Diseñado por Rockwell International, el desarrollo de este bombardero se retrasó en múltiples ocasiones a lo largo de su historia, ya que la teoría del equilibrio estratégico cambió de la respuesta flexible a la destrucción mutua asegurada y viceversa. La versión inicial B-1A fue desarrollada a principios de los años 70, pero su producción fue cancelada en 1977 y solo se construyeron cuatro prototipos. En 1980, el B-1 resurgió con la versión B-1B, enfocada en el bombardeo de incursión a baja cota. Entró en servicio en 1986 con el Mando Aéreo Estratégico de la USAF como bombardero nuclear.
En los años 90, el B-1B fue modificado para ser usado como bombardero convencional. Entró en combate por primera vez durante la Operación Zorro del Desierto en 1998 y después en el bombardeo de la OTAN sobre Yugoslavia del año siguiente. El B-1B continuó apoyando las fuerzas militares estadounidenses y de la OTAN en Afganistán e Irak. El B-1 Lancer es el componente supersónico de la fuerza de bombarderos de largo alcance de la USAF, junto a los subsónicos B-52 Stratofortress y B-2 Spirit. El B-1 es llamado habitualmente "Bone" (originalmente "B-One"). Tras la retirada del General Dynamics/Grumman EF-111A Raven en 1998 y el Grumman F-14 Tomcat en 2006, el B-1B es el único avión con ala de geometría variable activo en las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos. Se espera que el B-1B continúe en servicio hasta el año 2030, cuando sería complementado por el Northrop Grumman B-21 Raider.
El B-1A fue el diseño original destinado a realizar las primeras pruebas de vuelo, con motores provistos de tomas de aire de geometría variable y capaz de alcanzar una velocidad máxima de Mach 2,2. Fueron construidos cuatro prototipos y las pruebas de vuelo a alta velocidad continuaron durante muchos años durante la década de 1970, pero no entró en producción en serie debido a su alto coste de operación por hora de vuelo y a las elevadas presiones dinámicas sobre el fuselaje y las alas generadas durante las pruebas de vuelo.
El B-1B es un diseño revisado del B-1 con firma radar reducida y capaz de alcanzar una velocidad máxima de Mach 1,25, después de varios años de pruebas fue optimizado para realizar incursiones a baja cota; se aprobó su construcción en serie después de varios años de pruebas y después de la aprobación de diferentes gobiernos durante su desarrollo, fabricándose un total de 100 ejemplares de la versión B-1B.
El B-1B es un avión bombardero de largo alcance, dispone de una forma integrada de las alas y el fuselaje, alas de geometría variable y la configuración de sus motores le confiere una gran velocidad, alcance y capacidad de supervivencia en ambientes hostiles.
La configuración de alas en flecha mínima (alas extendidas) se usa para despegues, aterrizajes y para mantener la velocidad de crucero normal a altas cotas. La configuración en flecha máxima se usa para poder alcanzar velocidades transónicas y supersónicas, a alta y baja cotas, aumentando su economía de combustible a alta velocidad y capacidad de sorpresa, en ataques de penetración profunda a baja cota.
La tripulación consta de cuatro ocupantes, colocados en posición 2+2: piloto, copiloto, oficial de sistemas ofensivos y oficial de sistemas defensivos, radar y contramedidas electrónicas; con tres bodegas internas de carga de armas, dos detrás de la cabina de mando, bajo el fuselaje central y otra entre los motores, con lanzadores rotatorios de misiles y bombas, ideados para lanzar una gran variedad de misiles y bombas de caída libre convencionales, guiadas por láser y por satélite GPS.
Las capacidades ofensivas del B-1B incluyen un radar de apertura sintética, indicadores de movimiento de objetivos terrestres y capacidad de seguimiento del perfil del terreno, un extremadamente preciso sistema de GPS/sistema de navegación inercial, control de aviónica, un radar de efecto Doppler y un radioaltímetro. Estas características permiten a las tripulaciones navegar perfectamente, sin necesidad de ayudas terrestres, actualizando los datos de la misión y del objetivo durante el vuelo, y le confieren una capacidad de bombardeo de precisión.
El equipamiento electrónico del B-1B de interferencias, contramedidas infrarrojas y el sistema de alerta de localización radar, combinado con su bajo eco radar hacen del B-1B un avión con gran capacidad de supervivencia en ambientes hostiles. La aviónica de defensa consiste en un equipo ALQ-161A de vigilancia de radiofrecuencia y contramedidas electrónicas, un alertador de cola, contramedidas lanzables (reflectores antirradar chaff y bengalas), complementados con el sistema de defensa ALE-50.
El sistema de aviónica de defensa lo compone un paquete de contramedidas electrónicas que detecta las posibles amenazas enemigas y aplica la contramedida necesaria, como los perturbadores de radar, o lanza una bengala o un reflector antirradar contra los misiles autoguiados hacia el avión. El equipo ALE-50 complementa al sistema a su vez, dando protección contra amenazas de radiofrecuencia. El bajo eco radar del B-1B es debido a la combinación de materiales absorbentes de radar unido a un fuselaje especialmente diseñado, siendo su eco radar de aproximadamente el 1 por ciento del que refleja el B-52. Al igual que la aviónica ofensiva, la aviónica defensiva puede ser reprogramada en vuelo para hacer frente a nuevas amenazas u objetivos.
El B-1B ha sufrido numerosas mejoras desde que entró en servicio, sobre todo en lo referente al paquete de contramedidas electrónicas, computadoras de vuelo, armas de precisión y armas guiadas lanzadas a distancia. El programa de mejoras de este avión bombardero, diseñado inicialmente en los años setenta y que entró en producción en serie en los años ochenta, después de varias demoras y cambios de gobierno, incluyó varias mejoras en las computadoras de vuelo, GPS, mejoras en la interfaz de control de las armas para permitir el uso de municiones combinadas (JDAM), seguridad en las radios y mejoras en los ordenadores de a bordo, para permitir mayor precisión y armas como las municiones dispensadoras que permiten correcciones al viento.
Esas mejoras permitirán utilizar en un futuro las municiones en miniatura de precisión, como las bombas de pequeño diámetro. Estas y otras mejoras servirían para alargar la vida útil de este bombardero hasta el año 2010.
Con la llegada del nuevo bombardero invisible al radar, en forma de ala voladora de diseño furtivo B-2 Spirit en los 90, y el mantenimiento y mejoras de los afamados B-52, su continuidad ha sido muy cuestionada. No obstante, su gran velocidad de penetración, su gran capacidad de carga de armas y combustible, su baja marca de radar y sus sistemas de defensa y ataque actualizados se consideran útiles incluso para misiones de combate de ataques nucleares en el nuevo siglo, como las misiones del bombardero supersónico B-58 Hustler en el siglo pasado.[cita requerida]
Debido a la aparición de nuevos misiles tácticos con mayor precisión, embarcados en submarinos y barcos de guerra, estos aviones bombarderos supersónicos de largo alcance quedaron obsoletos y no se continuó con el desarrollo de nuevos modelos de producción en serie debido a su alto coste de producción, coste operativo, mantenimiento, coste de vuelo por hora y función muy específica. Sin embargo, recientemente, con los acuerdos de limitación de armas estratégicas START II entre Rusia y Estados Unidos para desmantelar los misiles, se ha iniciado un nuevo programa de diseño y desarrollo para la construcción de nuevos aviones bombarderos supersónicos de largo alcance que volarán en el nuevo siglo en lo que podría ser un nuevo resurgimiento de este tipo de aviones bombarderos de diseño futurista.[cita requerida]
El B-1B mantiene varios récords de velocidad, carga y distancia. La National Aeronautic Association (Asociación Nacional de Aeronáutica estadounidense) reconoció al B-1B como poseedor de uno de los diez récord más importantes en 1994.
Diseño original, con motores provistos de tomas de aire de geometría variable y capaz de alcanzar una velocidad máxima de Mach 2,2. Fueron construidos cuatro prototipos; no entró en producción en serie.[3][4]
B-1B
Diseño revisado del B-1 con firma radar reducida y capaz de alcanzar una velocidad máxima de Mach 1,25. Fue optimizado para realizar incursiones a baja cota. Fueron fabricados un total de 100 ejemplares de esta versión.[4]
B-1R
Propuesta de actualización de los aviones B-1B existentes.[5] El B-1R (R de "regional") estaría equipado con radares avanzados, misiles aire-aire y nuevos motores Pratt & Whitney F119. Esta versión podría alcanzar una velocidad máxima de Mach 2,2, pero con un 20 % menos de alcance.[6]
Puntos de anclaje: 6 puntos externos (usados para armas actualmente restringidas por la normativa START I[14]) y 3 bodegas internas con una capacidad de 27 000 y 34 000 kg respectivamente, para cargar una combinación de: