico, los esclavos —principalmente de origen africano— que escaparon de la esclavitud, ya fuera mediante la fuga o la manumisión, establecieron asentamientos independientes que perduraron en algunos casos durante siglos.[3] En inglés se les conoce como maroons, término que probablemente deriva del español cimarrón.[4][5][6] Los descendientes de estas comunidades cimarronas perviven en países como Jamaica, Surinam, Colombia y Brasil, donde conservan elementos de su patrimonio cultural.
Las comunidades cimarronas estuvieron constantemente amenazadas por las sociedades esclavistas coloniales. Se ocultaron en entornos remotos —selvas densas, cuevas y pantanos— porque las autoridades coloniales intentaban erradicarlas. Los cimarrones emplearon con frecuencia tácticas de guerra de guerrillas para defender sus asentamientos, lo que generó un conflicto permanente con las autoridades; en ocasiones se aliaron con enemigos que atacaban una colonia determinada, y otras veces funcionaron como socios comerciales de colonos aislados o de pueblos indígenas.[7]
Los asentamientos cimarrones desarrollaron con frecuencia culturas propias, diferenciadas de la sociedad colonial. Algunas comunidades crearon lenguas criollas al mezclar lenguas europeas con lenguas africanas, como el saramacano en Surinam. En otros casos, los cimarrones adoptaron variaciones criollas de una lengua europea local como lengua común.[8]
En ocasiones, los cimarrones se mezclaron con pueblos indígenas, dando lugar mediante procesos de etnogénesis a culturas criollas diferenciadas, como los garífuna y los mascogos.[3]
Etimología
[editar | editar código]La palabra inglesa maroon apareció hacia la década de 1590, procedente del adjetivo francés marron (salvaje o 'fugitivo'), que a su vez posiblemente derivaba del español americano cimarrón ('silvestre, indómito' o 'esclavo fugitivo').[9][10][11] A principios de la década de 1570, las incursiones de sir Francis Drake contra los españoles en Panamá contaron con la ayuda de «Symerons», grafía probablemente deformada de cimarrón.[9] El lingüista Leo Spitzer escribió en la revista Language que, si existe una conexión entre el inglés maroon, el francés marron y el español cimarrón, España (o la América española) probablemente transmitió la palabra directamente a Inglaterra (o a la América inglesa).[4]
El filólogo cubano José Juan Arrom rastreó los orígenes de la palabra más allá del español cimarrón, que se usó primero en La Española para referirse al ganado cimarrón, luego a los esclavos indígenas que escapaban a las montañas y, hacia principios de la década de 1530, a los esclavos africanos que hacían lo mismo. Arrom propuso que el término procedía en última instancia de la raíz arahuaca simarabo, interpretada como 'fugitivo' por el pueblo taíno nativo de la isla.[2][12][13][14][15]
Definición y alcance del término
[editar | editar código]No existe una definición universalmente aceptada del término «cimarrón» aplicado a personas, y las fuentes lexicográficas y enciclopédicas presentan diferencias significativas en su alcance.
Fuentes en español
[editar | editar código]El Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española define «cimarrón», en su quinta acepción, como un adjetivo aplicable a un esclavo «que se refugiaba en los montes buscando la libertad», y lo marca como uso histórico propio de las Antillas y varios países americanos.[1] El Diccionario de Autoridades (1729), la definición más antigua conservada, solo recogía el sentido animal: «sylvestre, indómito, montaráz», referido al ganado que escapaba de las haciendas en las Indias.[16] La Enciclopedia Universal Ilustrada de Espasa-Calpe lo define de forma más amplia como «esclavo o animal doméstico que huye al campo y se hace montaraz».[17] Todas las fuentes en español emplean el tiempo pasado, tratando el fenómeno como exclusivamente histórico.
El etimólogo Joan Corominas, en su Diccionario crítico etimológico de la lengua castellana, documenta el primer uso del término en 1535, en la Historia general y natural de las Indias de Gonzalo Fernández de Oviedo, donde se aplicaba tanto a animales como a indígenas y africanos que huían a los montes.[18]
Fuentes en inglés
[editar | editar código]Las fuentes anglosajonas presentan un alcance diferente. El diccionario Merriam-Webster define maroon como «una persona negra de las Américas que escapó de la esclavitud y formó o se unió a un asentamiento libre y a menudo apartado, o un descendiente de tal persona».[19] El Oxford English Dictionary define el término como «un miembro de un grupo de personas negras que viven en las montañas y bosques de Surinam y las Indias Occidentales, descendientes de esclavos fugitivos», empleando el tiempo presente.[9] La Encyclopedia of Latin American History and Culture añade que hacia finales de la década de 1530 el vocablo ya tenía «fuertes connotaciones de fiereza, de ser indómito e inquebrantable».[20]
Discrepancias
[editar | editar código]La principal divergencia radica en el alcance temporal y personal del término. Las fuentes en español lo circunscriben estrictamente al esclavo fugitivo histórico: la RAE emplea el pretérito imperfecto («se refugiaba») y no contempla a los descendientes. Las fuentes en inglés, en cambio, incluyen explícitamente a los descendientes de los esclavos fugitivos que viven en la actualidad y emplean el presente. La Enciclopedia de Columbia ilustra esta ambivalencia al definir maroon como «un esclavo fugitivo [...] o un descendiente de tales esclavos».[21] Otra diferencia notable es que las fuentes en español no enfatizan la formación de comunidades independientes como rasgo definitorio, mientras que las enciclopedias en inglés sitúan la creación de asentamientos autónomos en el centro de la definición.
Historia
[editar | editar código]La Esclavitud en América sometió a millones de personas africanas a condiciones de explotación extrema: trabajos forzados, castigos corporales sistemáticos, violaciones y una mortalidad elevada tanto durante la travesía atlántica como en las plantaciones.[22] Los esclavistas empleaban además la separación deliberada como instrumento de control: maridos y esposas eran vendidos a propietarios distintos, los hijos eran arrancados de sus madres y personas que compartían una misma lengua africana eran dispersadas a propósito entre diferentes plantaciones para impedir la comunicación, la solidaridad y la organización de revueltas.[23] Frente a estas condiciones, los esclavizados desplegaron diversas formas de resistencia: sabotaje, revueltas, trabajo deliberadamente lento y cimarronaje. En los casos más extremos, algunos cautivos se arrojaron al mar durante la travesía atlántica o se suicidaron colectivamente antes que aceptar la esclavitud, como ocurrió en el episodio conocido como Igbo Landing (1803), en el que un grupo de personas igbo se adentró encadenado en las aguas de Dunbar Creek, en Georgia.[24] El cimarronaje se distinguió de estas otras formas de resistencia por su objetivo no solo de escapar, sino de construir sociedades alternativas viables y duraderas al margen del sistema esclavista.[7]
Época colonial
[editar | editar código]Ya en 1512, esclavos africanos del Nuevo Mundo escaparon de sus captores españoles y se unieron a pueblos indígenas o sobrevivieron por sus propios medios.[25] Cuando los esclavos fugitivos y los amerindios se agrupaban y subsistían de forma independiente, se les denominaba «cimarrones». En las islas del Caribe formaron tanto bandas como campamentos armados.[26]
Las primeras comunidades cimarronas de América se formaron en lo que hoy es la República Dominicana, tras la primera rebelión de esclavos del 26 de diciembre de 1522, en las plantaciones azucareras del almirante Diego Colón.[27]: 35 Una comunidad cimarrona típica en sus etapas iniciales solía estar compuesta por tres tipos de personas:[8]
- La mayoría eran esclavos que huían inmediatamente después de desembarcar de los barcos. Se negaban a renunciar a su libertad y a menudo intentaban encontrar la manera de regresar a África.[8]
- Algunos eran esclavos que habían trabajado en plantaciones durante un tiempo. Estos esclavos se habían adaptado en cierta medida al sistema esclavista, pero habían sido maltratados por los propietarios de las plantaciones —a menudo con brutalidad extrema—. Otros huían cuando eran vendidos repentinamente a un nuevo propietario.[8]
- Algunos eran esclavos cualificados con una oposición particularmente firme al sistema esclavista.[8]
Las comunidades cimarronas enfrentaron grandes dificultades para sobrevivir a los ataques de los colonos hostiles, obtener alimentos para su subsistencia y reproducirse e incrementar su número.[26][28] A medida que los plantadores se apropiaban de más tierras para los cultivos, los cimarrones comenzaron a perder terreno en las islas pequeñas. Solo en algunas de las islas mayores las comunidades cimarronas organizadas pudieron prosperar cultivando alimentos y cazando. Allí crecieron en número a medida que más esclavos escapaban de las plantaciones y se unían a sus bandas. Buscando separarse de los colonizadores, los cimarrones ganaron poder en medio de las crecientes hostilidades. Asaltaban y saqueaban plantaciones, y hostigaban a los plantadores hasta que estos comenzaron a temer una revuelta masiva de los esclavos.[29]
Hacia el siglo xviii, muchas de las primeras comunidades cimarronas habían desaparecido o habían sido desplazadas de las islas más pequeñas. La supervivencia fue siempre difícil, ya que los cimarrones debían rechazar a los atacantes y al mismo tiempo producir alimentos.[29]
Relación con las autoridades coloniales
[editar | editar código]El cimarronaje (la fuga de esclavos) fue una amenaza constante para las esclavocracias del Nuevo Mundo. Los castigos para los cimarrones recapturados eran severos: se les cortaba el tendón de Aquiles, se les amputaba una pierna, se les castraba o se les quemaba vivos.[7] En ocasiones se cortaba un pie a los fugitivos recapturados para impedir nuevas fugas; a los hombres se les castraba y a las mujeres se les cortaban los pechos.[30] Las comunidades cimarronas debían ser inaccesibles y estar ubicadas en entornos inhóspitos para ser sostenibles. Por ejemplo, se establecieron comunidades cimarronas en pantanos remotos del sur de Estados Unidos, en cañones profundos con sumideros pero con escasa agua o tierra fértil en Jamaica, y en las selvas profundas de las Guayanas.[7] Las comunidades cimarronas convirtieron la severidad de sus entornos en una ventaja para ocultar y defender sus asentamientos. Senderos disfrazados, pistas falsas, trampas, caminos subacuáticos, ciénagas y arenas movedizas, así como accidentes geográficos naturales, se utilizaron para ocultar las aldeas cimarronas.[7]
Para perseguir y recapturar a los fugitivos, las autoridades coloniales y los esclavistas desarrollaron un aparato represivo que incluyó patrullas de esclavos, milicias civiles y cazadores de esclavos profesionales —conocidos como rancheadores en Cuba y como capitães do mato en Brasil—.[31] En las colonias inglesas de Carolina del Sur, estas patrullas se establecieron formalmente desde 1704.[32]
Un instrumento particularmente temido fue el empleo de perros de presa. Los españoles fueron los primeros en utilizar perros como arma militar en el Nuevo Mundo: Cristóbal Colón desplegó veinte mastines y lebreles en la batalla de la Vega Real (1495) contra los taínos de La Española, y la práctica fue institucionalizada por los conquistadores que le sucedieron —Cortés, los Pizarro, De Soto, Balboa, Coronado— como instrumento de terror, castigo y ejecución contra pueblos indígenas.[33] Los españoles denominaban a estas cacerías humanas la montería infernal.[33] A medida que la Conquista avanzó y la esclavitud africana se expandió, los mismos perros se emplearon para rastrear y capturar a los esclavos fugitivos. Las crías cubanas, descendientes de los primeros perros de guerra, se convirtieron en la principal fuente de perros de caza para las colonias inglesas: ya en 1659, los plantadores ingleses de Jamaica «adquirieron sabuesos y cazaron a estos negros como a fieras».[34] En el siglo xix, el dogo cubano fue exportado al sur de los Estados Unidos, donde los propietarios lo cruzaron con sabuesos locales para obtener los temidos negro dogs, empleados hasta la Guerra de Secesión.[34] Los fugitivos desarrollaron contramedidas para eludir a los perros, como untarse grasa de conejo en los pies, caminar por cursos de agua para borrar el rastro o enfrentarse directamente a los animales con cuchillos.[7]
La esclavizada estadounidense Harriet Tubman logró escapar de Maryland en 1849 y regresó al menos trece veces al sur para guiar a otros fugitivos hacia la libertad a través del Ferrocarril Subterráneo, eludiendo sistemáticamente a patrullas, cazadores y perros de rastreo.[35] Aunque Tubman es considerada un símbolo universal de la resistencia contra la esclavitud, no fue propiamente una cimarrona en el sentido estricto del término, ya que huyó hacia la sociedad libre del norte en lugar de formar o integrarse en una comunidad cimarrona independiente.
Los cimarrones emplearon habilidades ejemplares de guerra de guerrillas para combatir a sus enemigos europeos. Nanny, líder cimarrona jamaicana, utilizó tácticas de guerra de guerrillas que también emplean numerosos ejércitos en la actualidad. Las tropas europeas seguían estrategias rígidas y establecidas, mientras que los cimarrones atacaban y se retiraban rápidamente, usaban tácticas de emboscada y combatían cuándo y dónde querían.[7] Aunque los gobiernos coloniales se encontraban en estado de conflicto con las comunidades cimarronas, individuos dentro del sistema colonial comerciaban bienes y servicios con ellas.[7] Los cimarrones también comerciaban con colonos blancos aislados y con comunidades indígenas americanas. Las comunidades cimarronas manipulaban los intereses de los distintos grupos enfrentándolos entre sí.[7] Al mismo tiempo, las comunidades cimarronas fueron utilizadas como peones cuando las potencias coloniales chocaban entre sí.[7]
El secreto y la lealtad de los miembros eran cruciales para la supervivencia de las comunidades cimarronas. Para asegurar esta lealtad, las comunidades cimarronas empleaban métodos severos para protegerse de la deserción y el espionaje. Los nuevos miembros eran conducidos a las comunidades por caminos indirectos para que no pudieran encontrar el camino de vuelta, y cumplían períodos de prueba, a menudo como esclavos. Delitos como la deserción y el adulterio se castigaban con la muerte.[7]
Guerras cimarronas
[editar | editar código]Las comunidades cimarronas surgieron en muchos lugares del Caribe (San Vicente y Dominica, por ejemplo), pero ninguna fue vista como una amenaza tan grande para los británicos como los cimarrones jamaicanos.[36] A partir de finales del siglo xvii, los cimarrones jamaicanos combatieron constantemente a los colonos británicos, lo que desembocó en la Primera Guerra Cimarrón (1728-1740). En 1739 y 1740, el gobernador británico de la Colonia de Jamaica, Edward Trelawny, firmó tratados que prometían a los cimarrones jamaicanos unas 1.012 hectáreas en dos ubicaciones, en Cudjoe's Town en el oeste de Jamaica y Crawford's Town en el este, para poner fin a las hostilidades entre las comunidades. A cambio, debían aceptar capturar a otros esclavos fugitivos. Inicialmente se les pagaba una recompensa de dos dólares por cada africano devuelto.[37][38]: 31–46 Los tratados otorgaron la libertad efectiva a los cimarrones un siglo antes de la Ley de abolición de la esclavitud de 1833, que entró en vigor en 1838.
La Segunda Guerra Cimarrón de 1795-1796 fue un conflicto de ocho meses entre los cimarrones de Cudjoe's Town y los colonos británicos que controlaban la isla. Las comunidades cimarronas del Barlovento jamaicano permanecieron neutrales durante esta rebelión, y su tratado con los británicos sigue en vigor. Accompong Town, sin embargo, se alió con las milicias coloniales y combatió contra Trelawny Town.[39]
Época moderna
[editar | editar código]En 2006 aún existían vestigios de comunidades cimarronas en el antiguo Caribe español, por ejemplo en Viñales, Cuba.[40] Los cimarrones jamaicanos siguen siendo en gran medida autónomos y separados de la sociedad jamaicana. El aislamiento físico que sus antepasados usaron a su favor ha dado lugar a que sus comunidades permanezcan entre las más inaccesibles de la isla. En su mayor localidad, Accompong, en la parroquia de Saint Elizabeth, los cimarrones del Sotavento conservan una comunidad vibrante de unos 600 habitantes. Se ofrecen visitas turísticas a la aldea, y cada 6 de enero se celebra un gran festival para conmemorar la firma del tratado de paz con los británicos tras la primera guerra cimarrona.[41]
El tratado ndyuka sigue siendo importante para las relaciones entre los ndyuka y el gobierno moderno de Surinam, ya que define los derechos territoriales de los cimarrones en el interior rico en oro de Surinam.[42]
Cultura
[editar | editar código]Existe una gran variedad entre los grupos culturales cimarrones debido a las diferencias en historia, geografía, nacionalidad africana y cultura de los pueblos indígenas a lo largo del hemisferio occidental.[43] Fuera del sistema de plantaciones, los cimarrones tuvieron mayor libertad para compartir, conservar y adaptar diversas tradiciones y culturas africanas, europeas e indígenas, lo que dio lugar a identidades cimarronas diversas. Los cimarrones jamaicanos, por ejemplo, han sido documentados usando la lengua coromanté con fines ceremoniales[44] y conservan ciertas prácticas de medicina herbal similares a las tradiciones de África Occidental.[45]
Las selvas del Caribe ofrecieron alimento, refugio y aislamiento a los esclavos fugitivos. Los cimarrones se sustentaban cultivando vegetales y cazando. Su supervivencia dependía de sus culturas y de sus habilidades militares, utilizando tácticas de guerrilla y viviendas fuertemente fortificadas con trampas y señuelos. Algunos grupos definían el abandono de la comunidad como deserción, castigable con la muerte.[8] También asaltaban plantaciones. Durante estos ataques, los cimarrones quemaban cultivos, robaban ganado y herramientas, mataban a los amos esclavistas e invitaban a otros esclavos a unirse a sus comunidades. Grupos individuales de cimarrones se aliaron con frecuencia con las tribus indígenas locales y en ocasiones se asimilaron a estas poblaciones. Los cimarrones desempeñaron papeles importantes en la historia de Brasil, Surinam, Puerto Rico, Haití, República Dominicana, Cuba y Jamaica.
Los asentamientos cimarrones poseían a menudo una identidad de clan y de marginados. A veces desarrollaron lenguas criollas al mezclar lenguas europeas con sus lenguas africanas originales. Una de estas lenguas criollas cimarronas en Surinam es el saramacano. En otras ocasiones, los cimarrones adoptaron variaciones de una lengua europea local (criollización) como lengua común, pues los miembros de la comunidad hablaban con frecuencia una variedad de lenguas maternas.[8] Estos asentamientos recibieron diversas denominaciones según la región: palenques en la América hispana del Pacífico, quilombos en Brasil y el Río de la Plata, cumbes en Venezuela, mambises en Cuba, y rochelas o ladeiras en otras zonas.[46]
Los cimarrones crearon sus propias comunidades independientes, que en algunos casos han sobrevivido durante siglos y permanecieron separadas de la sociedad dominante hasta bien entrado el siglo xx. En los siglos xix y xx, las comunidades cimarronas comenzaron a desaparecer a medida que los bosques eran talados, aunque algunos países, como Guyana y Surinam, conservan grandes poblaciones cimarronas que viven en los bosques. Desde finales del siglo xx, muchos de ellos se han trasladado a ciudades y pueblos conforme se acelera el proceso de urbanización.[47]
Distribución geográfica
[editar | editar código]Las comunidades cimarronas se extendieron desde el sur de los Estados Unidos hasta Brasil, y desde Panamá hasta las islas del océano Índico. Tras la abolición de la esclavitud, la mayoría de estas comunidades se disolvieron gradualmente en la población afrodescendiente general, lo que hace muy difícil cuantificar a sus descendientes en la actualidad. Surinam constituye la principal excepción: el censo de 2012 registró 117.567 personas autoidentificadas como cimarronas (el 21,7 % de la población), lo que los convierte en el segundo grupo étnico del país;[48] en la Guayana Francesa, los descendientes de cimarrones representan aproximadamente el 22 % de la población.[49] Un estudio genómico de 2017 determinó que los cimarrones de Surinam y la Guayana Francesa conservan aproximadamente un 98 % de ascendencia africana, la proporción más alta registrada entre todas las poblaciones afrodescendientes de las Américas, lo que se atribuye a siglos de aislamiento genético.[50] En Jamaica, cuatro comunidades cimarronas (Moore Town, Accompong, Scott's Hall y Charles Town) mantienen su identidad, aunque con una población reducida. En el resto del continente, los descendientes de cimarrones se han integrado en las poblaciones afrodescendientes más amplias y no figuran como categoría diferenciada en los censos nacionales. La principal excepción son los garífuna, pueblo de origen cimarrón y caribe insular cuya población global se estima en unas 600.000 personas, distribuidas entre Honduras, Belice, Guatemala, Nicaragua y los Estados Unidos.[51] Los seminolas negros, otro grupo de origen cimarrón mezclado con pueblos indígenas, sobreviven en pequeñas comunidades en Oklahoma, Texas y el norte de México (donde se les conoce como mascogos), aunque su población total es difícil de cuantificar al no constituir una categoría censal independiente.[52]
África
[editar | editar código]Mauricio
[editar | editar código]Bajo el gobernador Adriaan van der Stel en 1642, los primeros colonos holandeses de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales llevaron 105 esclavos de Madagascar y partes de Asia para trabajar en la colonia holandesa de Mauricio. Sin embargo, 50 de estos primeros esclavos, incluidas mujeres, escaparon hacia la naturaleza. Solo 18 de estos fugitivos fueron capturados. El 18 de junio de 1695, un grupo de cimarrones de origen indonesio y chino, entre los que se encontraban Aaron d'Amboine, Antoni (Bamboes) y Paul de Batavia, así como las fugitivas Anna du Bengale y Espérance, incendiaron el fuerte Frederick Hendryk (Vieux Grand Port) de los colonos holandeses en un intento de tomar el control de la isla. Todos fueron capturados y decapitados.[53] En febrero de 1706 se organizó otra revuelta protagonizada por los cimarrones y esclavos descontentos. Cuando los holandeses abandonaron Mauricio en 1710, los cimarrones permanecieron en la isla.
Cuando los representantes de la Compañía Francesa de las Indias Orientales desembarcaron en la isla en 1715, también tuvieron que hacer frente a los ataques de los cimarrones mauricianos. Entre los hechos significativos se encuentran el asalto de 1724 a un puesto militar en el distrito de Savannah, así como el ataque a un cuartel militar en 1732 en Poste de Flacq. Tras su llegada en 1735, Mahé de La Bourdonnais organizó y equipó grupos de milicia francesa compuestos por civiles y soldados para combatir a los cimarrones. En 1739, el líder cimarrón Sans Souci fue capturado cerca de Flacq y quemado vivo por los colonos franceses. Años después, un grupo de colonos franceses persiguió a Barbe Blanche, otro líder cimarrón, pero perdieron su rastro en Le Morne.[54][55]
Reunión
[editar | editar código]Los cimarrones más importantes de Reunión fueron Cimendef, Cotte, Dimitile y Maffate.[56] En el siglo xviii, Dimitile se rebeló y encontró refugio en la región de la isla a la que dio su nombre.[57] En 1743, se dice que Dimitile y sus compañeros liberaron a Jeanneton, una esclava de Mozambique, de manos de su propietario Pierre Hibon.[58]
Sierra Leona
[editar | editar código]Un grupo de cerca de 600 cimarrones jamaicanos de Cudjoe's Town, la mayor de las cinco aldeas cimarronas jamaicanas, fue deportado por las autoridades británicas en Jamaica tras la segunda guerra cimarrona de 1796, primero a Nueva Escocia.[59] En 1800, fueron trasladados a Sierra Leona.[60]
La Compañía de Sierra Leona había establecido el asentamiento de Freetown y la Colonia de Sierra Leona en 1792 para el reasentamiento de los afroamericanos que habían llegado a través de Nueva Escocia tras ser evacuados como hombres libres de Estados Unidos después de la Guerra de Independencia de los Estados Unidos. Algunos cimarrones jamaicanos regresaron finalmente a Jamaica, pero la mayoría se integró en la cultura criolla de Sierra Leona, formada por hombres libres y esclavos liberados que se les unieron durante la primera mitad del siglo de la colonia.[61]
Canadá
[editar | editar código]Nueva Escocia
[editar | editar código]En la década de 1790, unos 600 cimarrones jamaicanos fueron deportados a los asentamientos británicos de Nueva Escocia, donde también fueron reasentados esclavos estadounidenses que habían escapado de Estados Unidos. Descontentos con las condiciones, en 1800 una mayoría emigró a Freetown, África Occidental, donde se identificaron como criollos de Sierra Leona.[62]
Caribe
[editar | editar código]Cuba
[editar | editar código]En Cuba existieron comunidades cimarronas en las montañas, donde los fugitivos africanos habían escapado de la brutalidad de la esclavitud y se habían unido a los taínos.[63] En 1538, los fugitivos ayudaron a los franceses a saquear La Habana.[27]: 41 En 1731, los esclavos se sublevaron en las minas de El Cobre y establecieron una comunidad independiente en la Sierra del Cobre, que existió sin perturbaciones hasta 1781, cuando la población autoliberada había aumentado a más de 1000 personas. En 1781, las autoridades coloniales españolas aceptaron reconocer la libertad de los habitantes de esta comunidad.[27]: 41 [64]: 54–55 En 1797, uno de los líderes capturados de un palenque cerca de Jaruco era un indígena del Yucatán.[64]: 57
En la década de 1810, Ventura Sánchez, también conocido como Coba, dirigía un palenque de varios cientos de cimarrones en las montañas cercanas a Santiago de Cuba. Sánchez fue engañado para ir a Santiago de Cuba, donde se suicidó antes que ser capturado y devuelto a la esclavitud. El liderazgo del palenque pasó entonces a Manuel Griñán, también conocido como Gallo.[27]: 42–43 El palenque de Bumba estaba tan bien organizado que incluso enviaba cimarrones en pequeños botes a Jamaica y Santo Domingo para comerciar. En 1830, las autoridades coloniales españolas llevaron a cabo expediciones militares contra los palenques de Bumba y Maluala. Antonio de León logró finalmente destruir el palenque de Bumba.[64]: 55
En la década de 1830, los palenques de comunidades cimarronas prosperaban en el occidente de Cuba, especialmente en las zonas que rodeaban San Diego de Núñez. La Oficina de Captura de Cimarrones informó que entre 1797 y 1846 miles de fugitivos vivían en estos palenques. Sin embargo, las montañas orientales albergaron los palenques más duraderos, en particular los de Moa y Maluala, donde los cimarrones prosperaron hasta la Primera Guerra de Independencia de 1868, cuando un gran número de cimarrones se unió al Ejército Libertador Cubano.[27]: 47–48 [64]: 51 En el Valle de Viñales se han identificado 28 sitios arqueológicos relacionados con esclavos africanos fugitivos o cimarrones de principios del siglo xix; las evidencias materiales de su presencia se encuentran en cuevas de la región. La tradición oral cuenta que los cimarrones se refugiaron en las laderas de los mogotes y en las cuevas; el Museo Municipal de Viñales alberga exhibiciones arqueológicas que ilustran la vida de los esclavos fugitivos.[65]
El escritor cubano Miguel Barnet publicó Biografía de un cimarrón (1966), basada en el testimonio del cimarrón Esteban Montejo, obra que se convirtió en un referente de la literatura testimonial latinoamericana.[66]
Dominica, Santa Lucía y San Vicente
[editar | editar código]Comunidades cimarronas similares se desarrollaron en islas de todo el Caribe, como las del pueblo garífuna en San Vicente. Muchos garífunas fueron deportados al continente americano, donde algunos finalmente se establecieron a lo largo de la Costa de los Mosquitos o en Belice. Desde su lugar de desembarco original en la isla de Roatán, frente a la costa de Honduras, los cimarrones se trasladaron a Trujillo. Gradualmente, grupos migraron hacia el sur, hacia el Reino Misquito, y hacia el norte, hacia Belice.[67] En Dominica, los esclavos fugitivos se unieron a los kalinago indígenas en el densamente arbolado interior de la isla para crear comunidades cimarronas, que estuvieron en conflicto constante con las autoridades coloniales británicas durante todo el período de esclavitud.[68]
En la colonia francesa de Santa Lucía, cimarrones y soldados regulares franceses fugitivos formaron la llamada Armée Française dans les Bois ('Ejército Francés en los Bosques'), que contaba con unos 6.000 hombres y combatió la Primera Guerra Brigand contra los británicos, quienes habían capturado la isla el 1 de abril de 1794.[69] Liderados por el comisario francés Gaspard Goyrand,[70] lograron recuperar el control de la mayor parte de la isla, pero el 26 de mayo de 1796, sus fuerzas que defendían el fuerte de Morne Fortune, unos 2000 hombres, se rindieron ante una división británica bajo el mando del general John Moore.[71][72] Tras la capitulación, más de 2.500 prisioneros de guerra franceses, blancos y negros, así como 99 mujeres y niños, fueron transportados desde Santa Lucía al castillo de Portchester. Finalmente, fueron enviados a Francia en un intercambio de prisioneros.[73][74] Anse Mamin fue «la primera aldea cimarrona» en la colonia de Santa Lucía.[75]
República Dominicana
[editar | editar código]El cimarronaje americano comenzó en la colonia española de La Española. El gobernador Nicolás de Ovando ya se quejaba de los esclavos fugitivos y de sus interacciones con los taínos en 1503. La primera rebelión de esclavos tuvo lugar en La Española el 26 de diciembre de 1522, en las plantaciones azucareras del almirante Diego Colón, y fue brutalmente sofocada por Colón, aunque muchos esclavos lograron escapar.[27]: 35 Los cimarrones dominicanos lideraron las primeras actividades cimarronas de América. Sebastián Lemba, nacido en África, se rebeló con éxito contra los españoles en 1532 y se unió a otros africanos en su lucha de 15 años contra los colonos españoles. Lemba fue acompañado por otros cimarrones como Juan Vaquero, Diego del Guzmán, Fernando Montoro, Juan Criollo y Diego de Ocampo en la lucha contra la esclavitud.[76]
Los cimarrones se unieron a los nativos en sus guerras contra los españoles y se ocultaron con el cacique rebelde Enriquillo en las montañas de Bahoruco.[27]: 38 Hacia la década de 1540, los cimarrones controlaban las partes interiores de la isla, aunque las zonas del este, norte y oeste también cayeron bajo su control. Los grupos cimarrones realizaban incursiones por toda la isla, generalmente en grandes grupos, atacando los pueblos que encontraban, quemando plantaciones, matando y saqueando a los españoles y liberando a los esclavos. Los caminos se habían vuelto tan vulnerables a los ataques que los españoles consideraron necesario transitar solo en grupo.[76] Cuando el arcediano Alonso de Castro recorrió La Española en 1542, estimó la población cimarrona en entre 2000 y 3000 personas.[27]: 38 En la década de 1570, sir Francis Drake reclutó a varios cimarrones durante sus incursiones contra los españoles.[77][78][79] Los cimarrones dominicanos estuvieron presentes en toda la isla hasta mediados del siglo xvii.[80][81]
Haití
[editar | editar código]Los franceses enfrentaron numerosas formas de resistencia esclava durante los siglos xvii y xviii en Saint-Domingue, que posteriormente se convertiría en Haití. Los africanos anteriormente esclavizados que huían a zonas montañosas remotas eran llamados marron (francés) o mawon (criollo haitiano), términos que significan 'esclavo fugitivo'. Los cimarrones formaron comunidades estrechamente unidas que practicaban la agricultura a pequeña escala y la caza. Eran conocidos por regresar a las plantaciones para liberar a familiares y amigos. En algunas ocasiones se unieron a asentamientos taínos que habían escapado de los españoles en el siglo xvii.[82]: 135–136
A finales del siglo xvii y principios del xviii, un gran número de cimarrones vivía en las montañas de Bahoruco. En 1702, una expedición francesa contra ellos mató a tres cimarrones y capturó a 11, pero más de 30 evadieron la captura y se retiraron más profundamente en los bosques montañosos. Posteriores expediciones se llevaron a cabo con éxito limitado, aunque lograron capturar a uno de sus líderes, Michel, en 1719. En expediciones subsiguientes, en 1728 y 1733, las fuerzas francesas capturaron 46 y 32 cimarrones respectivamente. Independientemente de cuántos destacamentos se enviaran contra estos cimarrones, estos continuaron atrayendo a fugitivos.[82]: 135–136
En 1776-1777, una expedición conjunta franco-española se aventuró en las montañas de Bahoruco con la intención de destruir los asentamientos cimarrones. Sin embargo, los cimarrones habían sido alertados de su llegada y habían abandonado sus aldeas y cuevas, retirándose más profundamente en los bosques montañosos donde no podían ser encontrados. El destacamento regresó finalmente sin éxito y habiendo perdido muchos soldados por enfermedad y deserción. En los años siguientes, los cimarrones atacaron varios asentamientos, incluido Fond-Parisien, en busca de alimento, armas, pólvora y mujeres. Fue en una de estas incursiones cuando uno de los líderes cimarrones, Kebinda, que había nacido en libertad en las montañas, fue capturado. Posteriormente murió en cautiverio. [82]: 136–138
En 1782, de Saint-Larry decidió ofrecer condiciones de paz a uno de los líderes cimarrones, Santiago, otorgándoles la libertad a cambio de que cazaran a todos los fugitivos posteriores y los devolvieran a sus propietarios. Finalmente, a finales de 1785, se acordaron los términos, y los más de 100 cimarrones bajo el mando de Santiago dejaron de realizar incursiones en el territorio colonial francés.[82]: 139–142
Otras formas de resistencia esclava contra el sistema de plantaciones francés fueron más directas. Uno de los cimarrones más influyentes fue François Mackandal, un houngan o sacerdote vudú haitiano, que lideró una rebelión de seis años contra los propietarios blancos de plantaciones en Haití, predecesora de la Revolución haitiana.[83] Mackandal lideró un movimiento para envenenar el agua potable de los propietarios de plantaciones en la década de 1750.[84] Boukman declaró la guerra a los plantadores franceses en 1791, desencadenando la Revolución haitiana. Una estatua denominada 'Le Nègre Marron' (el Nèg Mawon) es un icónico busto de bronce erigido en el centro de Puerto Príncipe para conmemorar el papel de los cimarrones en la independencia haitiana.[85]
Jamaica
[editar | editar código]Las personas que escaparon de la esclavitud durante la ocupación española de Jamaica huyeron al interior y se unieron a los taínos, formando comunidades de refugiados. Posteriormente, muchos de ellos obtuvieron la libertad durante la confusión que rodeó la invasión inglesa de Jamaica de 1655.[86] Algunos esclavos fugitivos continuaron uniéndose a ellos durante las décadas siguientes hasta la abolición de la esclavitud en 1838, pero en general, tras la firma de los tratados de 1739 y 1740, los cimarrones cazaron esclavos fugitivos a cambio de un pago por parte de las autoridades coloniales británicas.[38]: 45–47
Durante finales del siglo xvii y el xviii, los británicos intentaron capturar a los cimarrones porque estos ocasionalmente asaltaban plantaciones y dificultaban la expansión hacia el interior.[87] Hacia el siglo xviii, Nanny Town y otras aldeas cimarronas jamaicanas comenzaron a luchar por el reconocimiento independiente.[41] Un aumento en los enfrentamientos armados a lo largo de décadas condujo a la primera guerra cimarrona en la década de 1730, pero los británicos fueron incapaces de derrotar a los cimarrones. Finalmente pactaron con los grupos mediante tratados en 1739 y 1740, concediéndoles autonomía en sus comunidades a cambio de aceptar ser llamados al servicio militar si los colonos lo necesitaban.
Debido a las tensiones y los conflictos repetidos con los cimarrones de Trelawny Town, la Segunda Guerra Cimarrona estalló en 1795. Tras engañar el gobernador a los cimarrones de Trelawny para que se rindieran, el gobierno colonial deportó a aproximadamente 600 cimarrones cautivos a Nueva Escocia. Alrededor de 1800, varios cientos de cimarrones jamaicanos fueron transportados a Freetown, el primer asentamiento de Sierra Leona. En la década de 1840, unos 200 cimarrones de Trelawny regresaron a Jamaica y se establecieron en la aldea de Flagstaff, en la parroquia de Saint James, no lejos de Trelawny Town, que hoy se denomina Maroon Town.[88]
El único asentamiento cimarrón del Sotavento que conservó la autonomía formal en Jamaica tras la Segunda guerra cimarrona fue Accompong, en la parroquia de Saint Elizabeth, cuyo pueblo había respetado su tratado de 1739 con los británicos. Una comunidad cimarrona del Barlovento se encuentra también en Charles Town, sobre el río Buff Bay en la parroquia de Portland. Otra se encuentra en Moore Town (antes Nanny Town), también en la parroquia de Portland. En 2005, la música de los cimarrones de Moore Town fue declarada por la Unesco «Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad».[89] Una cuarta comunidad se encuentra en Scott's Hall, en la parroquia de Saint Mary.[90] La autonomía de Accompong fue ratificada por el gobierno de Jamaica cuando la isla obtuvo la independencia en 1962.
El gobierno ha intentado fomentar la supervivencia de los demás asentamientos cimarrones. El gobierno jamaicano y las comunidades cimarronas organizaron la Conferencia Internacional Cimarrona anual, que inicialmente debía celebrarse de forma rotativa en distintas comunidades de la isla, pero que desde 2009 se celebra en Charles Town.[91] Se invita a cimarrones de otras naciones del Caribe, América Central y América del Sur. En 2016, el coronel de Accompong y una delegación viajaron al Reino de Ashanti en Ghana para renovar lazos con los akan y asante, pueblo de sus ancestros.[92]
Puerto Rico
[editar | editar código]En Puerto Rico, familias taínas de Utuado se trasladaron a las cordilleras del suroeste, junto con esclavos africanos fugitivos que se mestizaron con ellos. Antes de que se construyeran carreteras hacia las montañas, la espesa vegetación mantenía ocultos a muchos cimarrones en las colinas del suroeste. Los esclavos fugitivos buscaban refugio lejos de las plantaciones costeras de Ponce.[93]
Martinica
[editar | editar código]En Martinica, los esclavos africanos fugitivos habían huido al asentamiento cimarrón en los bosques del norte para escapar del sistema de plantaciones francés, así como de los capataces y colonos blancos. Durante la Revolución francesa, los esclavos igbo lucharon por la libertad, y la Convención Nacional francesa abolió la esclavitud en 1794. Sin embargo, no fue hasta 1848 cuando tuvo lugar la última sublevación de esclavos, que convirtió a Martinica en el primer territorio francés de ultramar en abolir la esclavitud junto con otras colonias francesas.
América Central
[editar | editar código]Belice, Guatemala, Honduras y Nicaragua
[editar | editar código]Varias sociedades cimarronas diferentes se desarrollaron en torno al golfo de Honduras. Algunas se encontraban en el interior del actual Honduras, a lo largo de las rutas comerciales por las que la plata extraída en la vertiente del Pacífico del istmo era transportada por esclavos hasta los puertos costeros como Trujillo o Puerto Caballos para ser embarcada hacia Europa. Cuando los esclavos escapaban, se dirigían a las montañas en busca de seguridad. En 1548, en lo que hoy es Honduras, los esclavos de San Pedro se rebelaron, liderados por un esclavo autoliberado llamado Miguel, quien estableció su propia capital. Los españoles tuvieron que enviar refuerzos para sofocar la revuelta.[27]: 36
En 1648, el obispo inglés de Guatemala, Thomas Gage, informó de bandas activas de cimarrones que sumaban cientos a lo largo de estas rutas. Los sambos misquitos eran un grupo cimarrón formado a partir de esclavos que se rebelaron en un barco portugués hacia 1640, destrozando la embarcación en la costa de Honduras-Nicaragua y escapando hacia el interior. Se mestizaron con los pueblos indígenas durante el medio siglo siguiente. Finalmente, ascendieron al liderazgo de la Costa de los Mosquitos y llevaron a cabo extensas incursiones esclavistas contra los territorios controlados por España durante la primera mitad del siglo xviii.[94]
Los garífuna son descendientes de comunidades cimarronas que se desarrollaron en la isla de San Vicente. Fueron deportados a la costa de Honduras en 1797.[67]
Panamá
[editar | editar código]Bayano, un hombre mandinga que había sido esclavizado y llevado a Panamá en 1552, lideró una rebelión ese año contra los españoles en Panamá. Él y sus seguidores escaparon para fundar aldeas en las tierras bajas. El virrey Cañete, sintiéndose incapaz de someter a estos cimarrones, les ofreció condiciones que implicaban el reconocimiento de su libertad, a condición de que no admitieran a nuevos fugitivos y devolvieran a los esclavos huidos a sus propietarios.[27]: 41
Posteriormente, estas personas, conocidas como los cimarrones de Panamá, ayudaron a sir Francis Drake en su lucha contra los españoles.[25][77]
México
[editar | editar código]Gaspar Yanga fue un líder africano de una colonia cimarrona en las montañas de Veracruz en el actual México. Se cree que Yanga era un fugitivo desde principios de la década de 1570 y era el líder de un formidable grupo de cimarrones.[95]: 93–94
En 1609, el capitán Pedro González de Herrera dirigió una expedición contra Yanga y sus cimarrones, pero a pesar de las graves bajas en ambos bandos, ninguno resultó vencedor. En su lugar, Yanga negoció con los colonos españoles el establecimiento de un asentamiento cimarrón autogobernado llamado San Lorenzo de los Negros (posteriormente renombrado Yanga). Yanga obtuvo el reconocimiento de la libertad de sus cimarrones, y su palenque recibió el estatus de pueblo libre. A cambio, Yanga estaba obligado a devolver a todo futuro fugitivo a las autoridades coloniales españolas.[95]: 94–97
La Costa Chica de Guerrero y la de Oaxaca incluyen muchas zonas de difícil acceso que también proporcionaron refugio a los esclavos que escapaban de los ranchos y haciendas españoles de la costa del Pacífico.[96] La evidencia de estas comunidades se puede encontrar en la población afromexicana de la región.[97] Otras comunidades afromexicanas descendientes de personas que escaparon de la esclavitud se encuentran en Veracruz y en el norte de México; algunas de estas últimas fueron pobladas por personas que escaparon de la esclavitud en Estados Unidos a través del Ferrocarril Subterráneo hacia el Sur.[98]
Estados Unidos
[editar | editar código]Florida
[editar | editar código]Los cimarrones que escaparon de las Trece Colonias y se aliaron con los seminolas constituyeron una de las comunidades cimarronas más grandes y exitosas en lo que hoy es Florida, gracias a los mayores derechos y libertades obtenidos del Imperio español. Algunos se mestizaron y fueron culturalmente seminolas; otros mantuvieron una cultura más africana. Los descendientes de quienes fueron trasladados con los seminolas al Territorio Indio en la década de 1830 son reconocidos como seminolas negros.[99]
Georgia
[editar | editar código]A finales del siglo xviii, se establecieron dos asentamientos cimarrones en la isla de Abercorn (entonces llamada Belleisle), situada río arriba de Savannah a lo largo del río Savannah, en el actual condado de Effingham.[100] En 1787, estos asentamientos fueron destruidos por una milicia local.[100] Posteriormente, los cimarrones establecieron otro asentamiento en Bear Creek, aunque este también fue asaltado y su líder fue asesinado.[100]
Illinois
[editar | editar código]Lakeview (Illinois), fue establecido como un pueblo de libertos por un grupo de esclavos fugitivos y libertos afroamericanos que emigraron de Carolina del Norte poco después de la Guerra de 1812. Llegaron entre 1818 y 1820. Esta zona era ideal para los nativos americanos que aún vivían, cazaban, pescaban y cultivaban en la región, y la comunidad negra se integró con los amerindios.[101]
Luisiana
[editar | editar código]Hasta mediados de la década de 1760, colonias cimarronas bordeaban las costas del lago Borgne, justo río abajo de Nueva Orleans. Estos fugitivos controlaban muchos de los canales y pasos del interior, desde el lago Pontchartrain hasta el golfo de México, incluidos los Rigolets. La comunidad de San Malo fue una comunidad autónoma de larga duración.[102] Estas colonias fueron finalmente erradicadas por la milicia de la Nueva Orleans bajo control español, dirigida por Francisco Bouligny. Personas libres de color ayudaron en su captura.[103][104]
Carolina del Norte y Virginia
[editar | editar código]Los cimarrones del Gran Pantano Lúgubre habitaron las marismas del Gran Pantano Lúgubre en Virginia y Carolina del Norte. Aunque las condiciones eran duras, las investigaciones sugieren que miles de personas vivieron allí entre aproximadamente 1700 y la década de 1860.[105]
América del Sur
[editar | editar código]Brasil
[editar | editar código]Uno de los quilombos (asentamientos cimarrones) más conocidos de Brasil fue Palmares (la Nación de las Palmas), cerca de Recife, que se estableció hacia 1600. El Quilombo dos Palmares fue una comunidad autosuficiente de esclavos fugitivos de los asentamientos portugueses en Brasil. Parte de la razón del enorme tamaño de Palmares se debía a su ubicación en el punto medio entre el océano Atlántico y Guinea, una zona importante del comercio transatlántico de esclavos.[106] En su apogeo, tenía una población de más de 30.000 personas libres y fue gobernado por el rey Zumbi.[107][108] Zumbi y Ganga Zumba eran esclavos congos, conocidos por su liderazgo guerrero de Palmares, y por rechazar primero a los neerlandeses y luego a las autoridades coloniales portuguesas.
En 1612, los portugueses intentaron en vano tomar Palmares en una expedición que resultó muy costosa. En 1640, una misión de reconocimiento neerlandesa descubrió que la comunidad autoliberada de Palmares se extendía por dos asentamientos, con unas 6.000 personas viviendo en una ubicación y otras 5.000 en otra. Las expediciones neerlandesas contra Palmares en la década de 1640 fueron igualmente infructuosas. Entre 1672 y 1694, Palmares resistió, en promedio, una expedición portuguesa casi cada año. Tras mantener su existencia independiente durante casi un siglo, fue finalmente conquistado por los portugueses en 1694.[107][108]
De los 10 principales quilombos del Brasil colonial, siete fueron destruidos en los dos años siguientes a su formación. Cuatro cayeron en el estado de Bahía en 1632, 1636, 1646 y 1796. Los otros tres corrieron la misma suerte en Río en 1650, Paraíba en 1731 y Piumhi en 1758.[109] Un quilombo en Minas Gerais perduró de 1712 a 1719. Otro, la «Carlota» de Mato Grosso, fue aniquilado tras existir durante 25 años, de 1770 a 1795. También hubo numerosos quilombos más pequeños. El primer quilombo documentado fue en 1575 en Bahía. Entre 1737 y 1787, un pequeño quilombo prosperó en las cercanías de São Paulo.[110] La región de Campo Grande y São Francisco estuvo frecuentemente poblada de quilombos. En 1741, Jean Ferreira organizó una expedición contra un quilombo, pero muchos fugitivos escaparon a la captura. En 1746, una expedición posterior capturó a 120 miembros del quilombo. En 1752, una expedición dirigida por Pere Marcos fue atacada por combatientes del quilombo, con importantes pérdidas de vidas.
Los quilombos continuaron formándose en el siglo xix. En 1810, se descubrió un quilombo en Linhares, en el estado de São Paulo. Una década después, se encontró otro en Minas. En 1828, se descubrió otro quilombo en Cahuca, cerca de Recife, y un año después se organizó una expedición contra otro en el Corcovado, cerca de Río de Janeiro. En 1855, el quilombo de Maravilha en Amazonas fue destruido.
Numerosos descendientes de residentes de quilombos, o quilombolas, continúan viviendo en asentamientos históricos de quilombos tras la emancipación. Su estatus como ««pueblo tradicional»» fue reconocido en la Constitución de 1988, aunque continúan luchando por los derechos sobre la tierra y la protección contra la violencia.
Colombia
[editar | editar código]En 1529, en lo que hoy es Colombia, los esclavos rebeldes destruyeron Santa Marta.[27]: 35 Los esclavos fugitivos establecieron comunidades independientes a lo largo de la remota costa del Pacífico, fuera del alcance de la administración colonial. A principios del siglo xvii, un grupo de fugitivos había establecido un palenque en las afueras del río Magdalena. Finalmente, en 1654, el gobernador de Cartagena de Indias, don Pedro Zapata, derrotó y sometió a esta comunidad de cimarrones fugitivos.[111]: 76–77
En lo que hoy es el distrito de Popayán, el palenque de Castillo fue establecido con éxito por esclavos fugitivos. En 1732, las autoridades españolas intentaron asegurar condiciones de paz con los cimarrones de Castillo insertando una cláusula que les obligaba a devolver a los fugitivos, pero los gobernantes de Castillo rechazaron esos términos. En 1745, las autoridades coloniales derrotaron Castillo, y más de 200 fugitivos africanos e indígenas se rindieron.[111]: 76
A principios del siglo xvii, la comunidad cimarrona de San Basilio de Palenque fue fundada cuando Benkos Biohó lideró a un grupo de unos 30 fugitivos hacia los bosques y rechazó los intentos de someterlos. Biohó se proclamó Rey Benkos, y su palenque de San Basilio atrajo a un gran número de fugitivos. Sus cimarrones derrotaron la primera expedición enviada contra ellos, matando a su líder Juan Gómez. Los españoles llegaron a un acuerdo con Biohó, pero posteriormente lo capturaron en 1619, lo acusaron de conspirar contra los españoles y lo hicieron ahorcar. Sin embargo, los fugitivos continuaron escapando hacia la libertad en San Basilio.[111]: 79–80
Finalmente, los españoles aceptaron condiciones de paz con el palenque de San Basilio, y en 1772 esta comunidad de cimarrones fue incluida dentro del distrito de Mahates, siempre que no aceptara más fugitivos. La comunidad de San Basilio, donde se habla la lengua criolla palenquero, es una de varias que perviven a lo largo de la costa caribeña. [111]: 79–80
En las regiones Caribe y Pacífica de la actual Colombia se fundaron decenas de palenques. Los principales fueron los de San Basilio, Tadó, El Castigo, Matudere, Piojó, San Sebastián de Buenavista, Tofeme en el partido de Tolú, la barranca de Malambo, la sierra del Luruaco, San Miguel, San José de Uré, Guachené, El Congo, Juntas de Yurumanguí, El Arenal y El Punzón. Entre los principales líderes cimarrones de la región se destacaron Benkos Biohó, Domingo Criollo, Barule, Juan de Dios Mandinga, Juan Angola y Casilda Cundumí.[112][113]
Ecuador
[editar | editar código]Además de los esclavos fugitivos, los supervivientes de naufragios formaron comunidades independientes a lo largo de los ríos de la costa septentrional y se mezclaron con comunidades indígenas en zonas fuera del alcance de la administración colonial. Pueden distinguirse comunidades separadas en los cantones Cojimíes y Tababuela, Esmeraldas y Limones.
Las Guayanas
[editar | editar código]El cimarronaje fue frecuente en las Guayanas británica, neerlandesa y francesa. Según estimaciones, los descendientes de cimarrones representan aproximadamente el 15 % de la población de Surinam[114] y el 22 % de la Guayana Francesa.[49] En las Guayanas, los esclavos fugitivos, conocidos localmente como «bushinengues», huyeron al interior y se unieron a pueblos indígenas, creando varias tribus independientes, entre ellas los saramaka, los paramaka, los ndyuka (aukan), los kwinti, los aluku (boni) y los matawai.[115]
En la colonia de plantaciones de Surinam, que Inglaterra cedió a los Países Bajos en el Tratado de Breda (1667), los esclavos fugitivos se rebelaron y comenzaron a construir sus aldeas desde finales del siglo xvii. Hacia 1740, los cimarrones habían formado clanes y se sentían lo suficientemente fuertes como para desafiar a los colonos holandeses, obligándolos a firmar tratados de paz. El 10 de octubre de 1760, los ndyuka fueron los primeros en firmar un tratado de paz, redactado por el antiguo esclavo jamaicano Adyáko Benti Basiton de Boston, que les otorgaba autonomía territorial.[116] En la década de 1770, los aluku también deseaban un tratado de paz, pero la Sociedad de Surinam inició una guerra contra ellos,[117] lo que resultó en su huida a la Guayana Francesa.[118] Las demás tribus firmaron tratados de paz con el gobierno surinamés, siendo los kwinti los últimos en hacerlo en 1887.[119] El 25 de mayo de 1891, los aluku se convirtieron oficialmente en ciudadanos franceses.[120]
Tras la independencia de Surinam de los Países Bajos, los antiguos tratados con los bushinengues fueron abrogados. En la década de 1980, los bushinengues de Surinam comenzaron a luchar por sus derechos sobre la tierra. Entre 1986 y 1992 tuvo lugar la Guerra Interior de Surinam, librada por el Comando de la Selva, un grupo guerrillero que luchaba por los derechos de la minoría cimarrona, contra la dictadura militar de Dési Bouterse.[121] En 2005, tras un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el gobierno de Surinam aceptó indemnizar a los sobrevivientes de la masacre de Moiwana de 1986, en la que soldados habían asesinado a 39 ndyukas desarmados, en su mayoría mujeres y niños.[114] El 13 de junio de 2020, Ronnie Brunswijk fue elegido vicepresidente de Surinam, convirtiéndose en el primer cimarrón en ocupar ese cargo en Surinam.[122]
En la actual Guyana, los funcionarios holandeses llevaron a cabo en 1744 una expedición contra campamentos de al menos 300 cimarrones en el distrito noroeste de Esequibo. Los holandeses clavaron en postes las manos cercenadas de los cimarrones muertos en la expedición como advertencia a otros esclavos.[123] En 1782, un funcionario francés de la región estimó que había más de 2000 cimarrones en las inmediaciones de Berbice, Demerara y Esequibo.[124]
Venezuela
[editar | editar código]Hubo varias rebeliones de esclavos a lo largo de la historia de lo que posteriormente sería Venezuela.[27]: 37 Una de las más tempranas fue la liderada por Miguel de Buría, conocido como el Rey Miguel, quien en 1553 encabezó una sublevación en las minas de Buría (actual estado de Yaracuy) y estableció un reino cimarrón efímero, considerado el primer levantamiento de esclavos en la región.[125] En la región de Barlovento, muchos esclavos libres y fugitivos fundaron comunidades conocidas como cumbes. Uno de los asentamientos más conocidos es Curiepe, donde se celebra la anual fiesta de San Juan. Otro fue el cumbe de Ocoyta, liderado por el fugitivo Guillermo Ribas, que supuestamente realizó varios ataques contra los pueblos vecinos de Chuspa y Panaquire. Estos cimarrones venezolanos también comerciaban con cacao. Guillermo huyó en 1768 y formó un cumbe que incluía fugitivos de origen africano e indígena.[126]: 65–67
El cumbe de Ocoyta fue destruido en 1771. Una expedición militar dirigida por Germán de Aguilera destruyó el asentamiento y mató a Guillermo, pero solo logró capturar a ocho adultos y dos niños. El resto de los fugitivos se retiró a los bosques circundantes, donde permanecieron libres.[126]: 64–65 Uno de los lugartenientes de Guillermo, Ubaldo el Inglés, cuyo nombre de bautismo era José Eduardo de la Luz Perera, había nacido esclavo en Londres, fue vendido a un capitán de barco y realizó varios viajes antes de que finalmente le concedieran la libertad. Fue una de las varias personas negras libres que se unieron a la comunidad de Ocoyta. En 1772 fue capturado por las autoridades españolas.[126]: 70–71
En 1810, cuando comenzó la Guerra de Independencia, muchos miembros de estos cumbes lucharon del lado de los rebeldes y abandonaron sus aldeas.[126]: 72–73
Véase también
[editar | editar código]- Afrolatinoamericano: latinoamericanos de ascendencia significativa o principalmente africana.
- Afroperuano
- Esclavitud en América
- Fuerte Mosé
- Gaspar Yanga: líder africano de una colonia cimarrona de esclavos en Nueva España.
- Huachipa
- Palenque
- Quilombo
- Seminolas negros
- Yapatera
Referencias
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